sebastián martínez
la furiaDesde los tiempos de Orestes las furias no han perseguido más a los hombres. Pero tal vez mañana. O tal vez hoy. Ahora mismo… La furia vivía pero no existía
los centinelasLa pantalla detectora detuvo su ininterrumpido giro y enfocó fijamente un punto situado en el espacio exterior. A su lado, instantáneamente, aparecieron lar