josé emilio pacheco
algo en la oscuridadPRIMER ACTO Los anteriores ocupantes tuvieron que abandonar apresuradamente la casa. Hallamos un teléfono arrancado de cuajo, ropa esparcida, muebles en des
aqueronteSon las cinco de la tarde, la lluvia ha cesado, bajo la húmeda luz el domingo parece vacío. La muchacha entra en el café. La observan dos parejas de edad ma
casos de la vida realEl asesinato de Lincoln El 14 de abril de 1865, en el teatro Ford de Washington, el presidente Lincoln asistía al estreno de una ficción política llamada Th
civilización y barbarieEl fuerte es un punto a mitad de la pradera. Hacia él convergen los apaches encabezados por Jerónimo. Al galope bajan de los montes y blanden fusiles, arcos
cuando salí de la habana, válgame diosYo estaba nada más de paso en Cuba como representante que soy, o era, de la Ferroquina Cunningham, aquella tarde en la quinta del senador junto al río Almen
demoniosEn duermevela escucha el sonido remoto de un tren. Se da vuelta hacia el sitio en que aún están frescas sábanas y almohadas. Escucha la vibración y el vuelo
dicenLo llamamos “don Genaro” no porque tenga dinero o nos parezca respetable: nada más porque es viejo y no sabemos su apellido. Saluda a todos los vecinos. Es
el batallón de los inválidosLa guerra, la ya remota hora de la espada, los puso allí, en el cuartel opaco y salitroso, para tomar el sol, pulir sus medallas y hablar de lo que nunca vo
el castillo en la agujaPor la noche, antes de quedarse dormido, escuchaba el galope del viento sobre el campo de espigas. En la mañana desayunaba con su madre. Salía de la cocina
el enemigo muertoLa semana pasada el ilustre escritor leyó una conferencia en el Centro de Estudios Pro Integración Latinoamericana. Hoy ha decidido repetirla en otra ciudad
el parque hondoTodas las tardes, cuando salía de la escuela, Arturo miraba la gran extensión verde situada abajo de la calle. Pero esa vez fue hasta el estanque de aguas i
el polvo azulEl hombre se incorporó del piso que había estado observando: —Las deyecciones son recientes. Aquí vive una familia. El campo de acción de los ratones nunca
el principio del placerNo lo van a creer, dirán que soy un tonto, pero de chico mis ilusiones eran volar, hacerme invisible y ver películas en mi casa. Me decían: espérate a que v
el torturador1 La luz del alba te desprende de los objetos y te aísla en el patio de la prisión. Tocas el dorso de tu mano. Se ha vuelto como la piel del otro, el hombre
el viento distanteLa noche es densa. Sólo hay silencio en la feria ambulante. En un extremo de la barraca el hombre cubierto de sudor fuma, se mira al espejo, ve el humo al f
gran teatroEntre bastidores, ajeno al espectáculo y al ruido, el hombre contemplaba de lejos la función. De pronto se encontró arrojado al escenario, impelido a una fa
gulliver en el país de los megáridosEn noviembre de 1982 acaba de encontrarse en Trinity College, Dublín, un manuscrito que no figura en Travels into Several Remote Nations of the World by Lem
incipit comoediaYo no se escucha el roce de la pluma. Miles de versos han quedado escritos. Todos tus sueños, tus deseos y tus rencores se han convertido para siempre en te
jericóH avanza por un camino del otoño. El mediodía parece arder, las nubes se forman y se deshacen. En un claro del bosque encuentra un sitio no alcanzado por la
la catástrofeVivo en la Condesa, en una calle que tiene el nombre de uno de los cadetes muertos en la defensa del castillo de Chapultepec durante la invasión norteameric
la cautivaA las seis de la mañana un sacudimiento pareció arrancar de cuajo al pueblo entero. Salimos a la calle con miedo de que los techos se desplomaran sobre noso
la estatua efímeraAquella noche los empleados de Telas León celebraban el cumpleaños de su jefe. Para darle una sorpresa habían ordenado esculpir en un bloque de hielo el ani
la fiesta bravaSE GRATIFICARÁ AL TAXISTA o a cualquier persona que informe sobre el paradero del señor ANDRÉS QUINTANA, cuya fotografía aparece al margen. Se extravió el p
la luna decapitadaFlorencio Ortega se dispuso al combate. Repartió en tres columnas a sus hombres que avanzaron despacio y en tinieblas por los bordes de la cañada. Aureliano
la niña de mixcoacA mediados del siglo XX la Ciudad de México desapareció como tal para fundirse con el D. F. La proyectada revista argenmex Scatamacchia. Narrativa Breve pid
la noche del inmortalCuenta Estrabón que mientras Filipo y Olimpia celebraban en Pella, capital de Macedonia, el nacimiento de Alejandro, Eróstrato llegó al mundo en Éfeso, ciud
la reinaAdelina apartó el rizador de pestañas y comenzó a aplicarse el rímel. Una línea de sudor manchó su frente. La enjugó con un clínex y volvió a extender el ma
la sangre de medusaCuando Perseo despierta sus primeras miradas nunca son para Andrómeda. Sale al jardín, se lava el rostro en la fuente de mármol y observa desde la terraza l
la zarpaPadre, las cosas que habrá oído en el confesionario y aquí en la sacristía… Usted es joven, es hombre. Le será difícil entenderme. No sabe cuánto me apena q
langerhausCada mañana lo primero que hago es leer el periódico. Si no lo encuentro bajo la puerta me quedo esperando su llegada. El jueves tardó mucho. Fui a comprarl
las avesTermina el otoño. Las calles de la ciudad se cubren de hojas secas. La tierra suelta un aroma distinto, como si presintiese la muerte y no su resurrección d
las batallas en el desiertoI. El mundo antiguo Me acuerdo, no me acuerdo: ¿qué año era aquél? Ya había supermercados pero no televisión, radio tan sólo: Las aventuras de Carlos Lacroi
las máscarasHe hablado con algunas víctimas de la tortura. Usted es la única persona que recuerda, antes que el dolor, la imposibilidad de ver durante las sesiones. Sí.
morirás lejos1.Salonica SALÓNICA Con los dedos anular e índice entreabre la persiana metálica: en el parque donde hay un pozo cubierto por una torre de manipostería, el
no entenderíasAl cruzar de la calle me tomó de la mano. Sentí que estaba húmeda su palma. —Quiero jugar un rato en el parque —me dijo. —No. Tenemos que regresar. Tu mamá
no perduraLa mano de Claudia se cerró con mayor fuerza en su mano. Un vago horror reemplazó la sorna con que Ernesto miraba la película. En la pantalla observada por
para que eternamente estés conmigoAcabo de tomarme otro Válium. Necesito dormir. Tengo las palmas de las manos húmedas como siempre. Me moriría de vergüenza, Jodie, si al saludarte por prime
parque de diversionesI La gente se ha congregado alrededor del sitio que ocupan los elefantes. Entre injurias y riñas todos tratan de llegar a la primera fila con objeto de no p
paseo en el lagoAcabo de recibir noticias de Elena. Me devuelven a aquel paseo en el lago, dos años atrás, que tuvo inesperadas consecuencias para mi vida. En 1957 Elena en
shelterNo hay infierno. Aquí pagamos todo. De niño pensé que el infierno era un lugar lleno de miedo y soledad. Y siempre estuve solo y sentí miedo. Al cumplir ses
tarde de agostoNunca vas a olvidar esa tarde de agosto. Tenías catorce años, ibas a terminar la secundaria. No recordabas a tu padre, muerto al poco tiempo de que nacieras
tenga para que se entretengaA Ignacio Solares Estimado señor: Le envío el informe confidencial que me pidió. Incluyo un recibo por mis honorarios. Le ruego se sirva cubrirlos mediante
teruelEl tictac del reloj se abría paso entre el silencio nocturno. Desde la cama en que lo torturaban el calor y la fiebre, Néstor contaba, doce veces cada hora,
transfiguraciónLa Ciudad de México amaneció envuelta en niebla. La multitud se reunió ante el quemadero de San Diego, en un extremo de la Alameda. La leña verde esperaba a
tríptico del gatoBIOGRAFÍA DEL GATO El Génesis lo calla pero el gato debe de haber sido el primer animal sobre la tierra, el núcleo a partir del cual se generaron todas las
virgen de los veranos—Yo, señor —dijo Anselmo—, soy de la Candelaria de los Patos, en la mera capital. No por verme aquí crea usté que trata con un pobre indio bajado del cerro