mary shelley
el hermano y la hermanaUNA HISTORIA ITALIANA Es bien sabido que el odio entre familias y las luchas de facciones, que a menudo desembocaban en derramamientos de sangre en las ciudades italianas durante la Edad Media, ta
el mal de ojoEl moreota Katusthius Ziani viajaba con fatiga y con temor de los salteadores a través del pachalato de Yannina; y, sin embargo, no tenía motivo alguno para temer. Ya llegara, cansado y hambriento
el mortal inmortalDía 16 de julio de 1833. Un aniversario memorable para mí. ¡Hoy cumplo trescientos veintitrés años! ¿El Judío Errante? No. Dieciocho siglos han pasado sobre su cabeza. En comparación, soy un inmor
el rey midasÉrase una vez un rey muy ambicioso llamado Midas. Reinaba en un país muy lejano y vivía en la opulencia, pero todas las mañanas al levantarse y mirar por las amplias ventanas de su palacio sentía
el sueñoLa época en la que aconteció esta pequeña leyenda que se va ahora a narrar, fue el comienzo del reinado de Enrique IV de Francia, cuyo ascenso e ilícita apropiación, mientras los demás traían la p
la muchacha invisibleEste breve relato no pretende contar una historia de manera convencional, ni desarrollar con hondura sentimientos y situaciones; no es más que un pequeño apunte esbozado casi al mismo tiempo que a
la prueba de amorDespués de conseguir el permiso de la priora para salir unas horas, Angeline, interna en el convento de Santa Anna, en la pequeña ciudad lombarda de Este, se puso en camino para hacer una visita.
la transformaciónHe oído decir que, cuando a un ser humano le ha ocurrido alguna aventura extraña, sobrenatural y de naturaleza nigromántica, ese ser, por muy deseoso que esté de ocultarlo, se siente en ciertos pe
mauriceEn una tarde de domingo del mes de septiembre, un viajero llegó a Torquay, ciudad y puerto marítimo de la costa meridional de Devonshire. La tarde se presentaba cálida y apacible, y en el mar las
roger dodsworth: el inglés reanimadoQuizá se recuerde que el 4 de julio pasado apareció un párrafo en los periódicos indicando que el doctor Hotham, de Northumberland, cuando regresaba hace unos veinte años de Italia, sacó de debajo