País Relato - Autores

anthony boucher

muerden
No había camino, solo el ascenso casi vertical, roca desmenuzada durante unos pocos metros, con las raíces de la salvia bebiendo su escasa vida en el suelo
punto de partida
Eran tres en el refugio, tres individuos apartados de la humanidad y a salvo de las bandas amarillas. El gran Kirth-Labbery había construido aquel refugio c
señor lupescu
Las tazas de té vibraban y las llamas parpadeaban sobre la madera. —Alan, me gustaría que pudieras hacer algo con Bobby. —¿No es el trabajo de Robert? —Oh,
snulbug
—Vaya hechizo del tres al cuarto el que has empleado —dijo el demonio—, si sólo te sirve para invocar a tipos como yo. Desde luego, Bell Hitchens tuvo que a