de orio
En el Grasberg, junto a Gmunden, se encontró a un hombre de setenta y cinco años con pasaporte italiano, que afirmó proceder de la localidad de Reindlmühle, situada al pie mismo del Grasberg, lo que, como es natural, no le creyeron los gendarmes que, como estaba totalmente helado, lo reanimaron ante todo en el mesón de Schachinger, en Reindlmühle. El hombre, que en su pasaporte llevaba el nombre de De Orio, se llamaba en realidad, según declaró, Pfuster, y hacia el año siete, es decir, cuando no tenía aún ocho años, se marchó con un circo ambulante, que había montado en Reindlmühle su carpa, primero a Bohemia y de allí, por Polonia y Rumanía, hasta Italia, quedándose finalmente con el circo. Poco antes de la Segunda Guerra Mundial, exactamente en el año treinta y siete, volvió con su circo, cuando tenía ya más de treinta años, otra vez a la Alta Austria y a la región del Traunsee y, realmente, su circo montó otra vez en Reindlmühle su carpa. Sin embargo, él no se dio a conocer ni tuvo el menor deseo de quedarse en Reindlmühle, y volvió a marcharse con el circo, esta vez a Hungría y Macedonia. Sólo ahora, por decirlo así cuando estaba al final, había hecho frente a las fatigas y había vuelto a Reindlmühle. Los gendarmes, en poco tiempo, comprobaron ya que las declaraciones del hombre, que era realmente de Reindlmühle aunque oficialmente italiano, eran exactas. Se supo además que, durante mucho tiempo, se había creído que el pequeño Pfuster había caído al impetuoso Aurach, siendo arrastrado.