(Isabel se encuentra sentada en su trono, observando a su corte)
Isabel: (mirando a su alrededor) ¿Dónde está mi valiente caballero?
(Entra John, caminando majestuosamente hacia el trono)
John: Aquí estoy, mi reina. Listo para servirte.
Isabel: (sonriendo) John, te necesito para una misión peligrosa. Debes ir a la montaña mágica y traerme una flor mágica que solo crece allí.
John: (arrodillándose) Haré cualquier cosa por ti, mi reina. Partiré inmediatamente en tu nombre.
Isabel: (levantándolo) Valiente caballero. Cuida tu vida y regresa pronto con la flor.
John: (tomando su mano y besándola) No temas, mi reina. Esta flor será tuya pronto.
(John se marcha, dejando a Isabel suspirando suavemente)
Isabel: (pensando) Oh, John. Cómo deseo que regreses pronto y seguro. Eres la luz de mi corazón.
John: (cabalgando con Brand) Esta montaña es peligrosa, Brand. Debemos tener cuidado.
Brand: (sonriendo) No temas, John. Juntos podemos enfrentar cualquier peligro.
John: (mirando hacia el cielo) Espero que tengas razón, amigo. Mi reina depende de nosotros.
Brand: (señalando hacia adelante) Mira, allí está la flor mágica.
John: (asombrado) ¡Es hermosa! Pero hay un dragón vigilándola.
Brand: (sacando su espada) Deja que me ocupe de él.
John: (levantando su arco) Yo lo distraeré mientras tú lo derribas.
(Brand y John luchan contra el dragón, finalmente derribándolo y recogiendo la flor mágica)
Brand: (sonriendo) Lo logramos, John.
John: (sonriendo también) Sí, lo logramos. Pero ahora debemos regresar a la reina lo antes posible.
(Los dos caballeros regresan triunfantes ante la reina Isabel, entregándole la flor mágica)
Isabel: (tomando la flor) ¡Gracias, valientes caballeros! Sois un verdadero tesoro para mí.
John: (arrodillándose ante ella) Servirte es nuestro mayor honor, mi reina.
Isabel: (levantándolo y dándole un beso en la mejilla) Eres un verdadero caballero, John. Mi corazón te pertenece.
John: (sonriendo) Y el mío también, mi reina. Siempre te serviré con todo mi corazón.
El rey de la ciudad de los sueños
(Luisa y George caminan juntos por la ciudad medieval)
Luisa: ¡Qué hermosa es esta ciudad! Me encanta cómo todo parece salir de un cuento de hadas.
George: Sí, es verdad. Y es aún más hermosa con vos a mi lado, mi querida Luisa.
Luisa: (sonriendo) ¡Oh, George, tú siempre tan romántico! Pero creo que este lugar se llama "la ciudad de los sueños".
George: (tomando su mano) Y estoy seguro de que aquí, contigo a mi lado, soy el rey de esta ciudad de ensueño.
Luisa: (mirando a George con cariño) Eres un hombre maravilloso, George. Me siento afortunada de haberte encontrado.
George: (apretando su mano) Y yo me siento igualmente afortunado, mi amor. Juntos, podemos conquistar cualquier cosa en este mundo.
Luisa: (mirando al horizonte) Me encantaría recorrer todos los rincones de esta hermosa ciudad contigo.
George: (sonriendo) Eso es algo que podemos hacer, mi querida Luisa. Juntos, podemos conquistar el mundo.
Luisa: (apoyando su cabeza en el hombro de George) Me haces sentir tan especial, George. Me siento como si fuéramos la reina y el rey de la ciudad de los sueños.
George: (mirando a Luisa con amor) Y así es, mi amor. Juntos, somos el rey y la reina de esta ciudad de ensueño.
Luisa: (agarrando la mano de George con fuerza) ¡George, no sé qué ha pasado! Todo se ha vuelto tan oscuro y tenebroso.
George: (mirando a su alrededor con determinación) No temas, mi querida Luisa. Yo te protegeré.
(George se enfrenta a la gran sombra y a sus secuaces, luchando con valentía)
George: (levantando su espada) ¡Venid, secuaces de la gran sombra! Yo, George, el rey de la ciudad de los sueños, me enfrentaré a vosotros con valentía.
Secuaces: (ríen) ¿Qué puede hacer un simple mortal contra nosotros, los poderosos seguidores de la gran sombra?
George: (mirando a Luisa) Yo no lucho solo. Tengo a mi lado a mi valiente reina, Luisa. Juntos, podemos derrotaros.
Luisa: (levantando su propia espada) ¡Estoy lista para luchar a tu lado, mi amor!
George: (cargando hacia los secuaces) ¡Por la ciudad de los sueños! ¡Por nuestro amor!
(La batalla comienza, con George y Luisa luchando valientemente contra los secuaces de la gran sombra. Al final, logran vencerlos y salvar a la ciudad de sus garras)
(George se enfrenta a los secuaces mientras Luisa yace lastimada en el suelo)
George: (gritando) ¡Dejadla en paz! ¡Ella no tiene nada que ver con esto!
Secuaz: (ríendo) ¡Ah, pero ella es tu reina, no es así, rey de la ciudad de los sueños? ¡Eso la hace un blanco fácil para nosotros!
George: (con furia) ¡Jamás os permitiré lastimarla! ¡Preparaos para luchar!
(George comienza a luchar contra los secuaces, usando sus habilidades con la espada para desviar sus ataques y golpearlos con elegante precisión)
Luisa: (mirando con admiración y preocupación) ¡George, cuidado! ¡Ellos son muy peligrosos!
George: (con confianza) No te preocupes, mi amor. Tengo esto bajo control.
(George continúa luchando valientemente contra los secuaces, usando sus movimientos elegantes y habilidades con la espada para derribarlos uno a uno)
Luisa: (con lágrimas de orgullo y gratitud) ¡Eres increíble, George! ¡Nunca dejaré de admirarte!
George: (sonriendo mientras ayuda a Luisa a levantarse)
Luisa: (mirando a George con admiración) ¡Eres increíble, George! ¡Estoy tan orgullosa de ti!
(George logra derrotar a la gran sombra y a sus secuaces, y todo vuelve a la normalidad)
Luisa: (abrazando a George con gratitud) ¡Gracias, George! ¡Me has salvado la vida!
George: (abrazando a Luisa con cariño) No hay de qué, mi amor. Yo siempre estaré aquí para protegerte.
Luisa: (mirando a George con amor) Eres mi héroe, George. Juntos, podemos enfrentar cualquier cosa en este mundo.
George: (sonriendo) Y así lo haremos, mi querida Luisa. Juntos, seremos el rey y la reina de la ciudad de los sueños para siempre.
Luisa: (con lágrimas en los ojos) George, no sé qué hubiera pasado si no hubieras estado aquí conmigo.
George: (abrazándola) No te preocupes, mi amor. Siempre estaré aquí para protegerte.
Luisa: (mirándolo con gratitud) Eres un verdadero héroe, George. ¿Cómo lograste vencer a esa sombra maligna?
George: (sonriendo con humildad) Fue gracias a tu amor y tu fe en mí. Me dio la fuerza que necesitaba para derrotarla.
Luisa: (mirando a su alrededor) Me alegra ver que todo ha vuelto a la normalidad.
George: (asintiendo) Sí, la sombra ya no tiene poder sobre nosotros. Juntos, somos fuertes.
Luisa: (sonriendo) Eres el rey de la ciudad de los sueños, George. Y juntos, seremos invencibles.
George: (abrazándola con cariño) Juntos, siempre seremos el rey y la reina de esta ciudad de ensueño