max santino
castigado por el jefeHace casi un año me convertí en el secretario personal de Michael Anderson, CEO de la agencia de publicidad fundada por su padre en los noventa. Y hace seis meses me convertí también en su esclavo
disciplina con el policíaQué manera de pasar mi sábado a la noche. Arrestado. Aunque no me han leído mis derechos ni nada por el estilo, el oficial me metió en el patrullero y me trajo hasta la estación. Después de todo,
doble dominaciónNunca he sido muy asiduo a los clubes gais, y a simple vista este no es muy diferente al resto; hombres bailando al son de la música electrónica, tocándose, besándose desvergonzadamente con las lu
el padrastro de mi mejor amigoCuando aquella tarde de verano decidí visitar a mi mejor amigo Miguel, no imaginé que iba a terminar teniendo sexo con un hombre por primera vez. Yo no era virgen; ya había pasado los veinte años
fin de semana salvajeLlegamos a la cabaña ubicada, literalmente, en mitad de la nada. Durante todo el trayecto, ni mi padrastro ni yo hemos intercambiado ni una palabra. No es que estemos enojados ni nada por el estil
trío de cumpleañosIrrumpo en mi apartamento frustrado; cierro la puerta con un golpe contundente. Qué bien, pienso, Sergio no ha llegado aún. No quiero que me vea así; estoy tan furioso que me tiemblan las manos. É