virginia salazar
el eco de un hombre solitarioUn cielo despejado se despide de la lluvia, dejando un fresco atardecer. El reloj marca las seis y media de la tarde. Una triste reunión se celebra en una generosa casa: una reunión privada despué
mikaelaLas pisadas fuertes de unos tacones, hacen eco por los estrechos pasillos de las salas de ensayo de un famoso teatro. El aire se impregna de un perfume tan dulce que, hasta el néctar de las flores
primer amorEl sol se hunde rápidamente entre las montañas de un pequeño pueblo, tintando el cielo de color naranja, dónde los bosques cantan de libertad y pureza, los campos son el corazón de la fertilidad y