un ligero retraso
Se tropiezan con Luder que camina velozmente por los malecones del Sena.
—¿Adónde vas?
—A la Plaza de la Concordia. A mediodía le cortan la cabeza de Luis XVI.
—¡Pero eso ocurrió hace dos siglos!
—¡Ah, caramba! —dice Luder mirando su reloj—. Veo que llevaba un ligero retraso.