(El hombre, llamado William, se acerca a la mujer, llamada Milena, mientras ella está sentada junto a un río en el valle de las hadas)
William: Hola, hermosa Milena. ¿Qué haces aquí en el valle de las hadas?
Milena: Estoy simplemente disfrutando del paisaje y la tranquilidad del lugar. ¿Y tú, William, lord del valle de las hadas? ¿Cómo te va el día?
William: He estado ocupado con el gobierno del valle, pero ahora que te veo aquí, todo lo demás parece desvanecerse. (William se sienta a su lado y le toma la mano) Milena, desde el momento en que te vi, supe que tenía que hablarte. Me he enamorado de ti.
Milena: (sonriendo) William, no puedo negar que siento algo por ti también. Desde que nos conocimos, he sentido una conexión entre nosotros.
William: Entonces, ¿te gustaría ser mi dama y compartir el gobierno del valle de las hadas junto a mí?
Milena: Me encantaría, William. (Milena se levanta y se abraza a William)
William: (La abraza y la besa suavemente) Mi querida Milena, te juro que te protegeré con mi vida.
Milena: (Le corresponde el beso y se aprieta contra él) Te amo, William. Eres mi todo.
De repente, se escuchan gritos y se acerca un grupo de hombres encapuchados.
William: (Saca su espada y se pone en guardia) ¿Quiénes sois y qué queréis?
Encapuchado: (Con voz grave) Lord William, has sido acusado de traición al rey y debes acompañarnos para ser juzgado.
William: (Con determinación) No voy a dejar que me lleven sin luchar. (Comienza a pelear con los encapuchados)
Milena: (Intenta ayudar a William pero es inmovilizada por otros encapuchados)
William: (tratando de recuperarse) ¡Milena! ¿Dónde estás? No te dejaré ir así como así, lord del valle de las hadas.
Milena: (gritando desde lejos) ¡William! Estoy aquí, por favor, salva a tu amada.
William: (con determinación) No te preocupes, mi querida Milena. Haré todo lo posible por rescatarte. (se levanta con dificultad y saca su espada) ¡Encapuchados del valle de las hadas, os desafío!
Milena: (llorando) ¡William, cuidado! Son demasiados para ti.
William: (sonriendo con valentía) No tengas miedo, mi amor. Tengo la fuerza del amor en mi corazón. (comienza a luchar contra los hombres encapuchados)
Milena: (impresionada) ¡William, eres increíble! ¡Te amo tanto!
William: (derribando a uno de los hombres) Yo también te amo, Milena. Y no descansaré hasta que estemos juntos de nuevo. (se abalanza sobre los demás hombres y logra derribarlos a todos)
William: ¡Milena, no te rindas! Yo te encontraré y te rescataré, no te preocupes.
Milena: ¡William, ayúdame! Estoy asustada y no sé qué me harán.
William: (monta en su caballo y emprende la caza) No te preocupes, mi amor. Yo te encontraré y te liberaré de esos encapuchados.
Milena: (llorando) ¡William, por favor, date prisa! No sé cuánto tiempo podré resistir.
William: (cabalgando con furia) No te preocupes, mi querida Milena. Yo no permitiré que te hagan daño. Yo soy el lord del valle de las hadas y nada ni nadie me detendrá.
Milena: (llena de esperanza) ¡William confío en ti para que me liberes de estos malvados.
William: (con determinación) No te preocupes, mi amor. Yo te encontraré y te llevaré a un lugar seguro. Juntos viviremos felices para siempre en nuestro valle de las hadas.
William: (entra en la cueva) ¡Milena! ¿Dónde estás? ¡Te he venido a rescatar!
Milena: (se asoma desde detrás de una roca) ¡William! ¡Estoy aquí! ¡Me han raptado estos encapuchados!
William: (desenvaina su espada) No te preocupes, mi querida Milena. Yo los derribaré.
Milena: (se agarra del brazo de William) ¡William, cuidado! Son peligrosos.
William: (ataca a los encapuchados con su espada) ¡Retroceded, malditos! ¡Esta dama no es objeto de vuestro juego!
Milena: (se esconde detrás de William) ¡William, por favor, no te pongas en peligro!
William: (derriba a los encapuchados uno a uno) ¡No temas, Milena! Yo te protegeré siempre.
Milena: (llora de alivio) ¡William, eres un verdadero lord del valle de las hadas! ¡Eres mi héroe!
William: (le sonríe) Para ti, mi querida Milena, siempre seré tu héroe. (La abraza) Ahora, vamos a salir de esta cueva y volver a nuestro castillo.
Milena: (asiente con la cabeza) Sí, William. ¡Vamos a casa!
William: (entra en la cueva) ¡Milena! ¿Dónde estás? ¡Te he venido a rescatar!
Milena: (se asoma desde detrás de una roca) ¡William! ¡Estoy aquí! ¡Me han raptado estos encapuchados!
William: (desenvaina su espada) No te preocupes, mi querida Milena. Yo los derribaré.
Milena: (se agarra del brazo de William) ¡William, cuidado! Son peligrosos.
William: (ataca a los encapuchados con su espada) ¡Retroceded, malditos! ¡Esta dama no es objeto de vuestro juego!
Milena: (se esconde detrás de William) ¡William, por favor, no te pongas en peligro!
William: (derriba a los encapuchados uno a uno) ¡No temas, Milena! Yo te protegeré siempre.
Milena: (llora de alivio) ¡William, eres un verdadero lord del valle de las hadas! ¡Eres mi héroe!
William: (le sonríe) Para ti, mi querida Milena, siempre seré tu héroe. (La abraza) Ahora, vamos a salir de esta cueva y volver a nuestro castillo.
Milena: (asiente con la cabeza) Sí, William. ¡Vamos a casa!