Los fisonomistas empiezan a construir un enorme edificio para escalar el archivo secreto del alma. El alma razonable está hasta arriba y sonríe, pues ya prevé que antes de que este babélico monumento alcance un cuarto de su altura, se confundirán los idiomas de los albañiles y lo dejarán inconcluso. El genio de los dioses.
FIN
Aforismos, 1773