harlan ellison
jeffty tiene cinco añosCuando yo tenía cinco años, había un niño con quien solía jugar: Jeffty. Su verdadero nombre era Jeff Kinzer, pero todos los que jugábamos con él le llamábamos Jeffty. Los dos teníamos cinco años
no tengo boca y debo gritarFlácido, el cuerpo de Gorrister colgaba de la paleta rosa sin ningún tipo de soporte, suspendido sobre nosotros en lo alto de la sala de ordenadores. No temblaba con la brisa fría y aceitosa que s
prueba un cuchillo sin filoHabía pachanga aquella noche en La Cueva. Tres animadas bandas tocaban a la vez, y ante cada una de ellas una rolliza «mamá» meneaba las carnes y gritaba: «¡Vaya!» El ruido era casi visible en aqu
santa claus contra a.r.a.c.n.i.d.o.I Ya había pasado la mitad de septiembre cuando sonó el teléfono rojo. Kris se apartó de la cálida y flexible forma contra la que había estado pegado, barriga contra espalda, y se frotó con una ma
un muchacho y su perro1 Había salido con Sangre, mi perro. Esa semana había decidido fastidiarme: se empeñaba en llamarme Albert. Le parecía muy gracioso: Payson Terhune. Ja, ja. Le cacé un par de ratas de agua, de las
¡qué viene el lobo!Sucedió en un año maldito, 1941. La vida en este planeta se vio salvajemente alterada para siempre, para todos los seres humanos, en forma demasiado sombría y terrible para ser prevista. Empezamos
«¡arrepiéntete, arlequín!» dijo el señor tic-tacNunca falta quien pregunta: «¿De qué se trata?». Para los que siempre necesitan preguntar, para aquéllos a quienes siempre hay que decir las cosas con todas las letras, y que necesitan saber «dónd