déborah f. muñoz
amanecerSonó el pequeño despertador portátil y me estiré en la medida de lo posible con una mueca de dolor. Cuando planeaba ese viaje, pensaba que dormir en una lit
amante prohibidoDesde que ese ídolo adolescente de pacotilla había manifestado en público que estaba locamente enamorado de ella, la vida de Lara se había convertido en un
asuntos pendientesCharo se acomodó en el banco junto al puente y miró al infinito mientras pasaba de la furia al llanto y del llanto a la furia cada pocos segundos. Como odia
clases amenasMiró atenta la expresión en su rostro tratando de adivinar qué pasaba por su cabeza, se le notaba resignado: esta vez sintió que lo perdía. «¡Maldita sea!»,
deslizMarieta miraba con esperanza a Callum, que por fin había salido de su habitación después de dos días encerrado tratando de desentrañar una serie matemática
el águilaLa señal de la televisión no funcionaba y, frustrada, lanzó el peluche del pigüino que le había regalado su exnovio contra el aparato. De inmediato, corrió
el amor del neutralTodo el mundo conoce a los ángeles y los demonios, aquellos seres que luchan en un ciclo infinito para que al fin se impongan o el bien o el mal. Pero lo qu
el conciertoSe quedó empanada mirando al músico. Tenía el porte de un rey y tocaba la sinfonía con una delicadeza que parecía imposible. Imaginó esas manos prodigiosas
el hombre que me adama—Ay, cariño. ¡Si es que no te puedo adamar más! —fue lo que me dijo él. Os podéis imaginar lo que se me pasó por la cabeza, ¿no? Pues es obvio: ¿qué diablos
el lechuguinoCuando Mauri, un joven nuevo rico gracias a una startup, comenzó a cortejar a María, una viuda millonaria que le doblaba la edad, todos los pretendientes de
el primer sant jordi juntosEra el primer Sant Jordi que pasarían juntos y Vero estaba muy emocionada. A cualquiera le parecería un sueño tonto, pero siempre había deseado pasear por l
el propósitoCuando le preguntaron cuáles eran sus propósitos de año nuevo, dijo simplemente que dejar de buscar el amor. Todas sus amigas se rieron de ella y, cuando vi
el reencuentroDesde que Marga y su novio Aidan lo dejaron, ella se había esforzado por fingir que todo iba maravillosamente. Para ello, recomendada por su libro de autoay
el secreto de las cartasEncontró la carta, que estaba muy bien escondida, por casualidad. Elisa la acarició mientras su corazón rememoraba cómo se la había entregado a Carlo, con l
el tatuajeLa culpa de todos sus desamores la tenía ese horrible tatuaje: ninguna mujer quería ver una aterradora calavera hiperrealista que parecía mirarla y desnudar
en el muelle de san blasMe levanto un día más, un día igual que todos, y me digo que hoy por fin estarás aquí. Una letanía que he repetido incontables días a lo largo de décadas, c
eres deliciosaÁngela no podía dejar de mirar al pedazo de hombre que tenía enfrente. Su contacto, cuando le dio la mano, la había cautivado aún más, si cabe, que la visió
escenas del baile de máscarasEra la fiesta de carnaval de la señora Hawkings y estaba toda la flor y nata de la sociedad reunida en el salón, con sus máscaras y disfraces más estrambóti
esta novela soy yo«Esta novela soy yo. Si no te gusta, ten por seguro que yo no te gustaré». Eso me dijo Javier en nuestra primera cita y heme aquí, una persona que no ha leí
inaccesible«Si me hubieran dicho que acabaría teniendo sexo en la oficina nada menos que con Héctor, alias “Inaccesible”, habría soltado una carcajada». Ese fue el últ
la chica de los dulcesPablo no soportaba a Verónica. Esa mujer obsesionada con los dulces que iba por la vida repartiendo sonrisas y magdalenas decoradas con cariño le ponía de l
la declaraciónMi declaración se la llevó el viento. Literalmente: una ráfaga me la arrebató de las manos y no pude sino verla revolotear, fuera de mi alcance, hasta que d
la mirada de amorOlivia vivía obsesionada con unos ojos azules cuya mirada de amor era capaz de traspasar su dura coraza. No obstante, no sabía a quién pertenecía esa mirada
la verdadDestrozaba en su enfado todos los objetos que encontraba y le recordaban la relación que acababa de romper. «¿Cómo se atreve a decirme algo así? Está claro
las dos caras del amorMe da igual lo que me digan. El amor es doloroso, mucho más que cualquier otro sentimiento. Y, si está próximo a la amistad, se vuelve insoportable. Así que
los clientes favoritosAnabel se levantó como todas las mañanas y frunció el ceño cuando miró al calendario. Catorce de febrero: un San Valentín más sin pareja. Sus amigas le habí
mi vida en veneciaLlegué a Venecia una cálida mañana de otoño, justo la semana antes de mi boda, concertada por mis padres desde antes de mi nacimiento. De mi futuro esposo n
miedo a volarMi vida es una frustrante sucesión de rachas de mala suerte. Pero más frustrante aún es cuando, supuestamente, la suerte me acompaña. Heme aquí, con un par
ósculo«La cena fue estupenda, yo creí que habíamos conectado. Pero cuando nos despedimos fue muy raro. Yo preparada para el beso más intenso y maravilloso del mun
paraísoBuscamos juntos el paraíso de forma incansable por todo el mundo, atravesamos mares y continentes, llegamos hasta donde nadie había llegado, a cada rincón d
rapiñaParece mentira que todo haya ocurrido aquí, en este bosque tan hermoso que parece sacado de un cuento de hadas. El lugar ahora está maldito, sin duda, pero
recuerdos en el pentáculoSentada en el pentáculo, recuerdo cómo entré por primera vez a la tienda de magia con escepticismo, incapaz de creerme que él hubiera decidido traerme aquí
reencarnaciónBennet y Franklin se enfrentaron junto al acantilado, puño contra puño, para dirimir por fin, después de tantos años, una antigua disputa cuyo origen se hab
su amor y una alhajaMartín se armó de valor y se acercó a Martina con paso acelerado, como si fuera a perder el valor si se detenía siquiera un poco. No tenía nada que ofrecerl
tarambana y raritaLas amigas de Maica la querían muchísimo, pero reconocían que era muy rarita, tarambana perdida, y temían que no encontrara el amor en la vida. Quizás por e
temorEl temor la había paralizado. Sentía un nudo en el estómago que no la dejaba respirar desde que le vio frente a ella, mientras que sus familiares, amigos y
un día kármicoMaite era una persona trabajadora que estaba convencida de que todo su esfuerzo tendría su recompensa. Y su convencimiento se veía reforzado algunos días, m
un hombre en un mundo de mujeresSer hombre no es tan fácil como lo pintan. Al menos, no para un modelo heterosexual, padre de tres hijos y orgullosamente casado con una maravillosa abogada
un viaje inesperadoMarina No me puedo creer que esté montada en un coche compartido con Julián Beltrán para realizar un viaje de dos días, pero claro, gracias a esa estúpida n
una cena desastrosaDespués de muchos años de amor silencioso, Martín por fin se había animado a confesarle sus sentimientos a Ainoa. Eran amigos desde hacía años y ella nunca
una pequeña serendipiaCualquiera diría que ser guapo daba a cualquier chaval una gran ventaja sobre el resto, pero eso no era cierto en el caso de Alfonso. Y es que Alberto, el l
una visión de futuroLa escena era tan vívida, tan real, que Margarita sabía que se trataba de una visión de futuro. Sin embargo, cuando describía a sus amigas y a sus familiare