melisa s. ramonda
almohadaPocas cosas conservan mejor la esencia de una persona que sus ropas. Una camisa, una camiseta, un pañuelo, una chaqueta… El aroma del ser amado se impregna.
azulDe alguna manera, tenía que asegurarse que estaban bien. Es decir, lo sabía, muy dentro de sí, y sabía que ella estaba enamorada y que en un simple acto de
bebidaLicaón gruñó por lo bajo, angustiado. —… es que no lo entiendo, todo lo que hice fue aconsejarle que se fuera a dormir más temprano, si no se sentía bien. —
caminoHermes se bajó un poco los anteojos oscuros y la miró por encima de la montura, con una ceja en alto. Se la comería a mordidas si no estuviera más preocupad
capacidadSer padre NO era fácil. Por ese motivo, Hermes había pasado siglos evitando la responsabilidad. Por el bien común, Afrodita se hacía cargo de criar a todos
ceremonia—¿Era así? —... no, me parece que al revés. —repuso Licaón, con el ceño fruncido. —Espera, espera, ¿Y este lado? —No, cariño, te digo que va así. Él tomó la
cirugíaFue un procedimiento muy complicado, pero gracias a eso podrían disfrutar de un poco de felicidad. Hades había hecho un gran sacrificio para ayudarlos y aun
cocinaAlimentar a su pareja parecía ser una habilidad especial que Atenea tenía muy bien desarrollada, y no sólo por su instinto para descifrar el pensamiento de
controlHabía que ser un maestro para resistirlo sin enloquecer. —¿Te gusta así, mi amor? —susurró ella, con la voz más sensual del mundo. En sus oídos, esa gargant
destinoLa primera forma de “destino” que un licántropo conocía, llegaba a sus vidas entre los quince y los veintiún años, con la aparición de una pareja. A la mayo
errorDefinitivamente, había sido un error llevarla allí. Niké estaba fascinada con tantos animales y no podían despegarla del cubil de los lobos. Licaón se llevó
fotografíaLa gente tiende a atesorar momentos, guardándolos en sus recuerdos con especial cariño; con sonidos, con sabores, con olores y caricias. El valor de éstos n
hermosuraElla no se da cuenta de lo bella que es. No, no se da cuenta. Porque está más ocupada en pensar en los demás, en su trabajo, en ser ordenada y pulcra, en ar
intenciónNo fue a propósito. Se lo juraba por cualquier cosa que ella quisiera, no… ¡No había sido a propósito! “¿QUÉ HICISTE?” Eso le había gritado ella, mirando co
la caída de un reyHabía vapor muy caliente y aromas deliciosos. Aceites y olores tan lujosos que estimulaban la imaginación de mil maneras distintas. El aire sofocaba, humede
lápizA Sissy le gustaba mucho dibujar. Ella era capaz de hacer dibujos sobre cualquier superficie, con cualquier otra cosa que tuviera a mano. Sobre la mesa, si
manoThanatos es grande. Muy grande. Enorme. En su forma humana es un hombre temible, y en su forma semi-animal, un lobo gigante con los ojos plateados como la l
miedoAtenea despertó en mitad de la noche con la piel cubierta de sudor y una horrible sensación en el cuerpo. Había tenido una pesadilla extraña. Quizá una visi
misterioCon el ceño fruncido, Atenea se dio cuenta de que o tenían un ratón gigantesco en la casa, o alguien estaba robándole las galletas de su frasco secreto. No
momentosLa vida está hecha de pequeños pedazos. Es interesante que, al final del día, no recordemos todas las horas pasadas sino esos fragmentos del tiempo que tuvi
pazLo más hermoso que Licaón había visto en todo el mundo, era su hija Niké. Tenía muchos otros hijos, nacidos hacía miles de años cuando era un cruel humano y
pelotaTodo parecía estar bien. Hacía un calor agradable, el clima era inusualmente seco en esa época del año y el sol se colaba por la gran ventana de piedra, ech
penaAsí como para cada licántropo es importante encontrar a tiempo a la pareja que ha nacido para ser suya, también es importante que ésta, cuando es humana, co
sabiduría—La sé. —dijo él, con una sonrisa pícara. —Yo también la sé. —respondió ella, con un gesto algo tímido. —… no, no, no, ¿Estás segura que te la sabes bien? —
sueñoLa primera vez que lo vio, en la calle, no le pareció la gran cosa. Sí, claro, sus rasgos eran atractivos y para el común de los mortales era lo más parecid
televisiónCuando afuera está lloviendo, parece que las cosas huelen mejor, más intenso. Está frío y no le dan a uno ganas de moverse de donde está. Licaón era un aman