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irina jova davidenko

palanganas united

Escribir de palanganas, me dices, para lo que me quedan ganas. Tú siempre con esas palabras tan genuinamente graciosas por rotundamente simples.
Había una vez una palangana, que tenía ganas de tener otra palangana. Esta palangana se sentía no digamos sola, pero sí aburrida. Tenía un socio cepillo, las efímeras compañías de jabones y detergentes, la suave liquidez del agua y el delicioso cosquillear de la espuma, pero no era lo mismo. Faltaba algo, un entendimiento profundo del concepto mismo de ser palangana. ¿Lo palanganés?
Definitivamente nuestra palangana necesitaba identificación. Quizás crear un movimiento de palanganas unidas y salir a desfilar por los patios y azoteas. Encontrarían algo por qué protestar o mejor, qué exigir. Establecerían una carta de derechos y buscarían cualquier punto de opresión. Alguna supremacía oculta por ser evidente. Algo que estuviera a la vista, pero no vista desde su punto de vista. Por ejemplo…
La supremacía del agua. Obviamente las aplastaba, inundaba, moldeaba SIN permisos ni licencias, y en la cúspide del desbordamiento las abandonaba. Dejaba a la palangana con ganas y sin derecho a reclamación.
¡Eso! Un movimiento de palanganas usadas y abandonadas. Maltratadas, expuestas a altas y bajas temperaturas, a detergentes tóxicos, suavizantes, desincrustantes, desengrasantes, quitamanchas, lejías, a PARABENOS. Definitivamente algo en este mundo marchaba torcido, si una simple palangana no podía protestar contra los nocivos parabenos. Agentes cancerígenos y letales.
Sería una marcha gloriosa, con pancartas, sonido de palanganas de toda tipología. Las metálicas a la vanguardia, defendiendo, ahuyentando, con cintas y marcas rojas. Ah, ese color tan suculento. Las plásticas detrás, según tamaños y ocupaciones, las pequeñas al centro, protegidas y chillonas.
Demandarían, harían huelga, se virarían al revés e impedirían el uso sin consentimiento previo. Sería ilegal. Otra buena palabra. Ganarían, de seguro. Proclamarían un partido: Palanganas Libres o Libreganas o Palibranas o quizás unas siglas. Eso sería mejor. Las siglas imponen por su capitalidad y polisemia. PLP. Cerrado, bonito, redondo. Palanganas Libres de Parabenos.
Se establecerían controles estrictos para el uso de las palanganas y solo con aprobación firmada. Cada palangana traería su manual de usuario INDIVIDUALIZADO. Porque todas son únicas. Escrito en el idioma oficial del partido. El palanganés. Se impartirían cursos, y cada nuevo miembro sería un palanguista. Se testearían los productos de limpieza antes de la inmersión. Se establecerían multas e incluso privación del uso de la palangana, si se probaran discriminaciones y abusos.
Entrarían en los Decretos Ley y serían finalmente reconocidas como la minoría que ha logrado subyugar a una mayoría, o era al revés. Daba igual. Serían reconocidas.
Triunfarían y se escribirían obras de teatro, canciones, sonetos, tratados filosóficos. En la gran pantalla la historia de una palangana moribunda por prolongada exposición a tóxicos. Una serie de Netflix, de Marvel. La super poderosa Palangana Amorfa, Palangana Power, la Palangana Radioactiva.
Soñaba la enjabonada palangana, que no se sentía sola, pero sí algo aburrida. El cosquillear de la espuma parabenosa y tóxica alteraba sus percepciones, sumergiéndola en una burbuja multicolor.
Eso es. Así sería. Presentía que no estaba sola. Otros/otras habían trazado el camino. Una fórmula infalible, una receta, un algoritmo. Lo único que necesitaba era encontrar otra palangana y otra y otra y otra…