rafael castleman
los otros seresMuchas veces, en la penumbra de una alcoba donde un espejo lanza destellos grises, nos quedamos quietos, hipnotizados, sentados en el borde de una cama que
los sueños tristesAr y Ra discutían. Había en la habitación calor y moscas. El ambiente era como de plomo que se transparentase. Yacían sobre la mesa, con boina de mamotretos