País Relato - Autores

tomás salvador

el hombre mas pequeño del mundo
—¡Soy el hombre más pequeño del mundo! —grité. —¿Cómo dice usted? —murmuró el gigante, desde las alturas. —¡Qué…! El gigante se agachó y me levantó del suel
el vagabundo y la navidad
El vagabundo se inclinó. Lo que había sido una figura borrosa se dibujó claramente al tacto. Lo recogió, en la forma furtiva que tienen los vagabundos de re
la necesidad de morir
La ley que estaba a punto de firmar el presidente Ramsoe era, sin duda alguna, la más rufianesca, extravagante y regresiva de las leyes que se habían firmad
la pistola perdida
1 —Buenos días… Aunque la frase no tiene significado para mí, he podido darme cuenta de que la utilizan mucho los hombres, incluso entre desconocidos. No sé
no tengas prisa
Debiera contar con detalle la época en que fui vagabundo. Pero no me acuerdo muy bien. O no quiero acordarme. No es que sienta vergüenza de ello. Más bien m
quince años no han bastado
Ciriaco tenía siete años; Juanito, seis; Gorito, seis y medio; Moco, cinco; Pedrolo… ¡ah!, ¿cuántos años tenía Pedrolo? Ni su madre podía recordarlos. La ma
una pared al sol
I. Ellos Pierre, que además de francés era poeta, solía rogar en los momentos de cansancio, sobre todo al atardecer de las tardes de otoño, cuando era senci