PAIS RELATO

Libros de josé emilio pacheco

Autores

josé emilio pacheco

gran teatro

Entre bastidores, ajeno al espectáculo y al ruido, el hombre contemplaba de lejos la función. De pronto se encontró arrojado al escenario, impelido a una farsa cuyos motivos ignoraba. Sus parlamentos no hallaron respuesta. Al margen del diálogo que sostenían los comediantes, sintió que lo dominaba un gran desamparo.
Los actores se retiraron de la escena. Quedó solo en el tinglado ante un público fiero que reclamaba una segunda tanda. Lo agobiaron de injurias y silbidos, lo cubrieron de escupitajos, le arrojaron objetos contundentes. Para defenderse intentó distraerlos con juegos malabares. Fracasó. Ensayó saltos y contorsiones, fue en vano. La sala que hasta entonces él había percibido como una oscura caverna se le reveló como un zoológico: aunque vestidos con ropajes humanos, los que estaban sentados en las butacas eran sin excepción animales de todas clases.
Un tigre erguido sobre sus patas traseras subió al escenario y comenzó a arrojarle dagas afiladas que le arrancaban trozos de piel sin llegar a hundirse en su carne. El hombre protestó su inocencia: aquél no era su oficio y no tenía culpa alguna por no estar a la altura. A una señal del tigre la multitud se unificó para castigarlo. Garras, colmillos, cascos y pezuñas acabaron con él en unos cuantos segundos. Otro hombre, ajeno al espectáculo y al ruido, contemplaba de lejos la función.