alfred elton van vogt
autómataEl autómata humano se movió con dificultad en su pequeño y casi invisible avión. Aguzó la vista, escudriñando el cielo que se extendía ante él. De la inmens
biblioteca de películasLos cien delegados a la convención de fabricantes electrónicos que habían asistido a la muestra se dirigían a las puertas. Varias esposas habían estado pres
destructor negroCoeurl merodeaba de un lado a otro. La noche negra, sin luna y casi sin estrellas, retrocedía reluctante ante el rojo amanecer que iba apareciendo por su iz
élÉL, rey de la Fosa de las Filipinas, ese alucinante cañón en el que el mar se hunde diez kilómetros, se alzó de su período de letargo y miró suspicazmente a
el armonizadorDESPUÉS que hubo sacado dos brotes del suelo, la planta ibis comenzó a mostrar la irritabilidad propia de la materia viva inteligente. Se dio cuenta de que
el autómataEl autómata humano se agitó con dificultad en su diminuto y casi invisible avión. Aguzó la vista, escudriñando el cielo que se extendía ante él. De la inmen
el gran juez—Veredicto —dijo la rad— del caso Douglas Aird, juzgado por traición el dos de agosto… Con temblorosos movimientos de sus dedos, Aird alzó el volumen. Las s
el monstruoLa gran nave se detuvo a cuatrocientos metros encima de una de las ciudades. Abajo había una desolación cósmica. Mientras descendía dentro de su burbuja de
el tiro por la culataERA una sensación intranquilizante que lo invadía todo, una amenaza de un dolor que llegaría combinada con el inicio de ese mismo dolor. El viejo vio que el
la aldea encantada«Exploradores de una nueva frontera». Así los habían calificado antes de que saliesen hacia Marte. Durante un rato, después que la nave se estrelló en un de
la bóveda de la bestiaEL ser se arrastraba. Gemía de dolor y miedo. Informe, indefinido, y sin embargo cambiando de forma y tamaño con cada movimiento convulsivo, se arrastraba a
los sacrificables1 La nave espacial Esperanza del hombre se puso en órbita en torno a Alta III ciento nueve años después de haber partido de la Tierra. A la «mañana» siguien
nave de sombrasD'ORMAD se dio cuenta de que era muy distinto decidir en la Tierra el hacer algo y llevarlo a cabo en el espacio intergaláctico. Durante seis meses había es
procesoA la brillante luz de aquel lejano sol, el bosque respiraba y existía. Era consciente de la nave que había descendido a través de las tenues neblinas del ai
un bote de pinturaLos cohetes de aterrizaje funcionaron a las mil maravillas, y la pequeña nave aterrizó suavemente en un pequeño prado de un largo y poco profundo valle, bri
una vez másEL capitán Harcourt se despertó sobresaltado. Yació tenso en la obscuridad, apartando el sueño de su mente. Algo iba mal. No podía localizar el factor disco
visto y no visto¡MAGO HIPNOTIZA A LA MULTITUD! 11 de junio, 1941. La policía y los periodistas piensan que Middle City será pronto anunciada como la próxima parada de un ma