martín casariego
la bicicletaSe acercaba la hora de comer, y su madre le encargó que fuera a buscar a su hermano. Era uno de esos días de verano sucios y debilitantes, sin viento y con
tú, noLa hora del recreo. La mejor hora de la jornada escolar. Para todos, excepto para él. La maestra mantuvo más o menos el orden de la fila hasta que cruzaron