País Relato - Autores

rumi

abandonar la colera
Un día, alguien preguntó a Jesús: «¡Oh, profeta! ¿Cuál es la cosa más terrible en este mundo?». Jesús respondió: «¡La cólera de Dios, pues incluso el infier
acto fallido
Un hombre piadoso tenía una mujer muy celosa. Poseía una sirvienta tan hermosa como las huríes. Su mujer, para protegerlo de la tentación, se las arreglaba
aliento, paciencia, silencio
Antes de morir, un hombre reunió a sus tres hijos y les dijo: «Que el más sabio de vosotros herede todos mis bienes, oro o plata». Después de haber pronunci
alimento
Un árabe estaba un día al borde de un camino ante su perro que agonizaba. Se lamentaba: «¿He merecido yo semejante desgracia?». Un mendigo que pasaba por al
almuédano
Había una vez un almuédano cuya voz era muy estridente. Tenía como tarea llamar a los fieles a la oración pero, cada vez que empezaba a cantar, le decían: «
baño
Un día, un emir sintió el deseo de ir al baño. Llamó a su esclavo, que se llamaba Sungur, y le dijo: «¡Prepara mi sábana, mi barreño y mi jabón! ¡Vamos al b
buscador de verdad
Dakuki era un hombre de amor y prodigioso, muy atento a protegerse de lo ilícito. Nunca permanecía más de dos días en un mismo lugar, pues se decía: «Si me
carne prohibida
Había en la India un hombre muy sabio. Un día, vio llegar a un grupo de viajeros. Al ver que estaban hambrientos, les dijo: «No hay duda de que tenéis la in
ciego
Un día, un hombre fue a visitar a un sheij que era pobre y ciego. Quedó muy asombrado al encontrar en su casa un ejemplar del Corán. Se preguntó: «Este homb
convencido
Un musulmán exhortaba a un cristiano a que se convirtiera: «¡Oh! ¡Ven a abrazar el Islam y su fe! —Si Dios lo quiere, dijo el cristiano, Él me hará abrazar
cuarenta monedas de plata
Un hombre poseía cuarenta monedas de plata y, todos los días, echaba una de ellas al mar para penitencia de su ego. Este hombre era un gran guerrero y no co
cuatro monedas de oro
Un hombre había dado a cuatro personas una moneda de oro a cada una. El primero dijo: «¡Vamos enseguida a comprar ENGUR!». El otro, que era árabe, dijo: «¡N
deseo
Una esclava, dominada por el deseo, había enseñado a un asno a hacer el amor con ella y el animal había tomado gusto en ello. La esclava utilizaba una calab
despierto en el sueño
Durante un viaje un judío, un musulmán y un cristiano se hicieron amigos. Igual que la razón se hace amiga del ego de Satanás, lo mismo un fiel puede hacers
dos ángeles
Dos ángeles puros, llamados Harût y Marût, habían sido condenados a permanecer prisioneros en el fondo de un pozo, en pleno centro del universo. Eran conoci
ebrio
Un día, en el curso de una reunión, el sultán abusó de la bebida. En su estado de embriaguez, divisó a un sabio que pasaba por allí. Dio orden a sus guardia
edades
Un carnero, un camello y una vaca encontraron en su camino una gavilla de paja. El carnero dijo: «Si dividimos esta gavilla en tres partes, ninguno de nosot
el afeminado
Un afeminado había llevado a su casa a un homosexual y éste, habiéndolo volteado al suelo, se puso a cumplir con su oficio. En aquel momento vio que un puña
el alivio
Un día, habiendo entrado en éxtasis, un sufí desgarró su túnica. Llamó a este vestido FERRACE (alivio). Esta denominación hizo fortuna y todos quisieron lle
el árbol de la sabiduría
Circulaba el rumor de que existía en la India un árbol cuyo fruto liberaba de la vejez y de la muerte. Un sultán decidió entonces enviar a uno de sus hombre
el árbol frutal
Un hombre había subido a un árbol frutal y sacudía sus ramas para hacer caer la fruta. Llegó de pronto el propietario y lo apostrofó: «¿No te da vergüenza a
el arco
Un guerrero, armado de la cabeza a los pies, dirigía su caballo hacia el bosque. Al verlo llegar, tan altivo, un cazador se asustó. Tomó una flecha y tensó
el arroyo de la luna
Un rebaño de elefantes se había instalado a la orilla de un arroyo y los demás animales se lamentaban de que esta presencia los privaba del libre acceso al
el asno lastimado
Había un aguador que poseía un asno de carácter desabrido y cansado de la existencia. Los fardos habían lastimado su lomo y éste inconsolable no esperaba ya
el asno y el zorro
Un campesino poseía un asno flaco y demacrado que, desde el poniente hasta la salida del sol, vagaba, lamentable, sin comer nada, por los pedregosos desiert
el borracho
Un transeúnte encontró en plena noche a un borracho dormido junto a una pared. Lo sacudió y le dijo: «¡Oh, borracho! ¿Qué has bebido para verte en este esta
el caballo blanco
Pidió alguien a un bey que le prestase un caballo. El bey respondió: «¡Con mucho gusto! Toma mi caballo blanco. —¡No! ¡No! dijo el otro. —¿Y eso por qué? —E
el camello perdido
En el momento en que la caravana ha llegado para hacer un alto, se te ha perdido tu camello. Lo buscas por todas partes. Finalmente, la caravana sale de nue
el camino de la oración
Una mañana, al llegar un comerciante ante su tienda, vio que su entrada estaba interceptada por un grupo de mujeres. Le ardían los pies a causa del largo ca
el cazador y el ave
Un pájaro sobrevolaba un prado. Allí, un cazador, oculto en la hojarasca, había tendido una trampa con unas semillas como cebo. El pájaro se posó muy cerca
el círculo
El viento se puso a soplar y los fieles se sentaron, protegidos, en medio de un círculo. La tempestad hacía estragos, pero la misericordia de Dios era como
el ciudadano y el campesino
Un ciudadano era amigo de un campesino y, todos los años, durante dos o tres meses, le ofrecía hospitalidad. El campesino gozaba de su casa, de su almacén y
el derviche de la montaña
Un derviche vivía en la montaña con su soledad por toda compañía. El lugar de su retiro estaba lleno de árboles frutales pero el derviche había prometido: «
el elefante
En un establo oscuro había sido encerrado un elefante originario de la India. La población, curiosa por conocer semejante animal, se precipitó en el establo
el enfermo y el sufí
Un enfermo visitó un día al médico y le dijo: «¡Oh sabio! ¡Tómame el pulso! Pues el pulso es el testigo del estado del corazón. La vena de mi brazo se prolo
el esclavo engañado
Un hombre poseía un esclavo indio. Lo había educado con mucho cuidado y había encendido en su corazón la luz del saber. Este hombre generoso había educado a
el espíritu
Un día estando sola, María tuvo una aparición extraordinaria, de una radiante belleza, como el sol o como la luna que surge de la tierra. María se puso a te
el filo de la espada
Cuando Mohammed Alp Ulug Harezmshah hubo tomado por asalto la ciudad de Sebsvar, los ciudadanos imploraron su piedad: «¡Oh, sha! Somos tus servidores. Perdó
el fuego de la nostalgia
Mediún, separado de su amada, había caído enfermo y el fuego de la nostalgia hacía hervir su sangre. Vino un médico para cuidarlo, pero, cuando puso el dedo
el fuego del amor
En la época de Beyazid Bestami, un musulmán exhortó un día a un infiel a que se convirtiera. Le dijo: «¿Por qué no reunirte con el rebaño de los que logran
el gato y la carne
Un hombre tenía una mujer de carácter desabrido, sucia y mentirosa, que derrochaba todo lo que su marido traía a la casa. Un día, este hombre, que era muy p
el guardián
Una noche, mientras que el guardián de la caravana dormía, unos ladrones vinieron a saquear los bienes de los mercaderes. Al despertar, vieron éstos que sus
el hijo de maría
Un día, Jesús, hijo de María, se dirigía corriendo hacia la montaña. Alguien se puso a seguirlo gritando: «¡Nadie te persigue! ¿Por qué corres así?». Jesús,
el idiota
Un idiota dijo un día a un pobre que pasaba: «¡En esta ciudad nadie te conoce!». El pobre respondió: «¿Qué puede importar que los ciudadanos no me conozcan?
el instante secreto
Un comerciante muy rico tenía una hija de mejillas brillantes como Venus. Su rostro era hermoso como la luna y daba buena suerte. Cuando alcanzó la edad de
el invitado
Un hombre recibió un día una visita inesperada. Abrazó a su invitado con fervor. Dispuso la mesa y le ofreció una hospitalidad intachable. Ahora bien, había
el juez en el baúl
Había un hombre llamado Yuha que era muy pobre. Un día, cansado de su penuria, dijo a su mujer, que era muy hermosa: «Tus cejas son como un arco y tus hoyue
el lenguaje de los animales
Un día un hombre se presentó ante Moisés y le dijo: «¡Oh, Moisés! enséñame el lenguaje de los animales. Pues mi fe, con este conocimiento, no puede sino aum
el loro
Un tendero poseía un loro cuya voz era agradable y su lenguaje divertido. No sólo guardaba la tienda, sino que también distraía a la clientela con su parlot
el maestro de escuela
La ciencia posee dos alas, pero la intuición sólo tiene una. Cada vez que el ave de la duda intenta salir volando desde el nido de la esperanza, cae a tierr
el miembro duro
Un día un espía de poca monta vino a decir al sha de Egipto: «¡El sha de Mosul posee una esclava tan hermosa como las huríes! Su belleza es tal que en vano
el mosquito
Tú te pareces a un mosquito que se cree alguien importante. Al ver una brizna de paja flotando en una charca de orina de asno, levanta la cabeza y se dice:
el origen del origen
Un enamorado estaba relatando a su amada todo lo que había hecho por ella: «He hecho muchas cosas por ti. Por culpa tuya he sido blanco de muchas flechas. M
el oro de la leña
Un derviche vio un día en sueños una reunión de maestros, discípulos todos del profeta Elías. Les preguntó: «¿Dónde puedo adquirir bienes sin que me cuesten
el pavo real
Ha llegado el momento de describir al pavo real que se pavonea. Su único cuidado es el de captar la atención del prójimo sin conocer siquiera la razón de es
el perfume del profeta
Una caravana llegó un día a un pueblo. Allí, los viajeros vieron una puerta entreabierta. Uno de ellos propuso: «Descarguemos y quedémonos aquí durante algu
el pobre
Un pobre lleno de insolencia vio pasar un día a unos esclavos ricamente vestidos con trajes de seda y cinturones dorados. Alzó los ojos al cielo y dijo: «¡O
el pozo del león
Los animales vivían todos con el temor del león. Las grandes selvas y las vastas praderas les parecían demasiado pequeñas. Se pusieron de acuerdo y fueron a
el predicador
Había un predicador que, cada vez que se ponía a rezar no dejaba de elogiar a los bandidos y desearles toda la felicidad posible. Elevaba las manos al cielo
el prisionero
Había un sufí que acompañaba a un ejército en guerra. Cuando llegó el momento del combate, los jinetes partieron como flechas, pero el sufí permaneció en su
el pueblo de saba
Hablando de tontería, me viene a la memoria la historia del pueblo de Saba. Su tontería era, en efecto, contagiosa como la peste. Saba era una gran ciudad,
el ratón
Un ratón se apoderó un día de la brida de un camello y le ordenó que se pusiera en marcha. El camello era de naturaleza dócil y se puso en marcha. El ratón,
el ratón y la rana
Un ratón que se paseaba a lo largo de un arroyo se hizo amigo de una rana. Se reunían ambos, todos los días, a una hora fija, en el lugar de su primer encue
el rico y el derviche
Un día, un hombre rico y generoso preguntó a un derviche: «¡Oh, sufí! dime: ¿prefieres que te dé enseguida una moneda de oro o que te dé tres, pero mañana?»
el rostro pintado
Había una anciana de noventa años cuya cara arrugada era amarilla como el azafrán. Sus mejillas estaban plegadas como una cortina, pero el deseo de encontra
el sabio y el sacerdote
Un sabio preguntó un día a un viejo sacerdote: «¿Quién es más viejo, tu barba o tú?». El sacerdote respondió: »—Nací antes que mi barba y conocí el universo
el secreto del perro
Un día Medyun paseaba con su perro. Lo tomaba en brazos y lo acariciaba como un enamorado acaricia a su amada. Un hombre que pasaba por allí le dijo: «¡Oh,
el tambor del ladrón
Un ladrón estaba abriendo en plena noche un agujero en una pared. El amo de la casa, que estaba enfermo, no dormía y oyó el ruido. Subió a la terraza y dijo
el tesoro
En la época del profeta David, un hombre dirigía a Dios esta especie de plegaria: «¡Oh, Señor! Procúrame tesoros sin que tenga yo que cansarme. ¿No eres Tú
el tesoro en la ceniza
Bilal era esclavo de un infiel. Un día le dijo su amo: «¿Por qué no dejas de invocar el nombre de Mahoma? ¿Cómo te atreves a provocarme así?». Y, bajo el ar
el viejo musico
En tiempos del califa Omar, había un viejo músico que amenizaba las reuniones de hombres de buen gusto. Con su hermosa voz, incluso al ruiseñor embriagaba.
el viento
Un día, llegó un mosquito ante el profeta Salomón para quejarse: «¡Oh, Salomón el Justo! Los hombres y los genios obedecen tus órdenes. El ave y el pez conf
el vino
Había un emir que era un buen vividor y apreciaba mucho el vino. Su morada era el refugio de los pobres y de los inconscientes. Su corazón encerraba, como e
elías
Erase un hombre que comía todas las noches golosinas invocando el nombre de Dios. Un día, Satanás le dijo: «¡Hombre sin dignidad, cállate! ¿Hasta cuándo rep
estaturas
Un día, alguien preguntó al predicador: «¡Oh, tú, gloria de la predicación! Responde a esta pregunta: Si un ave se posa sobre la torre de una fortaleza, ¿es
favor divino
Muy cerca del Temén, en la ciudad de Darván, vivía un hombre lleno de generosidad, de bondad, de madurez y de razón. Su morada era el lugar de reunión de lo
féretro
Un niño se lamentaba ante el féretro de su padre: «¡Oh padre mío! ¡En adelante tu sitio estará bajo la tierra! ¡Querido padre! ¡Estás en una morada tan estr
fortuna
Un hombre había heredado una importante fortuna. Pero la dilapidó rápidamente para encontrarse de nuevo en una extremada penuria. Pues la fortuna es cambian
garbanzos
¡Mira! ¡Y observa cómo suben a la superficie los garbanzos que hierven en la olla cuando son vencidos! Se les ve agitarse sin cesar en la olla y se dicen: «
historia de caballo
Había un bey que poseía un caballo de rara belleza. Ni siquiera el sultán tenía uno tan hermoso en su cuadra. Un día, entre los jinetes del sultán, el bey m
historia de loco
Entró alguien un día en una casa, con la cara descompuesta y los ojos huraños, para pedir asilo. El dueño de la casa le dijo: «¿Qué sucede? ¿Qué pretendes h
huellas
Un hombre corría tras un ladrón. Justo en el momento en que iba a apoderarse de él, oyó gritar a alguien: «¡Socorro! ¡A mí! ¡Pronto!». Pensando que había un
indescriptible
Un derviche preguntó un día a otro derviche si había visto a Dios. Éste respondió: «¿Cómo describirte lo indescriptible? Déjame contarte una historieta a mo
jaque mate
Un pobre había caído en una extremada indigencia. Los tormentos de la miseria envenenaban su corazón. Un día dirigió esta plegaria a Dios: «¡Oh, Tú, que oye
la amada
Había una vez un enamorado notable por su constancia. Había pasado años con la esperanza de reunirse con su amada. Ahora bien, un día, su amada le dijo: «¡V
la amada del enamorado
Un enamorado recitaba poemas de amor a su amada. Unos poemas llenos de lamentaciones nostálgicas. Su amada le dijo: «Si esas palabras me están destinadas, p
la balanza y la escoba
Un día, un hombre fue a la joyería y dijo al joyero: «Quisiera pesar este oro. Préstame tu balanza». El joyero respondió: «¡Lo siento de veras, pero no teng
la boca de moisés
Dios ordenó un día a Moisés: «¡Oh, Moisés! ¡Que no haya pecado en tu boca cuando te dirijas a mí para rezar! —¡Pero, Señor! ¡No poseo tal boca!». Dios respo
la caldera de este mundo
Los deseos de este mundo son como una caldera y los temores de aquí abajo son como un baño. Los hombres piadosos viven por encima de la caldera en la indige
la carga
Un beduino viajaba, montado en un camello cargado de trigo. En el camino encontró a un hombre que le hizo mil preguntas sobre su país y sus bienes. Después
la charca
Un día, un halcón dijo a un pato: «Ven a vivir en el prado. Aquí conocerás la felicidad. Deja tu charca y ven conmigo». El pato respondió: «¡Vete! ¡Para los
la ciudad
Un servidor del sultán de Bujara había sido desterrado por su amo a consecuencia de una denuncia calumniosa. Durante diez años, el pobre hombre había vagado
la ciudad del amor
Una amada preguntó a su amante: «¡Oh, amado mío! Tú has visitado muchas ciudades cuando estabas solo. ¡Dime la que prefieres entre todas!». Y el enamorado r
la corteza de las cosas
Ibrahim Edhem reparaba un desgarrón en su abrigo, sentado a la orilla del mar. Pasó por allí el emir del país, que era un ferviente admirador de este sheij.
la cuerda al cuello
Un hombre pretendió un día ser un profeta superior a todos los demás. Le pusieron una cuerda al cuello y lo llevaron ante el sultán. Curioso por conocer el
la duda
Muaviya, tío de todos los fieles, estaba durmiendo en su palacio. Su palacio estaba cercado y las puertas tenían cerrojos. Era imposible que un extraño pudi
la gacela
Un cazador capturó un día una gacela y la encerró en el cercado en el que guardaba sus asnos y sus vacas. La pobre gacela, perdida, corría de aquí para allá
la guerra contra el ego
Un sufí llamado Ayazi decía: He participado en noventa guerras, con el cuerpo desnudo, sin protección alguna. He recibido así heridas múltiples, lanzazos o
la hermosa sirvienta
Érase una vez un sultán, dueño de la fe y del mundo. Habiendo salido de caza, se alejó de su palacio y, en su camino, se cruzó con una joven esclava. En un
la incitadora
Un día, un sufí volvió a su casa de improviso. Ahora bien, su mujer recibía a un extranjero, procurando incitarlo. El sufí llamó a la puerta. No era su cost
la jaula
Un comerciante poseía un loro lleno de cualidades. Un día decidió viajar a la India y preguntó a todos qué regalo querían que les trajese del viaje. Cuando
la luz interior
Un esclavo se presentó ante su amo. Éste le dijo: «¿Quién eres? ¿Vienes de Turquía o del Yemen? Dime la verdad: ¿Qué le ha sucedido a mi esclavo? ¿No lo hab
la madre
Attar refiere esto: Cuando hubo ganado la guerra contra la India, el sultán Mahmud recibió un esclavo como parte del botín. Lo adoptó y lo hizo hijo suyo, l
la mecha
Un hombre oyó una noche que alguien andaba por su casa. Se levantó y, para tener luz, intentó sacar chispas del pedernal para encender su mechero. Pero el l
la mesa vacía
Un día, un sufí vio una mesa vacía y, en un éxtasis, se puso a danzar y a desgarrar sus vestidos gritando: «¡Aquí está! ¡El alimento de todos los alimentos!
la mezquita
Unos hipócritas se reunieron y decidieron construir una hermosa mezquita para honrar la fe. Construyeron, pues, una, justamente al lado de la que el profeta
la mezquita oculta
En la ciudad de Rey había una pequeña mezquita. Nadie podía permanecer en ella durante la noche y los que lo intentaban dejaban hijos huérfanos tras ellos.
la miel del vino
Alguien acusaba a un sheij diciendo: «No es más que un hipócrita. Bebe vino a escondidas. ¿Cómo creer que un hombre semejante pueda ayudar a sus discípulos?
la mula y el camello
Una mula dijo un día a un camello: «¡Oh, amigo mío! Tú andas sin tropezar nunca. Tanto a la subida como a la bajada e incluso en lo llano, nunca te veo dar
la partida de ajedrez
Al sultán le gustaba mucho jugar al ajedrez con Delkak, pero cada vez que este último le daba jaque mate, sentía una violenta cólera. «¡Así seas condenado!»
la perla
Había un hombre llamado Nasuh, que se ocupaba en el baño del servicio de las mujeres. Su cara era muy afeminada, lo que le permitía disimular su virilidad.
la perla del sultán
Un día estaba el sultán en su gabinete, rodeado de su corte. Sacó de un cofrecillo una perla preciosa y la puso en la mano de su visir preguntándole: «¿Cuál
la queja
Un día, la mujer de un pobre beduino dijo agriamente a su marido: «padecemos sin cesar pobreza y necesidad. La pena es nuestro legado, mientras que el place
la serpiente-dragón
Un día, un cazador de serpientes salió de caza a las montañas. Pretendía capturar la mayor de las serpientes. Pues bien, una violenta tempestad de nieve se
la tierra y el azúcar
Erase un hombre que había adquirido la costumbre de comer tierra. Un día entró en una tienda para comprar azúcar. El tendero, que no era un hombre honrado,
la vaca y la isla
En una isla exuberante de verdor vivía una vaca en soledad. Pastaba allí hasta la caída de la noche y así engordaba cada día. Por la noche, al no ver ya la
la yegua y su potro
Una yegua y su potro bebían juntos en el abrevadero. De pronto, el palafrenero se puso a silbar para impedírselo. El potro, asustado por aquel ruido, dejó i
las aves
El profeta Salomón tenía como servidoras a todas las aves. Como entendía su lenguaje, se habían hecho buenos amigos. Existen así Indios y Turcos que se hace
las babuchas preciosas
Eyaz, que era un hombre de corazón puro, había guardado sus babuchas y su manto en una habitación. La visitaba cada día y, como esas babuchas y ese manto co
leila
Unos ignorantes dijeron un día a Mediún: «¡Leila no es tan hermosa! En nuestra ciudad hay millares de mujeres que la superan en belleza y en refinamiento».
limpiar el alma
Había un hombre creyente que vivía en Gazna. Su nombre era Serrezi, pero lo llamaban Mohammed. No rompía su ayuno sino ya caída la noche, comiendo unos pámp
linterna en pleno día
Un sacerdote paseaba en pleno día por el mercado llevando una linterna encendida. Así provisto, paseaba en círculos por el bazar. Un importuno le dijo: «¿Po
llamar
Un hombre se había enamorado locamente de una mujer, pero su unión era imposible. Se lamentaba noche y día, sin comer ni dormir. El amor lo había transforma
llantos
Un discípulo visitó un día a su maestro. Lo encontró llorando y se puso también a llorar más fuertemente aún. Cuando dos amigos bromean, el que tiene buenos
lógica
Un día el sultán fue a la mezquita. Sus guardas le abrían paso golpeando a la multitud con bastones. Golpeaban a la gente en la cabeza y desgarraban sus cam
los beyes
Un día, los beyes, dominados por los celos, dijeron al sultán: «Eyaz no es más inteligente o más dotado que cualquiera de nosotros. ¿Cómo es que tus favores
los excrementos
Un día, un hombre cayó desvanecido en medio del mercado de perfumes. Ya no tenía fuerza en las piernas. Le daba vueltas la cabeza, por lo molesto que se sen
los pregoneros
Seyid era el sultán de la ciudad de Tirmiz. Y Delkak era su bufón. Un día, el sultán tuvo que tratar un asunto urgente en Samarkanda, que estaba muy lejos.
los tres hijos
Dios había concedido tres hijos a un sultán, dotado cada uno de corazón y ojos alerta y que rivalizaban en más hermosura, valor y generosidad. Un día los tr
males
Una mujer dijo un día a su marido: «¡Oh, tú, que has abandonado el camino de la generosidad! ¡Mírame! ¿Cuánto tiempo seguiré estando así, maltratada y andra
miedo
Después de haber vertido mucha sangre, unos guerreros turcomanos saquearon un pueblo. Capturaron a dos campesinos y decidieron matar a uno de ellos. Mientra
nada
Un día, un mendigo llamó a la puerta de una casa y suplicó al amo del lugar que le diese un poco de pan, aunque fuese duro. «¿Cómo quieres que yo te encuent
orgullo
Un pavo real estaba arrancándose las plumas. Acertó a pasar por allí un sabio, que le dijo: «¡Oh, pavo real! ¿Por qué pretendes afearte? Es una lástima arra
paciencia
Un discípulo deseaba entrevistarse con el sheij Ebu’l Hasán Harkaani. Dejó, pues, la ciudad de Talkán por la ciudad de Harkán. Atravesó muchas montañas y va
palabras
Un día, un mendigo en busca de pan dedicó una plegaria a un extranjero de paso que lo había socorrido: «¡Oh, Dios mío! dijo, este hombre me ha dado pan. ¡En
pelos
Había un predicador de gran elocuencia. Ni hombres ni mujeres se cansaban de escucharlo. Un día, un hombre llamado Diuhá con la cara velada, se mezcló con l
perrera
Cuando llega el invierno, el perro siente frío. Se dice entonces: «Necesito absolutamente una perrera. ¡Cuando vuelva el verano, me haré una de piedra, para
perro de satanás
Cuando un Turcomano posee un perro pastor, éste se instala en el umbral de su tienda. Los hijos de la familia le tiran de la cola y lo hacen rabiar, pero a
plegarias
Cuatro indios entraron en la mezquita para prosternarse ante Dios, con el corazón en paz. Pero, de pronto, el almuédano entró también en la mezquita y uno d
pobre chacal
Un día un chacal cayó en un cacharro de pintura. Cuando se vio con todo el pelaje cubierto de pintura de todos los colores, se dijo: «¡Soy un pavo real, un
prodigio
Un día, el hijo de Malik estuvo invitado en casa de Enes. Después de la comida, Enes, al ver que su servilleta estaba muy manchada, ordenó a su servidor que
rábanos
Un día un ladrón dijo a uno de los soldados del sultán: «¡Todo lo que he hecho ha sido querido por Dios!». «Lo mismo me pasa a mí», replicó el soldado. Si a
robado
Un hombre llevaba su carnero por un camino, sujetándolo con una brida. Unos ladrones, llegando por detrás, cortaron la brida y se llevaron el animal. Cuando
sacrificio
(Comentario del versículo: «Sacrifica cuatro aves…»). ¡Oh, tú! Eres el Abraham de nuestro tiempo. También tú tienes que degollar cuatro aves que, como salte
salomón y azrael
Un hombre vino muy temprano a presentarse en el palacio del profeta Salomón, con el rostro pálido y los labios descoloridos. Salomón le preguntó: «¿Por qué
semillas
Cuando el pájaro se posa en un muro y ve las semillas que sirven de cebo a la trampa, su deseo lo impulsa hacia esas semillas. Las mira, luego mira las vast
setenta años
Un anciano fue a casa del médico. Cuando le hubo explicado que sus facultades intelectuales declinaban, el médico respondió: «¡Eso se debe a tu avanzada eda
sheij
Había una vez un sheij que era el hombre más ilustrado de la tierra. El pueblo lo consideraba como un profeta. Una mañana, su mujer le dijo: «¡Tu corazón es
subsistencia
Un hombre piadoso había oído a alguien referir estas palabras del profeta: «La subsistencia del alma viene a vosotros de parte de Dios. Lo queráis o no, aca
sucesores
Dios se dotó de un sucesor para que éste reflejase Su perfección en su corazón. Lo colmó de favores ilimitados. Luego creó a su opuesto a partir de la oscur
sueño
Un derviche, retirado en su celda, tuvo un sueño una noche. Vio una perra que estaba preñada y oyó los ladridos de los perrillos. Aquello le pareció muy ext
talentos
Un día, el sultán Mahmud, que iba por las calles disfrazado, se cruzó con un grupo de ladrones. Ellos le preguntaron: «¿Y tú quién eres?». El sultán respond
tambores
Un niño estaba encargado de tocar el tambor para espantar a los cuervos que venían a picotear las semillas. Las semillas estaban protegidas de las aves por
trampas
El gallo representa el deseo y el ídolo de la carne. Se ha embriagado con un vino envenenado. Si Adán no hubiera tenido el cuidado de asegurar su descendenc
un puñado de tierra
Dios creó al hombre de tal manera que puede distinguir el bien del mal. Un día pidió al ángel Gabriel que fuese a buscarle un puñado de tierra. Pero cuando
veinte hijos
Había una mujer que, cada año, daba a luz un hijo. Pero siempre moría el niño al cabo de seis meses, cuando no al cabo de tres. Como su último recién nacido
viaje
Un discípulo había acompañado a su maestro con ocasión de un viaje. Pues bien, se encontraban en un país en el que el pan era cosa rara. Y el temor por la f
vientre
«¡El infiel come con sus siete vientres, pero el creyente se contenta con uno solo!». (Hadiz - palabras del profeta). Un grupo de infieles llegó un día a la