País Relato - Autores

z. a. snow

el arrepentimiento de los tres hermanos

En un pequeño y acogedor pueblo, vivían tres hermanos: Álex, Lara y Juan, en una bonita y acogedora casita de campo. Estos tres hermanos, a pesar de su unión, se habían ganado la reputación en todo el pueblo de ser algo revoltosos y a veces, demasiado traviesos.
La Navidad se acercaba y, como cada año, Álex, Lara y Juan solían gastar bromas pesadas, no ayudaban en casa y se comportaban mal con los vecinos y los parientes. Pero, en su interior, sentían una sensación de vacío al ver cómo sus amigos y los demás niños del pueblo se preparaban para la Navidad con alegría y felicidad y ellos no.
El día de Nochebuena, algo especial comenzó a ocurrirles. Mientras los hermanos estaban sentados alrededor de la mesa, escucharon a través de la ventana a los vecinos del pueblo cantando villancicos y vieron cómo una brillante luz atravesaba el cielo, que provenía del trineo de Papá Noel. Los tres hermanos corrieron al jardín para verlo y, con el corazón acelerado, se miraron entre sí, como si un rayo de conciencia hubiera iluminado sus mentes y sus corazones. Y lo que sintieron no les gustó a ninguno de los tres.
Álex, Lara y Juan sintieron un peso en sus corazones, comprendiendo lo mal que habían actuado. Decidieron que, en vez de buscar regalos para ellos mismos, debían pedir perdón y hacer algo bueno para compensar su comportamiento. Entonces, salieron de su casa llevando cestas de regalos que habían preparado ellos mismos, llenas de golosinas y juguetes para los niños más necesitados del pueblo. Estos tres hermanos iban a regalar sus juguetes a gente menos favorecida.
Con una sonrisa en el rostro, visitaron cada casa, ofreciendo los regalos a los niños, quienes los recibieron con alegría y sorpresa. Los vecinos del pueblo se maravillaron al ver a los tres hermanos comportándose tan amablemente. No era normal ver a esos hermanos haciendo algo para los demás, con lo egoístas que habían sido hasta ese momento.
Mientras volvían a su casa, una emoción se apoderó de ellos. Una sensación de paz y felicidad los invadió, reemplazando el arrepentimiento que habían sentido antes. No tenían juguetes, pero tenían las conciencias tranquilas.
Al llegar a su hogar, encontraron tres grandes cajas con regalos y cartas con su nombre. Agradecidos y sorprendidos, abrieron los regalos, encontrando juguetes, ropa y golosinas.
Junto a los regalos, una carta de Papá Noel estaba esperándolos. En ella, el querido personaje les agradecía por su cambio de actitud y su acto de bondad.
"La Navidad es tiempo de reflexión y cambio. Los corazones que buscan hacer el bien son los más nobles", decía la carta de Papá Noel.
Álex, Lara y Juan entendieron que el verdadero espíritu navideño no se trataba solo de recibir regalos, sino de dar amor y alegría a los demás. Esa Navidad, el acto de generosidad de los hermanos les enseñó una lección invaluable: no hay tiempo perdido para hacer el bien, y que un corazón generoso cosecha sonrisas y felicidad.
Ayudar a los menos desfavorecidos nunca es tiempo perdido y menos en Navidad.