carácter
Habíamos invitado a cenar a un, así llamado en Viena, sabio, que debía darnos a conocer las corrientes actuales del mundo intelectual y artístico, por las que siempre hemos sentido el mayor interés. Sin embargo, en lugar de satisfacer nuestro deseo de saber más de filosofía y literatura y arte, el sabio, un profesor renombrado de la Universidad de Viena, aprovechó nuestra invitación sólo para exponernos su opinión sobre el desagradable carácter de uno de sus colegas que, hacía poco tiempo, había publicado un libro sobre el tema que era el verdadero tema de la vida de nuestro visitante. Un día más tarde estaba nuestro huésped en casa de uno de nuestros amigos, que es amigo del profesor al que nuestro huésped, el día anterior, había denigrado ante nosotros de la forma más grosera, y puso a su rival por las nubes, sobre todos los demás, no sólo en lo que se refiere a su carácter sino también a su ciencia.