receta médica
En Linz murieron la semana pasada ciento ochenta personas, que tuvieron la gripe que hace estragos precisamente ahora en Linz, pero no de esa gripe, sino por una receta médica mal entendida por un farmacéutico recién empleado. El farmacéutico tendrá que responder probablemente ante los tribunales de homicidio por imprudencia, posiblemente, como dice el periódico, antes de Navidades.