h. gascón
nocturnoDespiertas de madrugada, en un sobresalto, con la sensación dudosa de haber oído un golpe en la puerta de la calle. Las cifras luminosas del reloj señalan las 4:23. Bajo el débil resplandor del ex
stabat materLa madre, derrumbada, se abandona en un llanto manso, silencioso, interminable. Con las dos manos aprieta un pañuelo con el que en vano intenta enjugarse las lágrimas, mientras su cuerpo se estrem