País Relato

Autores

josé alcántara almánzar

rivales

La otra —su igual— era la única que conocía el secreto. Mientras pudieron mantener cierta apariencia de esplendor y ocultar la verdad, ambas fueron aliadas gozosas, hermanas gemelas que juntas afanaban para provocar la admiración general. Todos los días al encontrarse en la intimidad se contemplaban extáticas durante horas, devolviéndose los mismos gestos y sonrisas de aprobación. Cuando la auténtica levantaba la mano derecha para adornarse el pelo o perfumarse, su copia la imitaba al pie de la letra con la mano izquierda. Si cerraba un ojo para aplicarse sombra, la otra, con un idéntico ademán, cerraba el opuesto. Ajeno a la piedad, el tiempo —verdugo inconmovible— se fue encargando de apagar aquel brillo ficticio. Entonces empezó una cruel porfía entre ella, la verdadera, y la otra, la falsa sin vida propia, que ahora amenazaba con revelar el secreto. Consciente de que luchar contra la otra –su doble– significaba entablar una guerra fría a todas luces insensata, quiso acelerar el proceso destruyendo en el acto a su peligrosa enemiga. Con un pesado objeto golpeó a la potencial delatora en plena cara, rompiéndola en mil pedazos azogados que se desparramaron por el tocador y el suelo, llevándose el secreto de la edad de la victimaria.