Mujer: (caminando por el jardín) ¡Oh, ¡qué hermoso es este jardín! ¡Las mariposas son tan encantadoras!
Hombre: (siguiéndola) Sí, es un lugar encantador. ¿Te gustan las mariposas, Rebecca?
Mujer: (sonriendo) Sí, me encantan. Son tan delicadas y hermosas. Me encanta observarlas volar de flor en flor.
Hombre: (mirando a la mujer) Eres como una dama del jardín de las mariposas, Rebecca. Tu belleza es tan dulce y delicada como ellas.
Mujer: (sonrojándose) Oh, John, no sabes cuánto me halagas. Pero no soy tan perfecta como una mariposa.
Hombre: (tomando su mano) Pero para mí, eres perfecta, Rebecca. Me encanta pasar tiempo contigo en este jardín, entre las mariposas.
Mujer: (sonriendo) Y yo también, John. Eres un caballero tan gentil y amable. Me siento afortunada de tenerte a mi lado.
Hombre: (abrazándola) Y yo me siento afortunado de tenerte a ti, mi dama del jardín de las mariposas.
Mujer: (gritando) ¡Oh, mira! ¡Un ave gigante se posó en el jardín!
Hombre: (empujándola detrás de él) ¡Quédate detrás de mí, Rebecca! ¡Los soldados se encargarán de ella!
Soldados: (lanzando lanzas) ¡Vete de aquí, bestia! ¡No te atrevas a atacar a nuestros señores!
Ave gigante: (gritando furiosa) ¡No me detendrán! ¡Seguiré atacando hasta que logre mi objetivo!
Hombre: (sacando su espada) ¡No te dejaré hacer daño a Rebecca! ¡Voy a protegerla a toda costa!
Mujer: (agarrando su mano) ¡Y yo estaré a tu lado, John! ¡Juntos podemos vencer a esta bestia!
Ave gigante: (cayendo herida) ¡No puedo creer que me hayan vencido! ¡Juro que volveré con más fuerza!
Hombre: (abrazando a la mujer) ¡Estamos a salvo, mi querida dama del jardín de las mariposas! ¡Los soldados nos han protegido de esta bestia!
Mujer: (sonriendo) Sí, gracias a ti y a los soldados, John. Eres un verdadero caballero y un protector valiente. Te amo.
Hombre: (mirándola a los ojos) Y yo te amo, mi querida Rebecca. Juntos podremos enfrentar cualquier peligro que se nos presente. Eres mi todo.