federico falco
adaYo era de Buenos Aires, del barrio de Almagro, papá tenía un almacén en Gascón casi Díaz Vélez, una casa de altos alargada y finita: en la planta baja estab
cuento de navidadI Las noches de los veinticinco de diciembre suelen ser calurosas. Al final de la tarde el tío Abel prepara el cordero. Saca el plástico negro con el que lo
doscientos veintidós patitosElla era joven y tomó una caja de fósforos para sacarles una a una las cabezas rojizas. Las pisó en un mortero e hizo una pasta y, después, una bolita. Miró
el hombre de los gatosEncontró el primer gato de madrugada, cerca de una pila de basura, en pleno centro de la ciudad. En la calle desierta solo había una banda de perros sin due
el pelo de la virgenDurante muchos años, desde cuarto hasta séptimo grado, estuve enamorado de una chica de pelo muy largo. Se llamaba Silvina y se sentaba siempre en la primer
el perro azulLes daba miedo dejar la estufa prendida durante toda la noche, así que la casa siempre estaba helada cuando se despertaban. Lo primero que Juan Carlos hacía
el tío videnteEra una de esas fiestas de casamiento condenadas al fracaso, demasiado llenas de tías viejas y sordas, amigos del padre del novio que habían asistido por co
historia del ave fénixUna vez, hace muchos años, trajeron un Ave Fénix al pueblo, dijo el viejo. Vino encerrada en una jaula, en la parte de atrás de una camioneta que manejaba u
las casas en la otra orillaSe había despertado demasiado temprano. Hacía calor. Su hermano, en la cama de arriba de la cucheta, todavía dormía. Afuera ya había sol. Vamos al río, le d
muerte de bebaPasó un auto y aplastó a la perra, que se llamaba Beba. Era una perra pequeña y marrón, con rizos dorados que caían por el lomo y la frente y tapaban los oj
pinarEra mi primera salida después de la crisis y la internación. Hacía mucho que no nos juntábamos los siete y no estoy seguro de quién tuvo la idea; supongo qu
un hombre felizEn mil novecientos ochenta y cinco, gracias a dos ejercicios contables cerrados en positivo, el Banco Social entró en un pequeño oasis de bonanza que le per