jorge del val
nadaDespiertas de madrugada. Tan rápido como puedes das la luz. Nada. Otra noche de desvelo. Pero estás segura, lo has oído, bueno… lo has sentido. Vuelves a revisar toda la habitación con la mirada.
normalFue normal que con el paso de los meses, ya no te levantaras conmigo a desayunar porque tu horario te permitía dormir una hora más. Te fui conociendo como la palma de mi mano y yo era un libro abi
otro día másMe despierto cinco minutos antes de que suene el despertador; lo apago con el movimiento raudo pero ligero de la mano derecha para apenas mover la sábana y no despertarte. Una vez ya en la cocina