cuidado
Un empleado de correos acusado del asesinato de una mujer embarazada declaró ante el tribunal que no sabía por qué había matado a la embarazada, pero que había matado a su víctima tan cuidadosamente como había podido. A todas las preguntas del presidente del tribunal respondió siempre, únicamente, con la palabra cuidadosamente, después de lo cual se sobreseyó el procedimiento contra él.