gigante
En el cementerio de Elixhausen, unos obreros, que tenían el encargo de construir una sepultura para el propietario de una quesería que había muerto, desenterraron, a una profundidad de sólo setenta y cinco centímetros, el esqueleto de un hombre que debió de medir dos metros setenta y cuatro y que, probablemente, fue enterrado ciento cincuenta años antes. En Elixhausen al parecer, por lo que se recuerda, sólo han vivido siempre personas muy pequeñas.