isaac belmar
alto, policíaNoche lluviosa, nubes cerradas de algodón sucio y negruzco, un coche de policía avanza rápido levantando olas charcos y rompe el silencio con su sirena. Con el chirrido del frenazo se detiene ante
despiertoMe ocurría a veces que, cuando iba al baño por las mañanas al levantarme, tenía por un instante loco la sensación de que aún dormía, de que estaba soñando todavía, y que si seguía adelante en mi i
hoja en blancoEl parpadeo del cursor sobre la hoja en blanco de la pantalla pone nervioso, demanda con urgencia rellenar el vacío de la página y a la vez impide que las palabras fluyan. Estira a la vez que empu
la tarde de hace un mesNo lo consigo. Apago la música y las paredes dejan de vibrar. La habitación recupera la calma y por la ventana abierta el sol entra generoso, como un arroyo de luz que se desborda y derrama por el
otra mano de pintura (historia desordenada)Los escasos días de vacaciones se los estaba engullendo la tarea gris de ordenar la casa. La habitación de Luis se abalanzaba sobre él llena de trastos, libros y recuerdos cada vez que entraba en
reunión—Esto no siempre ha sido así ¿sabes? Yo me he codeado con los mejores, he trabajado en cosas muy importantes, algunas que ni te creerías. —Eso es justo lo que he “pensao” cuando te has puesto a re
saint burgerNo me quito de encima el olor a grasa. He perdido la cuenta de los años en la hamburguesería y tengo bajo la piel esta peste a animal muerto y refrito. Cuando llego a casa me ducho y restriego has
tropiezo y caídaLa historia de un bocazas y un secreto, el relato de lo imposible que resulta que ambas cosas se lleven bien mucho tiempo. Mi móvil sonó y era ella. No podía creer el nombre escrito en la pantalla
un trabajo cualquieraFrancisco Beltrán fue sacado discretamente de un avión el 12 de marzo de 2006 antes de que despegara, Sandra Sánchez el 20 de junio de ese mismo año, en fechas posteriores al menos 12 personas más
voy a cantarle las cuarentaAquella noche Julián me demostró, sin sombra de duda según él, que Dios existía. Dios o algo. Me lo había razonado ya cinco veces con cinco supuestas demostraciones distintas, pero supongo que yo
yo no he hecho nadaArcadio no levantó la voz en su vida, no bebió una copa, no se metió en ninguna pelea, no se coló nunca en el cine, ni estuvo con ninguna mujer ni mangó nada en El Corte Inglés. Ahora está ahí sen