País Relato - Autores

daniel santos

zoe desatada

I
FUGA
El amor, la atracción por una mujer y los intereses por el poder se habían encontrado en medio de un padre y un hijo, los cuales habían tenido que afrontar a algunos de sus peores miedos al verse afectados directamente por una de las mujeres más hermosas que habían visto en la galaxia.
Cada uno tenía una manera distinta de canalizar el amor que experimentaban por esta chica, la cual, se había convertido en la esclava de Zeron y en el amor de Ailen. El sentimiento que había aflorado en el corazón del joven príncipe había sido tan intenso que había sido capaz de retar a uno de los hombres más nefastos y mortíferos que habían tocado el universo.
Su creación parecía haber sido hecha por la propia mano de los demonios más hostiles y aguerridos, ya que, absolutamente nadie había sido capaz de neutralizar la amenaza que representaba este malévolo rey en todo el universo. Sus tropas, eran capaces de invadir planetas, galaxias, devastar, destruir e ir de un punto al otro sólo en busca de venganza, muerte y derramamiento de sangre.
Cualquiera que fuese capaz de retar la voluntad de un hombre como Zeron, posiblemente enfrentaría la muerte o los castigos más feroces. No había ningún tipo de limitación en cuanto a castigo se refería, este coloso de mente era capaz de torturar hasta a su propio hijo, esto había quedado completamente claro desde la partida de la chica, quien había sido rescatada recientemente de las garras de este sujeto.
Haberla tenido con él durante un largo período, había convertido a Zoe en una chica temerosa e insegura, pero que recuperaría todas las fuerzas suficientes para alcanzar su verdadera esencia. La maldad de Zeron había sido capaz de arrebatarle parte de su personalidad, ya que, la aguerrida chica había perdido a dos de las personas más importantes que habían conformado su entorno.
Habían pasado tres años desde que Savanah y Ailen habían salido por completo de la vida de la princesa del planeta Draris, ya que, tras haber sido rescatada por la acción de estos dos, había tenido que huir del planeta Lounar sin ellos.
Imploró en muchas ocasiones que regresaran a buscarlos, pero su destino era restablecer el orden en su planeta natal, y la situación estaba realmente complicada en este planeta Lounar como para arriesgarse a perderla a ella. La búsqueda más exhaustiva que se había desarrollado en toda la galaxia había sido para garantizar la seguridad de Zoe, una joven princesa que se había convertido en el símbolo de la fe y la esperanza para todo un reino y un planeta.
Cuando la joven princesa había regresado a su hogar, había sido recibida con una celebración increíble, ya que, todos habían perdido la esperanza de que la sangre real permanecería en el control del trono.
Había fuertes rumores de que surgiría una nueva alianza, y ante la incertidumbre de que todo cayera en manos de un completo demente similar a Zeron, todos sentían un miedo tremendo. El regreso de Zoe sólo podía significar el establecimiento de un nuevo periodo de orden y recuperación de la esperanza, ya que, la cordura de su padre había quedado completamente deshecha.
Postrado en una cama sin reconocer absolutamente a nadie, el rey Valnir había quedado desconectado absolutamente de toda realidad, sólo había recuperado gradualmente la conciencia tras encontrarse nuevamente con los ojos de su pequeña Zoe.
— ¿Realmente eres tú? ¿Estás aquí? — Preguntaba cada día tras encontrarla al lado de su cama.
Ni la ayuda de los hechiceros, ni la tecnología más evolucionada que habían utilizado en aquel lugar podía hacer que su padre sanara, una situación que ha llenado a Zoe de una impotencia tremenda.
Todo se había convertido en un proceso vengativo para todos los involucrados, ya que, mientras Ailen se mantenía encerrado en la gran torre de la montaña, lo único en que podía pensar Zeron era en recuperar a la chica y hacerle pagar la traición que había inducido en su único hijo y heredero. La incertidumbre está por adueñarse de este malévolo rey, ya que, al no saber si puede contar con alguien en el universo, se siente absolutamente solo.
Durante mucho tiempo había confiado en su hijo, este sería quien tomaría el trono y reclamaría absolutamente todos los reinos y planetas que habían sido conquistados por el gran coloso, pero ahora, tras haberlo encerrado y torturado durante tres años continuos en aquella gran torre mística de la montaña, no sabe si podrá manejar la situación tras salir de allí.
De alguna otra forma, Zeron consideraba que se había comportado de una manera benevolente, ya que, para un acto como el que había ejecutado su propio hijo, el único castigo en que podía pensar para poder equilibrar el universo era la muerte.
Cualquiera que hubiese traicionado a alguien como este hombre, sabía perfectamente que debía enfrentar consecuencias muy graves. Cicatrices en su piel, un respirar agotado, poco dormir y un agotamiento constante son las características que agobian a un nuevo Zeron, un sujeto completamente diferente al vigoroso guerrero que hace tan sólo unos pocos años atrás era capaz de devastar mundos sin ni siquiera sudar.
El deterioro que había sufrido este magnífico guerrero y destructor de planetas, había sido interno, sus emociones habían llegado a un punto de quiebre y lo habían guiado hacia la autodestrucción.
Las pocas horas de sueño que lograba alcanzar, generalmente estaban vinculadas con Zoe, ya que, en sus sueños hacía aparición esta chica, la cual era una verdadera princesa, hermosa, sutil, tierna, inocente, y que de pronto, se había convertido en la peor piedra del zapato de este hombre. Había acabado con los guerreros más mortíferos y feroces de toda la galaxia, pero tan sólo una chica frágil y audaz se había convertido en su peor enemigo.
Pero no se trataba del poder que podía acumular Zoe, se trataba de la influencia que podía ejercer sobre este hombre que había hecho que perdiera por completo la cabeza. Este se había enamorado de ella, pero la manera de canalizar sus sentimientos, había terminado por generar el efecto completamente contrario, separando lo absolutamente de esta y generando un repudio que era imposible de revertir.
La relación que había surgido entre Ailen y Zoe durante sus años de esclavitud, le habían dado la oportunidad a la chica de ilusionarse nuevamente. En ocasiones, soñaba con caminar hacia el altar, casarse con un verdadero amor, alguien que la llenara de ilusiones, sueños y una proyección de futuro completamente distinta.
A pesar del dolor o sufrimiento que había tenido que afrontar Ailen durante sus años de encierro, había valido la pena cada minuto, cada golpe, cada tortura, cada lágrima que había brotado de sus ojos, ya que, el hecho de haber conocido a una mujer tan espectacular como Zoe, le garantizaba el hecho de haber encontrado el verdadero amor.
Este tipo de situaciones se generaban muy pocas veces en la vida, era oportunidades limitadas quedaba el destino, y si no eran aprovechadas, posiblemente aquellos involucrados debían vivir con el arrepentimiento durante la eternidad. Los últimos tres años habían sido de absoluto sufrimiento para Ailen, una incertidumbre tremenda para Zeron, y una etapa de aprendizaje y transformación para Zoe.
A pesar de que estaba muy lejos del planeta Lounar, sabía perfectamente que estaba vinculada directamente a Zeron y a Ailen sin ni siquiera poderlos ver, ya que, cada uno había dejado una marca característica en su existencia, y era una condición difícil de olvidar y eliminar.
Convertida en Princesa, y con aspiraciones de ascender al trono, Zoe llevaba el control del planeta Draris, tratando de que las cosas se estabilizasen nuevamente. Uno de sus primeros actos tras llegar a casa, había sido generar alianzas con algunos de los planetas vecinos, ya que, de bien generar un anillo blindado para poder enfrentar las futuras amenazas que posiblemente llegarían.
Tras haber compartido un tiempo importante con Zeron, sabía que tarde o temprano volverían, este, no aceptaba una derrota, y lo que había hecho la chica había sido completamente humillante.
Había eliminado gran parte de sus tropas, la operación que había sido desarrollada por Savanah, había sido un absoluto éxito, así que, tras haber dado un fuerte golpe a él gran coloso, simplemente era momento de esperar la ofensiva. Imaginó que esto llegaría mucho más temprano, pero después del primer año, asumió que este había sido debilitado significativamente y que tarde o temprano recuperaría su fortaleza, así que, todos los bandos involucrados, ve bien volver a reestructurarse para una nueva batalla que surgiría en el futuro.
Aunque Zoe consultaba a los ancianos, estos no podían ver con claridad lo que se veía en el futuro. Una gran nebulosa tapaba los acontecimientos que podían venir muy pronto, y estos, experimentando una confusión tremenda, no podían entender que era realmente lo que estaba ocurriendo que generaba esta nebulosa de incertidumbre, ya que, era como si los dioses no quisieran que estos accedieran a esta información.
Lo único que podía hacer Zoe y su equipo, era esperar, ya que, sabía que, si se aceleraba y se adelantaba a lo planificado, posiblemente cometería un grave error en su necesidad de rescatar a una fallecida Savanah y al verdadero amor de su vida, Ailen, posiblemente terminaría sacrificando al ejército de búsqueda.
Habían sido tiempos de transformación, y la princesa inocente e ingenua que una vez había sido secuestrada, ahora había retomado el poder, pero no había un día en que no pensara en reencontrarse nuevamente con los ojos enamorados y brillantes de Ailen, quien le había demostrado que podía generarse una explosión en el interior de las personas cuando se enamoraban de una manera tan intensa.
La chica había sentido como si sus pieles estuviesen configuradas absolutamente para estar juntas, eran compatibles, necesitaban la cercanía, por lo que, esta ausencia sólo había generado un ardor en su interior que los llevaba a buscar cualquier alternativa para generar ese reencuentro.
La torre mística de la montaña había sido diseñada especialmente por Zeron para encerrar a los peores criminales del universo. Todos habían sido asesinados tras cierto tiempo de encierro, por lo que, el lugar estaba completamente desolado, sólo había un prisionero que habitaba en este lugar, con cadenas en sus manos y pies, completamente descalzo y con ropas harapientas y malolientes, las cuales había llevado encima durante estos tres años.
Para Zeron era completamente natural que su padre se comportara de esta forma, sabía que era un devastador de universos, y la sangre que corría por las venas del príncipe, era completamente insignificante para él cuando se trataba de una traición.
Lo había castigado el mismo con sus propias manos, y a pesar de que este le había salvado la vida en el último momento antes de que lo asesinaran las tropas lideradas por la mejor amiga de Zoe, esto no había significado que la mancha en su reputación habría sido borrada.
Zeron entendía perfectamente que su hijo había inclinado la balanza de forma inteligente al quedarse y tratar de protegerlo, aquella guerra había sido completamente devastadora para sus tropas, y aunque tuvo la posibilidad de escapar junto a Zoe, supo perfectamente que no habría oportunidad de ser felices en ningún rincón del universo. Posiblemente habría despertado a un monstruo aún peor en el interior de su padre, quien no descansaba ni un solo segundo hasta conseguir sus objetivos.
Draris se había convertido en la obsesión de este demente criminal, un asesino despiadado que posiblemente encontraría la paz interior sólo al ver arder por completo a estas tierras. Había tenido la oportunidad en sus manos, pero en el momento en que lo había intentado, la belleza de Zoe había neutralizado su maldad.
Los sentimientos retorcidos que crecen en su interior acerca de la chica, son completamente incomprensibles hasta para él mismo, ya que, a pesar de que la ama profundamente, la única manera en que puede tratar de mantenerla a su lado es castigándola y torturándola.
Esto había llevado a que todo el universo se convulsionara para tratar de liberar a la princesa, por lo que, en el momento en que la alejaron de él, habían arrancado una gran parte de su existencia.
Durante las noches, podía recordar mientras la enorme luna naranja iluminaba el planeta, como la hermosa chica se encontraba atada a las cadenas de su habitación, completamente desnuda, mientras este besaba su espalda, se masturbaba, se complacía tan sólo con verla, ya que, nunca había podido acceder a su cuerpo.
Aunque pudo haberla violado, ultrajado y acceder a su cuerpo de manera arbitraria, este siempre había sentido el dolor de no haber sido correspondido por la princesa, quien se negaba y preferiría la muerte antes de entregarle su cuerpo de manera voluntaria.
Por su parte, Ailen había podido degustar el cuerpo de la princesa, había accedido a su piel virginal, a sus besos genuinos y absolutamente deliciosos, los cuales eran tan dulces que aún parecían quedar impregnados en los labios del guerrero. Cada noche de sufrimiento, cada latigazo que había sido proporcionado por su padre, había valido la pena, ya que, la libertad de Zoe había estado de por medio.
Tenía una fe absoluta en los dioses de que tarde o temprano volverían a encontrarse, que las reglas del destino podrían evadirse y nuevamente estarían juntos, preparándose para un reinado absolutamente sin precedentes, donde dos corazones completamente bondadosos y llenos de amor, podrían darle al universo una nueva esperanza.
Pero cuando Ailen pensaba en esta posibilidad, no podía terminar la idea sin pensar en el hecho de que para lograr algo como esto posiblemente tendría que eliminar a su padre. Algo así tenía que ocurrir, pero no podía ni siquiera imaginar que fuesen sus manos las que se mancharan de la propia sangre de Zeron.
Había un vínculo realmente importante con su progenitor, y aunque sabía que la maldad debía cesar, tenía miedo de afrontar que posiblemente era él quien tenía que acabar con esta amenaza. Había un presentimiento en su corazón de que los ancianos de diferentes tierras, sabían perfectamente quién debía ser el asesino del gran coloso, si esta responsabilidad reposaba sobre los hombros del joven guerrero, posiblemente no lo lograría.
Tendría que acumular demasiado valor o enfrentar una situación de tensión muy intensa como para tener que optar por esta alternativa, ya que, aunque sabía que era un asesino y un despiadado destructor, lo amaba profundamente.
El encierro ha valido la pena en cada segundo, ha olvidado lo que es la libertad, y durante tres años encadenado, siente que su espíritu cada vez es más fuerte, ya que, la emoción que siente al pensar en Zoe, lo lleva hacia la posibilidad de soñar que finalmente aquellas cadenas se romperán.
El planeta Lounar era inestable, su naturaleza era absolutamente impredecible, y a pesar de que se preparaban para algunos de los periodos y temporadas más hostiles, generalmente eran embestidos de una manera inesperada.
Aquella noche, una gran tormenta helada había llegado al lugar, fuertes ráfagas de viento y lluvia eran acompañadas de granos de nieve que caían de manera brutal sobre el reino. Todos habían corrido a protegerse, pero la fuerza de la brisa era tan brutal que podía llevarse hasta los soldados más pesados con armadura.
Fue algo completamente inesperado, nadie tenía la menor idea de que la naturaleza podía llegar a alcanzar tal nivel de fortaleza. Era como si algún Dios hubiese aterrizado directamente sobre Lounar y hubiese comenzado a soplar con toda la fortaleza de sus pulmones.
Algunas de las casas comenzaron a derrumbarse, pero mientras el castillo estuviese en pie, todo estaba en orden. La gran prisión de la montaña, estaba estructurada sobre bases realmente fuertes, pero su altura, la hacía mucho más vulnerable ante la velocidad de estos vientos.
El silbido de este viento, era muy aterrorizante, era un ronroneo extraño, que pasaba desde lo más agudo hasta frecuencias graves que parecían ser los ronquidos de un gran gigante. Zeron, observaba desde su castillo en dirección a la torre, sabiendo perfectamente que esta posiblemente no resistiría.
Las cadenas que atan las manos y pies de Ailen, no le permitían ubicarse en un lugar seguro, sentía como si la torre vibrara constantemente, y esto, no podía significar nada bueno. La piedad de su padre era una fantasía absoluta, y posiblemente nadie llegaría para a tratar de ayudarlo, estaba completamente solo y debía valerse por sí mismo, o de lo contrario, moriría de la manera más absurda. Aquella tormenta helada estaba diseñada para devastar reinos enteros, así que, parecía que el planeta Lounar había sido víctima de este fenómeno.
La gran torre comenzó a tambalearse de un lugar a otro, parecía que iba a caerse en cualquier momento, y esto, genera una preocupación tremenda en Zeron, quien sintió un impulso tremendo en ir en ayuda de su hijo. Cuando se había arrepentido de lo que había hecho y vio el verdadero riesgo de perderlo, ya era demasiado tarde. La torre crujió, y la parte superior de la misma se desplomó hacia un lado, dejando completamente expuesto los pisos principales y superiores de este edificio.
Ailen, haciendo uso de toda su fuerza, tiraba de las cadenas tratando de aprovechar la vibración, y como se había debilitado la torre, posiblemente tendría suerte y lograría escapar. Zeron se vio consumido por la desesperación, ya que, desde la distancia podía ver como la torre había comenzado a caerse a pedazos. En el interior, se encontraba su primogénito, y allí, posiblemente moriría, convirtiéndose todo en una gran tumba de escombros y rocas.
Zeron vio con ojos llenos de lágrimas la completa destrucción de aquella prisión que había construido especialmente para su hijo, no había nada que hacer, y era imposible que alguien pudiese sobrevivir a una fuerte embestida de la naturaleza como esta.
Hay creer que muerto, cae de rodillas sobre el suelo, se lleva las manos a la cabeza, y grita aguerridamente mientras recuerda los mejores momentos que había compartido junto a su hijo.
Este había sido la luz de sus ojos, su guía, su fuente de inspiración, pero ahora, lo había perdido, y aunque no había tenido el valor de asesinarlo como castigo, parecía que la naturaleza había terminado el trabajo de una vez por todas. Lo que el gran asesino no había podido hacer con sus propias manos, la gran tormenta de hielo parecía haber sido la encargada para culminar aquella etapa.
Esto, de alguna forma retorcida, fue vinculado directamente por Zeron hacia Zoe, ya que, si esta no hubiese manipulado a su hijo, este no estaría encerrado en aquella torre. Una vez más había surgido en su cabeza la idea de que la culpable de todas sus desgracias era aquella princesa que nunca debió conocer. La amaba, pero también la detestaba de una manera bastante equivalente.
El amor y el odio que urgían en el corazón de Zeron, iban direccionados hacia una princesa que no tenía la menor idea de lo que estaba ocurriendo a millones de kilómetros de distancia. Posiblemente, su verdadero amor, el hombre de su vida, el fabricante de sus ilusiones, había quedado sepultado bajo aquellos escombros que se habían desplomado ante la brutalidad de la naturaleza. No había forma de comprobarlo, pero para Zeron fue el peor día de su vida.
La propia Zoe, había experimentado una sensación muy desagradable, como si alguien estuviese necesitando su ayuda, mientras encuentra sentada en su trono, los escalofríos viajaron por todo su cuerpo, algo grave estaba ocurriendo, pero no había nada que ella pudiese hacer.
II
DEBILIDAD
Toda su existencia parecía estar enfocada en la búsqueda de una excusa para ir por Zoe en cualquier momento. A pesar de que tenía el poder, las tropas y los recursos para hacerlo, sabía que era un riesgo tremendo tener que ingresar nuevamente a Draris e ir por la chica, ya que, estarían preparados y posiblemente habrían generado alianzas nuevas. Zeron era un hombre preparado para la adversidad, siempre se adelantaba a los acontecimientos y esto se había convertido su principal herramienta, ya que, era inteligente, audaz y muy cuidadoso en cada uno de los pasos quedaba.
Casi nadie podría tomarlo por sorpresa, siempre jugaba de forma adelantada, así que, en esta oportunidad no tendría por qué ser diferente. Los temores más grandes de este gran rey se habían materializado en el momento en que había perdido a su hijo. Zeron había cometido un error al dejarlo encadenado al suelo, ya que, esto no le había dado la posibilidad a el príncipe Ailen de poder huir o escapar durante aquella tormenta. Este fenómeno natural había dejado devastado por completo el planeta, pero nada que no pudiese reconstruirse en unos pocos meses.
La ira, la furia y el rencor que aún permanecía vivo en el corazón de Zeron hacia Zoe, luchaba contra la excusa de que simplemente quería volverla a tener a su lado. Había una gran posibilidad de que Zeron llegase a cambiar en algún momento de su existencia, esto, transformaría a un hombre con un poder incalculable en alguien bondadoso, pero era un proceso que no dependía de él, sino de la forma en que se desarrollan los acontecimientos en su entorno.
Consideraba a una única culpable como la constructora de una de las peores devastaciones que estaban por llevarse a cabo en Draris, ya que, aunque Zeron no había viajado con una flota demasiado extensa, había logrado desarrollar una tecnología que convertiría a un planeta en víctima de sí mismo.
El armamento no tenía que ser ruidoso o descomunalmente grande para ser poderoso, los últimos dos años habían servido para que Zeron lograr a desarrollar una tecnología en compañía de sus científicos, los cuales habrían logrado desarrollar una serie de sensores y dispositivos que permitían controlar la vida interna del planeta.
Sismos, volcanes, tormentas, gran parte de estos elementos, podrían ser detonados directamente por sus dispositivos, lo que quizá había generado aquella tormenta inesperada que había llegado a Lounar.
Las diferentes pruebas que habían estado realizando, habían jugado en su contra, pero al descubrir que había una forma bastante efectiva de poder controlar los fenómenos de la naturaleza, Zeron simplemente decidió poner a prueba estos recursos en su planeta enemigo.
Este lugar no le había hecho absolutamente nada, y su nivel de resistencia posiblemente era muy bajo, pero lo veía como el lugar de nacimiento de la persona que más daño le había hecho sus planes, pero también era la persona que más sentimientos había generado en su interior.
La guerra personal que debe llevar a cabo Zeron, lo está enloqueciendo, pero los resultados podrían ser completamente devastadores para aquellos inocentes que hacen vida en el planeta Draris. Durante la noche, mientras todos dormían, la nave pilotada por los hombres de Zeron, se desplazaba a una velocidad estrepitosa por toda la galaxia, directamente hacia el planeta Draris.
Había ingresado a su atmósfera casi de manera imperceptible debido a la gran velocidad que había desarrollado. Al ingresar, se había adentrado directamente en lo más profundo de los mares, no había aterrizado, simplemente había sumergido la totalidad de la nave en el mar.
Estas grandes formaciones acuáticas, lograban tener profundidades de cientos de kilómetros, por lo que, Zeron aprovecharía este desconocimiento para poder instalar los sensores en lo más profundo de este planeta. Desde allí, podría permanecer en constante revisión del comportamiento de Draris, podría infundir todo el daño posible de forma gradual, ya que, absolutamente nadie podría predecir lo que estaba por embestirlos.
Cuando llegaron allí, el plan había comenzado a dar curso. Estaban en el fondo del océano, en una nave absolutamente acondicionada para estar allí durante meses, tiempo suficiente para poder convertir a Draris en un despojo de este planeta.
Lo único que quería conseguir Zeron era la rendición de Zoe, que estuviese completamente vulnerable una vez más y que esta pidiese ayuda o piedad una vez que Zeron hiciera aparición nuevamente.
Los primeros golpes que habían sido recibidos en Draris habían sido algunos sismos, fuertes movimientos naturales que habían derrumbado algunas casas. Todos creían que esto simplemente había sido una reacción de la naturaleza, pero no, los sensores eran activados a voluntad por un hombre completamente demente que no tenía ningún tipo de empatía por la vida de sus víctimas.
Los sismos eran controlados y generados uno tras otro, así que, la inseguridad, el miedo, el terror fue creciendo en los habitantes, quienes no sabían que esperar a partir de ese momento debido al raro comportamiento que había comenzado a desarrollar la naturaleza.
Todas las tropas de aquel reino, estaban enfocadas en ayudar a las víctimas. Muchos habían sido tomados por sorpresa, mientras dormían, sus casas se habían desplomado sobre ellos, y las muertes habían comenzado a ascender en un índice de decenas.
Para Zoe, la gobernante, era completamente ilógico lo que estaba ocurriendo, no era posible que fuese la misma naturaleza la que estaba castigando a sus habitantes. Fue por esto, que la chica simplemente vio como única opción consultar a los ancianos, los cuales habían visto algo bastante turbio y retorcido en las profundidades de Draris.
— Lo que ocurre no es enviado por los dioses. El vientre de Draris se encuentra contaminado por la maldad más pura de todo el universo. Hay que neutralizar al enemigo, está dentro de nosotros. — Dijo uno de los ancianos consultados por Zoe.
El mensaje era dual, ambiguo, y la chica no podía entender realmente de qué se trataba. Debía ser interpretado, analizado, y estos, no podían determinar ubicación, lugar o razón de lo que estaba pasando, simplemente eran iluminados por seres superiores, los cuales simplemente enviaban un leve mensaje.
Su estadía en aquel lugar no sería demasiado prolongada, Zeron tenía planes muy específicos de devastar el lugar en un tiempo récord, y luego de convertirlo en una tierra de escombros, tomaría a Zoe y finalmente convertirla en su esposa real.
Aún permanecían casados, después de aquella boda forzada donde la chica había tenido que convertirse en su reina, este, seguía con la misma fantasía de que tarde o temprano la chica correspondería su amor. Esto era algo prácticamente imposible, ya que, Zoe prefería estar muerta, a ver quedado completamente tapada por las rocas y escombros de alguno de estos terremotos, antes de corresponder los sentimientos de un hombre completamente retorcido y asesino.
Aunque este había tratado de cambiar en múltiples ocasiones para convertirse en una alternativa adecuada para la princesa de Draris, simplemente tenía una debilidad ante la sed de venganza y destrucción, era lo que había en su interior y, aunque no se sentía orgulloso, encontraba solo la paz y la tranquilidad al llevar devastación y desolación a los mundos.
Había escogido el lugar adecuado para ocultarse, Zeron simplemente estaba allí, latente, observador, analizando absolutamente todo lo que ocurría en su entorno, evaluando el comportamiento de un planeta desesperado, el cual no podía controlar los designios de la naturaleza.
Pero Zoe, había puesto a todo su equipo de trabajo a analizar los radares, ya que, pensaba en que algo posiblemente había entrado al planeta y no había sido notado. Un comportamiento extraño en las gráficas de los sensores había sido el único indicio de algo irregular, por lo que, había dado la orden de que se analizara absolutamente todo lo vinculado con este hecho.
Erupciones de volcanes, grandes terremotos, incendios inesperados, ventiscas brutales, todo esto era parte del plan que estaba siendo ejecutado por Zeron desde el interior de la tierra. Al estar en el fondo del océano, los radares no podrían identificarlo, por lo que, podría actuar de forma tranquila sin ser interrumpido o identificado.
Pero este, sentía una debilidad tremenda por Zoe, y aunque sabía que estaban en la misma tierra, no debía permitirse acceder a ella, ya que, si era visto, posiblemente surgiría una nueva confrontación, Y no estaba preparado para un evento como este. Durante una noche, Zeron no había podido lidiar con la tentación de encontrarse con la chica una vez más.
Así que, aunque no podría revelarse físicamente ante ella, al menos podría espiarla y refrescar la imagen que tenía de la chica. Habían pasado ya algunos años desde la última vez en que lo había visto, así que, verla nuevamente, posiblemente generaría un fuerte impacto en el asesino de mundos.
Había utilizado una pequeña cápsula para dirigirse hacia la superficie, había viajado completamente solo, no necesitaba el apoyo de absolutamente ninguno de esos hombres, ya que, lo único que quería era visualizar a la chica, observar a través de la ventana, espiarla, vigilarla y poder contemplarla.
Siempre estaba acostumbrado a tomar lo que quería, no necesitaba consultar a absolutamente nadie, se creía el dueño del universo entero y que este le había proporcionado el poder y los recursos para poder dominar y someter a absolutamente cualquiera que intentara limitarlo.
Pero con Zoe era completamente distinto, esta chica tenía un poder que ni siquiera ella misma conocía, en el cual, podría neutralizar gran parte de las actitudes más nocivas de este sujeto. Tras llegar a la superficie, Zeron había salido de su cápsula, había caminado directamente hacia uno de los alrededores del castillo, se había entrado en el lugar y había escalado por el borde de el mismo.
Una luz encendida en una de las habitaciones, le había dado una señal de que alguien estaba despierto. Eran adentradas horas de la noche, y si corría con suerte, posiblemente sería la habitación de Zoe.
Cuando observó otra vez el gran ventanal, pudo ver a la chica completamente desnuda peinando su cabello frente al espejo. Aquella espalda tatuada, aún con marcas y cicatrices de los latigazos que habían sido proporcionados por él mismo, le hicieron recordar los mejores momentos que había compartido con la chica.
Era una tentación tremenda, necesitaba ingresar al lugar, tomarla entre sus manos, llevarla de nuevo al planeta Lounar y hacer la suya a la fuerza. Pero Zeron me voy a controlarse, había un plan a seguir y así debía mantenerse los eventos.
Cada segundo que pasaba frente a ella observándola, se convertía en un estímulo mucho más intenso. Su cuerpo delicado, delgado, estilizado, era algo completamente demencial para él, se le hacía agua la boca con tan sólo pensar en el hecho de acercarse a ella y lamer su cuello. Extrañaba el sabor de su piel, la textura de sus muslos, el aroma de sus cabellos, Zeron era un completo adicto a esta princesa, pero necesitaba hacerla sufrir al máximo, y no había forma de generar mayor sufrimiento que a través de la destrucción de su propio pueblo.
Zoe tenía un sentido de pertenencia muy desarrollado, sentía que absolutamente todo lo que había en aquel lugar, era su responsabilidad, así que, siempre trataba de hacer lo mejor posible para brindarle prosperidad y bonanza a sus habitantes.
Esta, después de haber tomado un baño, se encuentra sentada en una silla, con su cuerpo como los dioses la habían enviado al mundo. La ventana se encuentra abierta, pero no tiene ningún tipo de inconveniente con ello, porque lo último que imagina es que alguien la estaba observando a través de la gran toma de aire.
Allí está Zeron, observándola con ojos brillosos, completamente entregado a los sentimientos que despierta esta chica por él, está absolutamente claro de que está enamorado de la princesa Zoe, pero hay cosas más importantes, como la venganza que hay que ejecutar para castigar a los traidores. Después de visualizarla durante algunos minutos, había quedado una imagen grabada en su mente los recuerdos frescos del cuerpo desnudo de Zoe.
Esta caminaba de un lugar al otro, Zeron había logrado visualizar sus senos voluptuosos, sus pezones rosados, su abdomen plano, sus tatuajes en sus brazos, todo era absolutamente atractivo para él, pero era momento de volver a su nave, ya que, el plan debía continuar ejecutando sé.
Los habitantes de Draris no tenían ni la menor idea de que uno de los grandes montes que se encontraban en el centro del mayor poblado del lugar, era un volcán inactivo, el cual contaba con grandes ductos de magma en su interior, pero que no eran dirigidos a las a la superficie.
Zeron, tras haber estudiado la conformación de este planeta, había elegido este como un medio para hacer uno de las peores catástrofes en aquel lugar. En el centro de aquel planeta, habitaba una criatura llamada Ghull, la cual podría obedecer a cualquiera que fuese capaz de liberarla.
Absolutamente nadie había logrado visualizar a esta criatura en el pasado, se decía que los mismos dioses habían sido los que le habían encerrado en este lugar, esta, parecía ser la mascota del propio demonio, ya que, con un tamaño de 3 m de altura y una contextura hecha de lava y roca, era algo completamente alucinante, una especie completamente demoníaca que era capaz de devastar planetas enteros.
En realidad, era parte de una especie extinta, la cual había sido erradicada debido a la potencia y brutalidad de sus ataques. Todos los planetas del universo se habían unido para realizar la destrucción por completo de esta especie, la cual sólo era parte de historias escalofriantes de planetas y galaxias invadidas.
Según los estudios que había desarrollado Zeron, el último espécimen de esta especie, se encontraba en el interior de las entrañas de Draris, ya que, allí había sido encerrada por grandes guerreros en el pasado, quienes no habían podido asesinarla debido a su poder.
Había sido muchísimo más sencillo en cerrarlo, y ante la larga vida que podrían desarrollar de miles de años, estas criaturas eran prácticamente inmortales desde el punto de vista natural. Cuando volvió a la nave, Zeron activó finalmente uno de las erupciones del volcán central de Draris, esto, activó las alarmas, mientras la pandemia y el terror se adueñaban de absolutamente todos los habitantes de aquel lugar.
Al no tener la menor idea de que esto era un volcán, no sabían cómo reaccionar o cómo actuar, así que, todos corrían despavoridos tratando de huir del fluido caliente que emanaba desde lo más profundo del planeta.
Toda esa energía liberada, había generado sismos bastante agresivos, mientras en el interior de la nave oculta en el océano, todo se desarrollaba de manera precisa y correcta. Zeron Sabía que habría éxito, y este era el primer paso hacia la liberación de la criatura, la cual, una vez que se encontrara por primera vez con Zeron, podría conocer quién había sido el liberador, dedicándole su absoluta lealtad y confianza.
La primera erupción había sido tenue en comparación a las que venían en el futuro, y los planes de Zeron eran de devastación total, no tendría piedad en esta oportunidad, pero no utilizaría sus propias manos para destruir, utilizaría la naturaleza y el peor miedo que podía desarrollar un ser vivo. Conociendo la contundencia de este tipo de reacciones naturales, no había absolutamente nada contra qué luchar, simplemente resignarse y esperar a que la naturaleza se Sara, pero en esta por tu unidad no lo hará.
Había sido una de las noches más terroríficas, pero en medio del caos y la destrucción, parecía que nada podía ser peor. Vaya equivocación que habían cometido los habitantes de ese lugar al pensar en que estarían a salvo, ya que, mientras las fuertes descargas de lava volcánica erupcionan en todas direcciones, Zeron se había dirigido hacia las profundidades de la tierra hacia la liberación de la criatura Ghull. Nunca se habría imaginado la imponencia mi brutalidad de esta criatura, la cual había sido internada en una gran formación de rocas y metal, la cual era completamente inquebrantable.
Utilizando toda su tecnología, Zeron había conseguido liberar a Ghull, una criatura que, a pesar de ser devastadora y destructiva, mostraba un agradecimiento tremendo para con aquel que podía brindarle acceso a la libertad. Una vez que se encontró fuera de este lugar, estaba completamente habilitada para hacer cualquier cosa que quisiera. No contaba con ninguna limitante, no sería controlada en lo absoluto por la voluntad de su liberador, su único objetivo era arrasar por completo con todo este planeta.
Zeron, simplemente contemplaba como Ghull avanzaba por las calles de la ciudad de Draris, devastando absolutamente todo, asesinando matando mujeres y niños, desmembrando guerreros, era completamente imparable. Esto era exactamente lo que había soñado el gran coloso, quien finalmente está viendo como su venganza era ejecutada. Pero, aunque creía que todo era completamente indestructible, Zeron se encontraría con una sorpresa bastante significativa al ver cómo en medio de una batalla de 30 hombres en contra de la bestia, surgiría un hombre de armadura negra.
Este, había salido de la nada, y mientras Zeron observaba desde la distancia, podía identificar parte de los movimientos de este gran guerrero, el cual había neutralizado parcialmente a la criatura. Aunque era prácticamente imposible de destruir, al menos había logrado contrarrestar sus ataques, y lentamente había comenzado a derrotarla.
El misterioso Guerrero de armadura negra, se movía con destrezas, con agilidad, y sabía perfectamente que cada criatura tenía un punto débil. Cuando Ghull intentó atacar de frente al guerrero, este incrustó su espada directamente en el corazón magmático de la criatura, la cual, se desplomó de rodillas, mientras Zeron maldecía con todas fuerzas lo que había ocurrido.
El hecho de haber acabado con la criatura no sólo había dado un poco de esperanza a los habitantes de este lugar, quienes aplaudieron y ovacionaron el guerrero, este, había desaparecido por completo en tan sólo unos cuantos segundos, mientras Zeron desarrollaba una ira mucho mayor, algo que parecía imposible. Cada vez que trataba de avanzar en sus planes, algo surgía, y ya iba siendo hora de que terminara con este proceso, antes de que surgiera algo completamente inesperado.
— ¿Quién es ese sujeto? ¡Lo quiero en mi nave! Captúrenlo. — Ordenó a sus hombres más feroces, los cuales se habían dirigido hacia los bosques, donde se había ocultado el enigmático Guerrero de armadura negra.
III
LEJANA
El orgullo de Zeron no le permitía aceptar el hecho de que surgiera una amenaza inesperada de manera tan absurda. Este sujeto tenía una manera de pelear que resultaba bastante familiar, y aunque esta armadura no le parecía reconocible, sus movimientos llevaban a Zeron directamente hacia una teoría muy clara. La única razón por la cual podía reconocer esos movimientos es porque él mismo los había empleado en muchas ocasiones, y si alguien podía desarrollarlos, es porque este posiblemente se los había enseñado.
Aunque había muchos súbditos en sus tierras, sabía perfectamente que nadie era tan demente como para convertirse en un guerrero que fuese en contra de sus ideales, y aunque algunas emociones chocaron en el momento en que comenzó a desarrollar una nueva teoría, supo que era momento de actuar.
No había encontrado el cuerpo de Ailen tras el derrumbe, y si esto era así, entonces existía aún una posibilidad de que este estuviese con vida. El espíritu de su hijo, era tan indomable que posiblemente este había logrado huir en un último segundo, antes de que la torre comenzara a derrumbarse, así que, si era él, era momento de darle una lección definitiva para que no enfrentar el poder inevitable de su padre.
Zeron aún no había aparecido y no había dado señales de haber sobrevivido, pero dos personas no podían tener el mismo talento en combate, y esto lo sabía perfectamente Zeron, quien era un maestro absoluto del arte de la guerra. Para Zoe también había surgido una gran cantidad de curiosidad en su interior, ya que, los rumores de un defensor, un vengador, habían comenzado viajar por todo el pueblo, elevando el espíritu y las esperanzas de que tarde o temprano las cosas finalmente tomaran de nuevo su curso y su equilibrio.
Muchos habían narrado la aparición de este guerrero, pero la chica no tenía ni la menor idea de cuáles podrían ser los intereses de alguien que luchara por ellos, pero la potencia, la fiereza y la brutalidad con la que peleaba, tanta como para poder derrotar a esta criatura, había hecho que Zoe depositara su interés en la búsqueda de este sujeto también. Muchas de las tropas del Planeta Draris habían sido enviadas directamente hacia el bosque, ya que, muchos habían asegurado que este se había refugiado en lo más interno de ese lugar.
Aunque nadie lo había visto aparecer, sí habían visto alguna ruta que había descrito hacia estos lugares. Esto generaría un encuentro inevitable entre las tropas de Zoe y los hombres de Zeron, quienes, durante las noches, mientras acampaban, escuchaban algunos sonidos extraños como si alguien se encontrara afilando sus espadas.
Era una combinación entre escalofríos y curiosidad, ya que, no sabía si se trataba de un demente, algún habitante de otra galaxia que había llegado a estas tierras y no sólo intentaba demostrar su poder y su técnica. Quizá su verdadera intención no era solamente defender a los habitantes de estas tierras, posiblemente, una vez que lograra el poder absoluto, devastaría absolutamente todo en aquel lugar.
Cuando se escuchaba el sonido de la el metal afilándose, los guerreros se ponían atentos, ya que, sabían perfectamente que se encontraban cercanos a la aparición de este guerrero misterioso que con mucha facilidad podría asesinar a cualquier contrincante, ya que, esto había quedado demostrado tras la batalla entre el guerrero de armadura negra y la criatura. Pero todos los que habían ido a buscar al peleador, habían tenido un fracaso absoluto, este parecía esconderse en las copas de los árboles más altos, y nunca era encontrado. No dejaba rastros y parecía ser un completo fantasma.
— No es posible que no lo hayan encontrado. No puede desvanecerse como si nada. — Dijo Zeron mientras reclamaba fuertemente a sus hombres.
— Lo hemos buscado con mucha minuciosidad. Hemos encontrado a hombres de Draris también en esa búsqueda, hemos aprovechado su volumen de guerreros para tratar de ganar algo de ventaja, pero fue completamente inútil, señor. El sujeto parece haberse desvanecido.
Para alguien con un ego como el de Zeron, es imposible aceptar que surja una amenaza de manera imprevista, siente que tiene todo absolutamente calculado y establecido antes de que ocurra, como para permitir que un evento que surgía de manera improvisada, amenazara con romper absolutamente todos sus planes. Es momento de hacer el trabajo con sus propias manos, y aunque confía plenamente en los hombres a quién asignado la tarea, el mismo será quien busque al guerrero.
Los rumores de la presencia de Zeron en Draris comenzaron a correr rápidamente, muchos comentaban la existencia de una amenaza y un peligro inminente en estas tierras, y Zoe sentía un escalofrío incontrolable con tan sólo pensar en que este hombre habría regresado a sus tierras.
El coloso asesino había perdido toda la importancia en que lo hubiera o lo identificaron, este simplemente estaba enfocado en la búsqueda de este guerrero de armadura negra que simplemente había llegado para acabar con sus planes. Estaba harto de imprevistos, así que, el gran asesino se adentró en el bosque para tratar de neutralizar la amenaza.
Durante 10 días los terremotos y los hechos imprevistos naturales habían cesado, esto se debía a la ausencia de Zeron en el control de los sensores, así que, había sido una oportunidad para los habitantes de aquel lugar de poder recuperar un poco la tranquilidad. La noche era la principal compañera de este guerrero, no sólo por la oscuridad de su armadura, sino que aprovechaba el silencio para poder meditar. Pero la presencia de Zeron en este lugar era completamente predecible, sabía que no descansaría hasta poder dar con él, así que, ansioso lo había esperado.
— Siempre supe que vendrías… Eres un hombre testarudo y no aceptas el destino. — Dijo el guerrero oscuro.
— Alguien tan insignificante como tú no impedirá que mis planes se lleven a cabo. Te partiré en dos y continuaré con mi objetivo. — Dijo Zeron.
— Para que eso ocurra, primero tendrás que superarme. Creo que no será tan fácil para ti, padre. — Dijo el guerrero mientras se deshacía de su máscara.
Cuando expuso su rostro, Zeron verificó que sus teorías eran completamente ciertas. Encontrarse con el rostro de su propio hijo, había sido un impacto muy intenso, a pesar de que así lo había previsto.
— No estás muerto… Sabía que había sobrevivido. Eres inquebrantable. — Dijo Zeron
— Las cosas han cambiado, padre. Me dejaste encerrado en esa torre y pude haber muerto de no haberme valido por mí mismo. Ni siquiera moviste un dedo para salvarme la vida, creo que estamos a mano, ya sólo es cuestión de demostrar quién es el mejor entre tú y yo. — Dijo el joven príncipe mientras asumía la posición de combate.
— Eres afortunado, Ailen. No abuses de tu suerte, no creo que el destino te permita sobrevivir dos veces seguidas, márchate y deja que continúe con el destino que está escrito para esta tierra.
— Sé perfectamente cuáles son tus razones para estar aquí. Tu intención no es crear equilibrio en el universo y obtener venganza. Tú verdadera intención es doblegar a Zoe y que finalmente se convierta en alguien completamente entregada a toda tu voluntad.
— Todo esto ha surgido gracias a que esa chica se ha entrometido entre nosotros dos. No dejemos que nos quebrante, sabes perfectamente que me pertenece.
Aquellas palabras enardecieron a Ailen, quien saltó sobre su padre golpeando con toda su furia el hacha del guerrero. La espada del hijo primogénito había generado una gran cantidad de chispas al impactar contra el metal de la gran hacha del coloso.
Estos, comenzaron una contienda brutal, donde la violencia, la velocidad y las destrezas se habían hecho presentes para determinar cuál de los dos era el merecedor de la victoria. El desgaste que había sufrido Zeron en los últimos años era evidente, había quedado completamente claro el hecho de que su hijo era mucho más superior y contaba con una absoluta convicción durante las batallas.
No había dudas, si Zeron bajaba la guardia de una manera inesperada, el guerrero de la armadura negra no dudaría en asesinarlo para poder darle la oportunidad a aquel pueblo de seguir viviendo. Era una dura prueba de resistencia que había tenido que afrontar Ailen, ya que, a pesar de que su padre estaba viejo y un poco desgastado debido a las tres pruebas de los últimos años, igual seguía siendo mucho más superior a él en fortaleza. Debía desgastarnos, escuchar de forma precisa y con una estrategia, ya que, de lo contrario moriría a manos de un guerrero que lo que buscaba era la destrucción absoluta del universo.
El choque de las espadas escuchaba en todo lugar, y los guerreros de ambos bandos, se acercaron al bosque, viendo como estos dos guerreros formidables mataban de una manera absolutamente impresionante. Nadie podía medirse contra ellos, y cualquiera que quisiera intervenir, posiblemente encontraría un destino fatal. Una medición de habilidades entre padre e hijo, quien es necesitaban drenar toda esa furia que se había acumulado durante los últimos años, y era momento de ajustar las cuentas.
Parecía una guerra que nunca acabarías, pero Zeron tenía la absoluta convicción de que triunfaría, a pesar de que sus objetivos eran absolutamente retorcidos y equivocados. La princesa había ordenado ser trasladada directamente hacia aquel lugar, así que, mientras Zeron y su hijo combaten a muerte, la chica había sido preparada con su armadura para presenciar la contienda.
Cuando llegó al lugar y observó el rostro de Ailen, la princesa experimentó una emoción tremenda, la cual se vio parcialmente anulada por miedo terrible al encontrarse nuevamente con la presencia de Zeron en aquel lugar.
Esto era simplemente un sinónimo de devastación y destrucción, la cercanía de un hombre tan nefasto como este guerrero, podría convertirse en la peor pesadilla para el planeta Draris. La desconcentración que sufrió Ailen al momento de ver llegar a la princesa, le había costado muy caro, ya que, el hacha había alcanzado su brazo y casi lo había desprendido de un solo golpe.
La armadura negra había sido obsequiada por fabricantes herreros de otra galaxia, quienes habían previsto un combate entre estos dos colosos. Por suerte, todo el impacto lo había absorbido el metal, pero ya ha sufrido un fuerte golpe que lo ha imposibilitado para seguir luchando.
Zoe, quien se había entrenado fuertemente durante los últimos años, había decidido intervenir, y ella misma enfrentaría directamente a Zeron una vez más, completamente dispuesta a acabar con aquella amenaza que no sólo la paralizaba a ella, sino a un planeta, a una galaxia entera. La chica, tomó su espada, y aunque Zeron trató de advertirle que no lo hiciera, esta comenzó a combatir.
Era bastante impresionante para el gran guerrero, ver la destreza con la que luchaba esta chica, y aunque no era equivalente ni se trataba de una amenaza significativa para él, resultaba una evolución bastante significativa. Este en ningún momento habría querido asesinarla, su intención no era eliminarla, así que, simplemente se defendía mientras la chica pelea ferozmente tratando de ganar un poco más de tiempo para que Ailen se recuperara.
— Es un placer volver a verte de nuevo, Zoe. He pensado mucho en ti. — Dijo Zeron mientras detenía cada uno de los ataques de la espada de la princesa.
— Pues observa muy bien mi rostro, asesino. Seré yo quien te ejecute y terminarás siendo devorado por los gusanos. — Dijo la princesa.
Sigues tan intensa y aguerrida como siempre. Me parece que en cada oportunidad que nos volvemos a encontrar, estás mucho más atractiva. Lamento mucho que esta pelea tenga que terminar de manera repentina.
Ailen escuchó las palabras pronunciadas por su padre, pero no tenía la menor idea de si esto tenía algún sentido. Todo comenzaría a rebelarse, al menos los planes principales del viejo coloso, cuando de pronto, este extrajo un dispositivo de la parte trasera de su cinturón, abriendo un portal que enviaría a Zoe directamente hacia otra dimensión.
Un gran agujero se había generado en el aire, como si hubiese salido de la nada, y utilizando su pierna, Zeron había pateado el pecho de Zoe, lanzándola directamente hacia el orificio, el cual la dirigiría hacia un lugar completamente distinto y desconocido para Ailen.
— ¡No! ¿Qué has hecho? ¿A dónde la has enviado? — Dijo el guerrero de la armadura oscuras.
— Esta pelea es entre tú y yo, o es que necesitas a una princesa para que te salve la vida. — Dijo el irónico padre. Había sido un evento completamente devastador para Ailen, quien había sentido como si se lo hubiese arrebatado la mitad de su alma nuevamente.
Había luchado con todas sus fuerzas para poder recuperar la posibilidad de estar junto a Zoe una vez más, y cuando aquel portal se abrió frente a sus ojos, supo perfectamente que estaba de nuevo en el comienzo. Su padre estaba completamente decidido asesinarlo, estaba cansado de luchas y peleas sin ningún tipo de sentido, una demostración constante de poder que no llevaría absolutamente nada sino a un desgaste absoluto.
Zeron, quería terminar con aquella pelea, pero no quería manchar su espada con la sangre de su propio hijo, en cambio, el príncipe quería asesinarlo, así que, en el momento en que su padre había descuidado y bajado la guardia, este logró impactar con su espada directamente en el abdomen del coloso.
Este, se encorvó lo suficiente como para poder reducir el daño que se generó sobre la carne, así que, golpeó con sus moños fuertemente el rostro de su hijo. Ailen sentía unas ganas increíbles de desplomarse en el suelo, pero lo último que necesitaba Zoe era un hombre devastado que se había rendido en lo absoluto ante la voluntad de un ser sin sentido común.
Sólo Zeron sabía hacia donde había sido enviada a la chica, las coordenadas del dispositivo aún permanecían activas, y con tan sólo presionar el botón, el portal se abriría inevitablemente y podría acceder al lugar adonde había sido lanzada la chica. Esta, había aterrizado abruptamente sobre un campo verde, con grandes muros de arbustos, los cuales la rodeaban por todas partes.
Pasto verde, un olor fresco y una cálida temperatura, hacían que la chica estuviese completamente confundida. Se puso de pie, y comenzó a caminar por estos caminos que parecía no tener ningún rumbo. Algunos de ellos estaban cerrados, tenía que regresar para tratar de trazar otra ruta, y así, continúa durante algunos minutos, mientras comenzaba a agotarse y a desesperarse al no tener la menor idea de hacia dónde estaba yendo. Zeron había decidido enviar a la chica hacia otra dimensión en la cual había sido atrapada en un gran laberinto. Los grandes arbustos formaban paredes que no permitían ser atravesadas, por lo que, la chica tenía que encontrar la salida por sus propios medios.
Este parecía ser un planeta únicamente diseñado para atrapar a las personas, y aquí, sería el lugar preciso de donde nunca podría escapar así utilizara a su voluntad. Sólo había una salida, pero cientos de opciones para caminar, las personas solían morir antes de encontrar la solución a este laberinto, por lo que, Zoe estaba en el peor infierno imaginable. La peor golpiza que jamás había recibido Ailen, se le había proporcionado su propio padre. Este, lo había casi asesinado después de golpear su rostro en repetidas veces.
Lamentaba mucho que todo hubiese terminado de esta manera, pero todos estos resultados parecían haber sido buscados por su propio hijo según la perspectiva del gran asesino. Después de haber hecho trizas la gran armadura de color negro, el gran coloso simplemente se entregó a la brutalidad y la violencia, golpeando en repetidas veces a Carlo, quien mantenía su orgullo, y no era fácil de implorar por ayudar.
Pero no fue sino hasta el último momento, donde pudo recuperar un poco de su energía, cuando creía que ya no tenía más oportunidades, Ailen se inclinó rápidamente sobre el cinturón de su padre, extrajo el dispositivo y activó el portal una vez más.
— No, no lo hagas. — Gritó Zeron, mientras trataba de sujetar a Ailen, quien saltó directamente hacia el portal que se había abierto frente a él.
Era esta opción o morir a manos de su propio padre, y aunque no sabía si estaba dirigiéndose hacia el lugar adonde había sido enviada Zoe, al menos había ganado un poco más de tiempo. Cayó en un lugar aleatorio de aquel gran laberinto, utilizó todas sus fuerzas para gritar el nombre de Zoe, quien debía estar en aquel lugar y era su objetivo encontrarla.
Parecía que todo volviera a comenzar desde cero, pero Ailen había aprendido en todo este tiempo, que no podía desfallecer ante la adversidad. Sabía perfectamente que estaba encontrándose nuevamente contra una de las pruebas más difíciles, y aunque no tenía energía, estaba seriamente golpeado, utilizó toda la fuerza de su espíritu para ponerse de pie y comenzar a caminar. Fue un gran alivio para el príncipe poder escuchar la voz de Zoe lo que le había regresado gran parte de su energía y su vitalidad.
Estaba en el mismo lugar, sólo había un dispositivo disponible para acceder a ese portal. Zeron sentía como si todo bien sensual sentido, su hijo, había saltado a una dimensión distinta, y posiblemente no llegaría allí a tiempo. Zoe, la razón de su estadía en el planeta Draris, también estaba en el mismo lugar, por lo que, el gran coloso comenzó a perder la cabeza de manera definitiva.
Golpeó el suelo en repetidas oportunidades abriendo un cráter de al menos 2 metros de diámetro. Todos estaban absolutamente aterrorizados ya que, si dejaba caer toda su violencia en contra del pueblo, lo devastaría y Zoe no tendría ningún lugar a donde regresar.
El príncipe buscó en la princesa durante días, ni siquiera se detenía a descansar, no dormía, no reposaba, sólo tenía una única obsesión y una fijación, encontrarse nuevamente con los ojos puros de la princesa de Draris. Gritaba su nombre y mientras más cerca lo escuchaba, mayores eran las esperanzas de poder reunirse con ella, y finalmente, la constante entrega y la voluntad absoluta que había demostrado, había generado los resultados que este esperaba.
Cuando vio a la chica tendida en el suelo completamente desfallecida, Ailen corrió directamente hacia ella, temía lo peor, pero por fortuna, chica simplemente estaba dormida. Cuando abrió los ojos, encontrarse frente a frente con el rostro del príncipe, había sido el momento más hermoso que le había ocurrido en mucho tiempo.
— ¿Cómo es posible que me hayas encontrado en este lugar? — Preguntó Zoe mientras trataba de salir de la confusión.
Zeron trató de responderle, pero sin poder pronunciar una sola palabra, se desplomó. El nivel de deshidratación era realmente grave, y si quería salvarle la vida a su compañero, debía encontrar con urgencia algún camino de salida. La desesperación había invadido a Zoe, quien, sin saberlo, llevaba con ella la salida de aquel lugar. El amuleto que llevaba en su pecho era un pequeño reloj de arena que le había regalado su padre, el cual podría darle acceso al gran oráculo del tiempo, un ser místico que podría revelarle la forma de salir de allí, aunque a un precio muy elevado.
Encontrarla solo había sido el reinicio de una historia de amor que había quedado congelada en el tiempo en el momento en que fueron separados hacía tres años atrás.
IV
EN SUS VENAS
Todo lo que había ocurrido durante todo este tiempo había sido perfecto, aunque doloroso. Había sido la configuración perfecta del universo para poder unirlos en medio de esta circunstancia, la cual los había probado ambos y había sometido este amor al fuego más intenso. A pesar de que habían transcurrido 3 largos años, el amor había quedado completamente vigente entre ellos, no había nada que hubiese mermado ese sentimiento tan profundo que habían construido en medio de lo prohibido y el peligro.
Ailen no sólo había arriesgado subida al enamorarse de la amada de su padre, Había puesto las manos en el fuego por ella en varias oportunidades, arriesgando su existencia tan sólo por garantizar la seguridad de Zoe. Esta, no podía creer que existiera un amor tan profundo, aunque estaba completamente segura de que, si tenía la posibilidad de hacer algo similar para salvar la vida de Ailen, sin duda lo llevaría a cabo.
El amor existente entre ellos rompía las leyes de la física, traspasaba galaxias, era mucho más puro que cualquier elemento virginal de todo el universo, y estos, finalmente habían conseguido la tranquilidad de estar en un lugar tan alejado cómo era posible de Zeron. Las garras de este asesino podrían alcanzarlos en cualquier punto del universo, sólo era cuestión de tiempo y esperar. El Portal que se había abierto llevaba a una dirección específica conocida por el coloso, pero sin acceso a esta tecnología, sería completamente imposible llegar hasta allí en tiempo récord.
Necesitaba atraparlos, encerrarlos, inclusive, ya estaba pensando en finalmente asesinarlos a ambos, ya que, se habían convertido en seres realmente molestos y era la primera vez que un fracaso tras otro se llevaba a cabo en los planes de Zeron. Acostumbrado constantemente a victorias y júbilo, ahora simplemente estaba sumido en la debilidad y la depresión, ya que, en el medio de sus objetivos y sus planes, se encuentran su propio hijo y la mujer que ama.
Pero si algo ha quedado demostrado en toda esta serie de eventos es que en el corazón de Zeron no puede haber un amor puro y verdadero, no hay forma de canalizar estos sentimientos de la manera adecuada, su naturaleza lo ha llevado hacer un monstruo, un devastador, un destructor, así que, es momento de aceptar su verdadera naturaleza y que no hay forma de escapar de lo que realmente era.
El gran asesino, tras drenar parte de su violencia con algunos de sus propios guerreros si algunos aldeanos de Draris, había caminado directamente hacia el océano, elevó su mano y activo en su brazalete el control y distancia de la gran nave.
Esta, emergió desde las profundidades como un gran intimidante artefacto que dejó completamente impresionados a todos los presentes. Muchos intentaron derribarlo, pero este, haciendo uso de sus manos, los golpeaba y los lanzaba metros de distancia, mientras en su mirada, había desaparecido cualquier vestigio de amor o bondad.
Era la primera vez en mucho tiempo que Zeron se sentía realmente genuino, había dejado a un lado lo que había tratado de incrustar en su corazón y en su alma, durante mucho tiempo había vivido engañado tratando de hacer se cree le a él mismo que era un hombre diferente desde que había conocido a Zoe.
Pero lo cierto es que simplemente había sido una máscara que se había colocado sobre su existencia, él simplemente era un asesino despiadado que sólo podía encontrar sosiego y tranquilidad en la destrucción y el sufrimiento de los pueblos. Desde el momento en que el portal se había cerrado dejando ir lejos a Zoe y a Ailen, el gran asesino simplemente había llegado a una única conclusión, no tenía esposa y no tenía hijo, ahora, podría dejar salir toda la brutalidad y la violencia que lo caracterizaba. Es la única manera en que pudiese tener éxito. Es un hombre complicado, quien solamente busca la sensación agradable que le provee la victoria.
Tomó secuestradas a cinco chicas de la aldea, habitantes de Draris, fueron reclutadas por el gran goloso, quien planeaba divertirse nuevamente como lo hacía en los viejos tiempos, ya estaba cansado de tener que implorar por el amor y el reconocimiento de una chica que solamente estaba generando problemas. Zeron ingresó a la gran nave, acompañado de sus guardias, mientras muchos de los presentes trataban de evitar que se llevaran a las chicas. Disparaban en su contra, pero su armadura evitaba el daño.
Las hermosas mujeres fueron llevadas directamente hacia el gran artefacto, el cual se perdió en los cielos, desapareciendo ante los ojos de aquellos que habían quedado completamente desamparados. La demencia del rey Valnir era absoluta, no podía tomar el control del mando de aquel lugar, y para Zeron era absolutamente insignificante destruir aquel lugar en ese momento, por ahora, simplemente debía organizar sus ideas y trazar un nuevo plan, ya que, si cometía un nuevo error, posiblemente ya no se recuperaría.
Su cordura está desapareciendo, su estabilidad, serenidad, y la seguridad tan intensa que suele proyectar trazo llegada de todos los lugares, ha comenzado a desaparecer. Parece completamente absurdo que una simple chica joven y su propio hijo lo haya desestabilizado de una manera tan intensa. Durante años ha sido el terror de la galaxia, pero su cambio posiblemente lo que ha hecho es hacerle perder el tiempo, así que, es momento de recuperar su esquema de vida, El mismo que parece haber perdido tan sólo hace algunos años atrás.
Cuando ingresó a la gran nave, todas las chicas fueron llevadas a un gran salón, donde fueron proporcionadas de vestimentas hechas de cuero, las cuales tenían escotes y mostraban bastante piel y exponían a las chicas. Estas se encontraban llorosas y completamente desesperadas tras ser alejadas de su familia, pero contaban con un aspecto muy atractivo. Zeron, se había dirigido hacia su cápsula personal, allí, tomaría un baño y esperaría la llegada de estas hermosas chicas, las cuales estaban destinadas a proporcionarle diversión y complacerlo durante el resto del viaje.
No había revelado absolutamente nadie la dirección que había tomado la nave, el mismo se había encargado de fijar las coordenadas, y sabía que debían emprender una larga ruta para llegar a su destino. El planeta Liberanto era el destino el que debían alcanzar, allí había sido enviada la chica, y sólo unos minutos más tarde, había llegado Zeron.
Debían viajar durante días, y esto posiblemente les daría la posibilidad al príncipe y la princesa de poder consumar el amor nuevamente, tal y como lo habían hecho en el pasado. Estar absolutamente apartados del mundo conocido, estaba cierta libertad y alguna tranquilidad, aunque la incertidumbre de no saber cómo regresar los consumía gradualmente.
En algún punto, Zoe había comenzado desesperarse debido al estado de habilidad de Zeron, pero el uso del amuleto que tenía en su pecho, le daba la posibilidad de acceder a una pregunta y una respuesta única. Liberanto era un planeta diseñado para confundir a quienes llegaban a este lugar.
Allí, se encontraba en una serie de laberintos elaborados con roca, arbustos, montañas, las cuales eran capaces de volver locos hasta los más pacientes. Era una especie de prisión gigantesca, la cual tenía en su centro un poblado habitado por seres superiores, los cuales tenían acceso a portales que dirigían hacia todas las galaxias.
El objetivo principal era llegar al centro de este mundo, ya que, una vez allí, lograrían volver nuevamente a Draris. Esto era de desconocimiento de la chica hasta el momento en que había utilizado el amuleto del tiempo, para consultar al gran oráculo. Cuando utilizó el pequeño reloj de arena dejando caer su contenido en el suelo, una gran llamarada se había generado frente a ella. Zeron, completamente inconsciente, estaba en desconocimiento de lo que estaba haciendo Zoe, ya que, esta se había quedado completamente responsabilizada sobre el bienestar del príncipe.
Este había sacrificado su vida, su integridad, tratando de ir por ella, así que, era el momento de retribuirle toda la negación y la entrega que le había proporcionado. Tras hacerle la consulta al oráculo, Zoe había quedado completamente estupefacta ante las palabras que había proporcionado este ser místico. Había aparecido entre las llamas, era como una especie de holograma que se presentaba frente a ella, algo que ni siquiera en su imaginación había pensado que sería de esta forma.
Su padre le había revelado en varias ocasiones que sólo debía usar esto en una condición realmente crítica, no era un juego, y si accedía la información que podría proporcionar leerlo oráculo, Éste lo haría un precio bastante elevado. Quizá no se trataba de dinero, un ser místico como este, no requería de bienes materiales, cosas superficiales, había elementos que eran más interesantes para un ser como éste, el cual transmitía un temor y una oscuridad bastante intensa.
Zoe, había conversado con él mientras sus piernas temblaban, sus manos estaban frías, y lo único que quería era una respuesta para poder llegar al punto céntrico de aquel lugar, ya que, había escuchado en algunas historias la existencia de un planeta como este.
Sólo necesitaba saber si realmente estaba allí y cuál era la ruta a seguir, y después de acceder a la información, el oráculo se había marchado, dejando a la chica en la ruta correcta, la cual la llevaría hacia el lugar donde atenderían rápidamente a Zeron para proporcionarle los cuidados necesarios. Durante horas, la chica se movilizó llevando a Zeron apuestas, por momentos, lo arrastra sobre algunas ramas que había utilizado, las cuales habían sido arrancadas de los arbustos. Había tenido que improvisar, ya que, su fortaleza cada vez era menor.
Estaba realmente agotada, lo único en que podía pensar era en salvar la vida de Zeron. Cuando al final del camino pudo observar un pequeño poblado, la chica simplemente estalló en lágrimas, estaba muy emocionada, ya que, finalmente había encontrado la solución a sus problemas. Había avanzado lentamente, pero a un paso constante, no estaba dispuesta a dejar a su amado en aquel lugar, ya que, sentía que entre ellos había una conexión universal mucho más intensa de lo que la lógica podía permitir pensar, así que, él era el compañero que necesitaba a su lado durante el resto de su vida.
Cuando llegó a este gran edificio principal, Zoe pidió ayuda de manera desgarradora, fue asistida por aquellos habitantes, los cuales cubrían sus rostros con máscaras blancas. Uniformes eran bastante estilizados, tomar una Zeron y lo llevaron hacia una habitación, mientras ella observaba desesperada y casi desvaneciéndose la forma en que eran atendidos. Simplemente vio como todo comenzó a tornarse de un color negro, ya que, Zoe no había bebido una sola gota de agua durante días.
Estaba completamente agotada, y al haber cumplido finalmente sumisión, ya no quería seguir luchando más. Se desplomó en el suelo y no supo nada más de ella sino hasta despertar en una gran sala blanca. Mientras todo esto ocurría, el destino de las cinco chicas que habían sido capturadas por la nave de Zeron, estaba completamente destrozado, ellas, se habían convertido en la diversión de un gran asesino que había perdido finalmente su conexión con la empatía o la piedad. Ya no respetaba el valor de absolutamente ningún ser en el universo, el único que importaba era él mismo, y llevaría a cabo los actos y los eventos que quisiera con tal de conseguir su victoria.
Ya no se trataba de adueñarse del planeta Draris, esto no era importante ya para él, había acumulado todo el poder necesario y lo último que quería era sumar un planeta más a su colección.
Esto se había convertido en una persecución personal, Zoe era una princesa que no podía gozar de su libertad absoluta, estaba casada con Zeron, y seguía escapando de una manera continua, con la ayuda de nuevos personajes que iban surgiendo, y los cuales habían sido incluidos en una lista negra para el enorme asesino. Encadenadas a grilletes, Las cinco chicas lloran de manera descontrolada mientras este sujeto se alterna para saborear las y disfrutar de sus cuerpos.
La más joven de ellas, una chica de 19 años, había rogado de rodillas que no hiciera nada con ella, este ruego parecía excitar mucho más a Zeron, y este, sin pensarlo, la había tomado del cabello y le había llegado directamente hasta su miembro.
Su pene de 25 cm, completamente erecto y grueso, estaba hambriento de recibir placer, ya que, había pasado mucho tiempo desde la última vez en que había estado con una mujer. La pequeña joven, la cual estaba absolutamente aterrorizada, tuvo que abrir su boca mientras este pene gigantesco se acercaba a ella. Zeron lo introdujo y comenzó a moverse lentamente, mientras la chica, debía obedecer o sería asesinada.
La lengua húmeda de la joven inexperta, frotaba el glande de este coloso, quien encerraba sus ojos y acaricia el cabello de la chica, mientras esta trataba de hacer el mejor trabajo posible, ya que, de lo contrario tendría que afrontar las graves consecuencias que pasaran por la mente de este sujeto.
Después de complacerse durante algunos minutos con la chica, la dejo libre, escogió a una segunda y la obligó a colocarse de espaldas justo frente a él. Esta era la más experimentada, y aunque también se encontraba realmente asustada y perturbada debido a lo que estaba por ocurrir, trataba de mantenerse serena ya que, si se resistía las consecuencias serían peores y posiblemente pagarían todas las chicas.
Se colocó sobre sus rodillas y manos, sus glúteos estaban mostrándose frente al caballero, quien se inclinó para observarlo de cerca. Su lengua se asomó para darle una lamida a la superficie de sus labios vaginales. Zeron pareció probar el éxtasis del universo. Sus ojos se cerraron, mostró una sonrisa de placer, mientras mantenía el sabor en su boca. Había perdido parte de la memoria que había acumulado durante el tiempo, y había olvidado ese sabor. Llevó su dinero directamente hacia el orificio vaginal de la chica y parecía hacer un poco despacio antes de la primera penetración.
El dedo, salió absolutamente mojado, y esto, le dio entender que algo de lo que había hecho excitaba a la chica. Está podría proporcionar le algo de placer, y aunque era viejo, despiadado y un completo de mente, no dejaba de ser un hombre atractivo.
Su personalidad resultaba muy ardiente para muchas chicas, así que, era natural que a pesar del miedo que experimentaba la mujer, hubiese un grado de atracción retorcida en su interior. Zeron lamió su dedo, los fluidos eran tan deliciosos como comerlos directamente de la fuente, ahora, estaba listo para degustarse con el cuerpo de esta chica, la cual se aferraba a las cadenas que ataban sus manos, ya que, sabía que las embestidas que vendrían serían bastante intensas.
Zeron no tenía por qué comportarse de una manera gentil, no tenía absolutamente ningún vínculo con estas chicas y no existía ninguna razón por la cual tratarlas con delicadeza. Fue entonces, cuando entró en ella, lo hizo de una manera déspota y despiadada, no tenía ningún tipo de empatía por ella, así que, le tomó el cabello, y mientras observaba su estilizada espalda, rebotaba contra ella entrando una y otra vez con más fuerza.
Había introducido la totalidad de su pene en el interior de la chica, algo que parecía completamente imposible, esta, casi ni siquiera podía respirar ante la combinación de dolor y placer, cierra sus ojos y sabía que tarde o temprano terminaría, las consecuencias quizá serían completamente inesperadas para ella, posiblemente moriría en medio del acto, pero no había forma de saberlo. Su resignación era absoluta, no había forma de detener al gran animal que se comportaba como un salvaje, tratando de buscar un único elemento: el placer más delicioso de todo el universo.
La penetró durante algunos minutos, y cuando sintió que se había aburrido de ella, simplemente la dejó caer al suelo completamente destrozada por dentro. Escogió a una nueva opción, parecía que quería probar todos los sabores posibles, así que, tomó una pelirroja que se encontraba arrodillada frente a él. Esta, por alguna razón le recordó la fiereza y el espíritu de Zoe, y quizá esta, sería quien sufriría el peor destino. Hubo cierta confusión en los primeros momentos, ya que, esta fue liberada de sus grilletes.
Lo que necesitaba era tenerla absolutamente libre, y tras tomarla de la mano, la ayudó a ponerse de pie. Ya llevó directamente se su cama, y al acostarse en ella, Zeron hizo seña con sus manos para que la chica comenzara a cabalgarlo. La pelirroja, observando lo con cierto temor, se subió sobre él, tomó el erecto pene y lo llevó directo hacia su vagina.
Comenzó a cabalgarlo sin ningún pudor, no tenía limitaciones, quería complacerlo, y esto era una señal absolutamente gratificante para el rey. Este, necesitaba entretenimiento al máximo, y cualquiera de estas que pudiese proporcionárselo, se ganaría una bonificación y un premio al final de la sesión de sexo grupal.
No sabía hacia dónde iban y cuál sería el verdadero destino de todos estos personajes, pero lo único importante para Zeron en este momento es entender que ya no es un ser débil y temeroso como el que había abandonado Lounar antes de ir nuevamente a Draris.
Su rumbo a Liberanto había sido lleno de acción y adrenalina. La chica de cabello rojizo había sido una excelente adquisición, ya que esta solamente estaba haciendo lo que éste le pedía. Pero en el momento en que la joven comenzó a ser espontánea, las sensaciones en el interior de este demente comenzaron a dispararse de una manera mucho más intensa.
Le agradaba la idea de que esta pusiera su propio criterio y medio de un acto sexual que tenía comunicó objetivo extraer hasta la última gota de semen del despiadado asesino, quien pensaba en que las mujeres A partir de ese momento simplemente eran objetos sexuales destinados a complacerlo y proveerle entretenimiento. Había algo que había cambiado en estas interacciones, y ya no había tanta violencia y torturas como las que se llevaban a cabo en el pasado.
Algo se ha transformado en el interior de este sujeto, y simplemente estaba haciendo las cosas por placer. El sexo proporcionado por la pelirroja, había sido formidable, esta había permitido que Zeron explotara en su interior, y si esta era afortunada, posiblemente quedaría embarazada de él.
Su mentalidad inteligente, la hacía pensar en que, si podía darle un nuevo hijo a este coloso, tendría la posibilidad de gobernar junto a él. Era una estrategia para al menos ganar un poco de seguridad y reconocimiento en aquel lugar, ya que, sabía todo acerca de Zeron y las historias conocidas sobre el no apuntaban hacia nada positivo luego de este tipo de encuentros.
— Has estado absolutamente exquisita. Dime tu nombre. — Dijo Zeron mientras acariciaba el rostro de la chica de cabello rojo.
— Soy Paris, y estoy a tus órdenes, mi rey. — Dijo la chica mientras se arrodillaba frente a él.
Zeron disfruto enormemente de la complacencia de aquella chica, y esto, le había generado un premio adicional.
— Hoy dormirás en una habitación. Los grilletes no te molestaran durante algunas horas. Es lo que te has ganado por ser tan complaciente. — Dijo Zeron.
El resto de las chicas miraron con cierta curiosidad a la joven, Paris se estaba comportando como una traidora, parecía que había perdido la cabeza, así que, era natural que el resto de las chicas que habían llegado a este lugar junto a ella la observaran con cierta perspicacia, ya que, no sabían cuál era su verdadero plan. Habían sido duros días de encierro absoluto en aquel lugar, no había sido sencillo para ellas tener que lidiar con los grilletes del metal ajustado en sus muñecas y tobillos.
Trazar una estrategia para tratar de minimizar el dolor no era traición, era la movida más inteligente que cualquiera de ellas podría ejecutar, tratando de garantizar su supervivencia, ya que, la inestabilidad mental de Zeron se estaba haciendo cada vez más peligrosa.
Permanecer en la misma habitación junto a él expuestas a cometer un error en cualquier momento, era realmente duro para las chicas, así que, Paris había sido la primera en dar un paso hacia su libertad, ya que, si encontraba una oportunidad mínima de poder neutralizar al demente coloso, no dudaría en hacerlo.
Draris era un lugar donde nacían mujeres aguerridas, dispuestas a luchar hasta el último recurso, sin importar lo que costara. Paris era uno de esos tesoros aguerridos que había nacido en aquel lugar, y posiblemente, Zeron había cometido un grave error al subirla a la nave.
V
UN TRONO EN EL HORIZONTE
Cuando Zoe abrió sus ojos por primera vez en los siguientes días, había quedado completamente desconcertada y confundida por todo lo que le rodeaba. Lo único que pudo tranquilizarle fue el hecho de que azulado se encontraba Ailen, quien estaba absolutamente dormido, aunque por fortuna, no había ningún tipo de aparatos conectados a su cuerpo. Esto sólo podía significar que estaba dormido, pero había un hecho curioso, su rostro estaba completamente cubierto por una sábana.
Pude reconocer lo debido que sus brazos estaban absolutamente expuestos y los tatuajes que llevaba, eran característicos de este chico. Cuando trató de descubrir su rostro, encontrarse directamente con el rostro de Zeron, fue absolutamente espeluznante para la chica, quien gritó de una manera ensordecedora, lo que alentó rápidamente a los encargados de sus cuidados. Una terrible pesadilla se había llevado a cabo en la mente de Zoe, quien despertó absolutamente exaltada, con sudor en su frente y muy difícil de controlar.
Había un equipo de lo que parecían ser enfermeros, los cuales trataron de administrarle medicamento, pero esta se resistía enormemente.
— Necesito saber en dónde estoy y qué está pasando. Por favor, no me vuelvan a dormir, me tranquilizaré. — Dijo la chica.
Esto generó la reacción automática de sus visitantes, los cuales evitaron suministrarle el tranquilizante. La chica se relajó, y trató de respirar profundamente. Efectivamente, se encontraba en una habitación completamente sola, cuando volteó a su lado para tratar de ubicar a Ailen, este no estaba allí. Sintió algo de miedo, pero fue escoltada por aquellos hombres directamente hacia una nueva habitación.
Allí, se encontraría con un hombre rubio, de cabello largo hasta sus rodillas, quien se encontraba de pie estoy frente a una gran ventana. En sus manos, sostenía una copa de vino, la cual agitaba levemente, tratando de conseguir el espesor adecuado antes de llevarlo hacia su boca.
— Finalmente has despertado, Zoe. Eres la hija de Valnir, te conozco. — Dijo el sujeto mientras se acercaba sonriente a ella.
En este punto, Zoe difícilmente podía confiar en alguien, y la aparición de un sujeto completamente extraño y con una actitud de sospechosa como estás, resultaba bastante intimidante. Ella no dijo una sola palabra, se quedó de pie en el centro de aquella habitación mientras el sujeto se acercaba a ella.
— Bienvenida a mi torre, soy Hals, hijo de Teresa, y aquí estarás a salvo. Me imagino que estarás preguntando te en dónde está tu compañero. — Dijo el caballero.
Al saber que Zeron se encontraba bien, cual menos sospecharlo, Zoe rompió silencio, ya que, sentía cierta intriga al no tener la menor idea de en donde se encontraba el hombre que la había salvado durante tantas oportunidades.
— ¿Él se encuentra bien? Quisiera verlo. — Dijo Zoe.
— Parece que hay un interés realmente fuerte hacia él. La mayoría de las personas que suelen conversar conmigo comer siempre preguntan cómo harían para salir de aquí. Él se encuentra bien, está despierto se encuentra en una sala de rehabilitación, en donde estamos proporcionándole todo lo necesario para que vuelva recuperar su fortaleza.
— ¿Podría verlo? — Preguntó Zoe.
— Claro que podrás verlo, tendrás tiempo de compartir con él y hacer lo que desees, sé perfectamente lo que hay entre ustedes, lo sé todo. — Dijo el rubio.
Zoe sintió algo de intimidación debido a la especto de este hombre. Su cuerpo era fuerte, su cabello era completamente lacio y amarillo como el sol, sus ojos eran de un color grisáceo, sus labios carnosos, una nariz perfilada, era alguien realmente enigmático cuyo origen desconocía por completo la princesa de Draris.
— Cuando me refiero aquí se todo, es porque tengo la habilidad de leer el destino y el futuro. También puedo entender que has violado las reglas de este planeta para llegar hasta aquí. Has utilizado el poder del oráculo del tiempo, y eso aquí no está permitido.
— Si no hubiese hecho eso, posiblemente Ailen habría muerto. Fue una medida desesperada a la que tuve que acceder, lo lamento.
— Sé perfectamente que eres capaz de hacer cualquier cosa por ese hombre. Tu amor hacia él es más puro de lo que alguien haya experimentado. Eso me hace feliz por ti, ya que, te mereces eso y más, pero es lamentable lo que has hecho.
El rostro de este sujeto cambió repentinamente, Hals caminó directamente hacia la mesa y colocó la copa de vino sobre la superficie. Masajea sus manos y caminó directamente hacia la chica, parecía tener algo muy importante que decirle, ante lo que, la expectativa de Zoe comenzó a aumentar progresivamente.
— El destino está escrito, y en ocasiones, las personas cometen errores y violan los designios. Ahora, estamos en un dilema, no quisiera interrumpir en tus planes, pero las reglas deben respetarse. — Dijo Hals.
— Debes dejar ya de una vez tanto misterio, necesito saber qué es lo que ocurrirá y cual es eran las consecuencias de haber violado las reglas de este lugar. — Dijo Zoe.
— Deberás permanecer aquí por toda la eternidad. Es todo lo que diré al respecto.
Zoe sintió como si su sangre es hubiese congelado de manera repentina, parecía que cada vez más la adversidad se oponía a que Zoe y Ailen estuviesen juntos, pero esto, no representaba algo está peligroso como ella había imaginado.
— Quisiera saber si Ailen podría volver...
— Por supuesto, él podrá regresar cuando lo desee. Pero conociéndolo, sé que no descansará hasta sacarte de aquí, y eso podría desatar acontecimientos peores de los que hasta el momento han tenido que afrontar.
Era un tono amenazante, y Zoe sabía perfectamente que este sujeto contaba con un poder descomunal, el cual podría hacer temblar a todo el universo. Por suerte, era un hombre pacífico, que había en un lugar que era apartado, y teniendo la posibilidad de acceder a información del futuro y el destino, resultaba bastante curioso que no le hubiese revelado el desenlace de los acontecimientos que estaban en desarrollo.
— Si puedes verlo todo, sabes qué es lo que ocurrirá. Lo único que me interesa es que Zeron pueda volver al mundo que conocemos. Él vino aquí por mi culpa, lo menos que puedo hacer es darle la posibilidad de ser libre.
— Si quieres mantener equilibrio en el universo, te recomiendo que haga silencio y no digas una palabra de esto a Zeron. Lo enviaré a casa cuando sea el momento indicado para ti. Por ahora, disfruta de tu estadía en este lugar, puedes acceder a lo que quieras, es el trato que se merece una princesa. — Dijo Hals mientras se daba la vuelta ignoraba por completo la chica.
Zoe abandonó la sala, salió de allí completamente devastada sabiendo que nunca más volvería a ver a su padre, nunca más recorrería sus tierras, sería prisionera de Liberanto el resto de su vida, y ahora, sólo tenían sus manos una posibilidad de tener la compañía de Zeron durante un tiempo limitado. Mientras caminaba por algunos de los pasillos de este gran edificio, la chica trataba de recordar todo lo que había pasado hasta el momento, habían sido momentos críticos, pero le habían servido para madurar.
No era momento de desplomarse, sabía que los problemas surgían de manera repentina, pero no había nada que no tuviese solución. Había sobrevivido a la furia de un coloso como Zeron, y esto era algo de lo que no podían hacer alarde muchos. Cuando la furia de un asesino como este se posaba sobre un individuo, generalmente el único desenlace era la muerte. Ahora, la chica después de haber sorteado los peores momentos y a ver logrado sobrevivir todo este tiempo, lo único que puede pensar es que su amor junto a Ailen posiblemente haya llegado a su final.
Debe separarse de él, no puede comportarse como un egoísta que lo único que pretende es mantenerlo junto a ella de manera indefinida. El príncipe de Lounar no puede enterarse de lo que está ocurriendo, ya que, de lo contrario, este no permitiría que Zoe se quedara en este lugar. El aguerrido caballero lucharía a muerte con el propio Hals si fuese necesario para tratar de conseguir la libertad de la princesa. No habían luchado durante todo este tiempo y habían arriesgado tanto como para rendirse en medio de esta etapa final.
Sentían que era el momento más cercano que habían acariciado del éxito, experimentaban una necesidad tremenda de poder derrotar a Zeron de una vez por todas, aunque las posibilidades eran bastante limitadas. Nadie había vencido en el pasado a Zeron, casi lo habían asesinado en el momento tras de la llegada de Savanah a Lounar, pero había sido el propio Zeron quien había revertido es resultado. Por momentos, se arrepentía de lo que había hecho, pero ya era demasiado tarde para seguir lamentándose por lo que había generado.
Ahora, con una convicción tremenda por el amor que siente por Zoe, es lo único que pasa por su mente, la derrota de su padre y finalmente acceder a un trono que les permitiría recuperar el control absoluto de todo el universo.
Cuando Zoe entró a un gran salón entrenamiento, pudo ver a Ailen luchar con su espada contra un gran guerrero simulador. Esta tecnología era realmente devolución nada, era algo jamás visto, no era real, pero podría ser configurado para desarrollar habilidades y técnicas en los peleadores. Ailen se movía con destreza, parecía que había recuperado por completo su vitalidad, y estoy lleno de una moción tremenda a Zoe, que no pudo evitar correr directamente hacia él y saltar entre sus brazos.
Zeron la abrazó, la besó intensamente, su espada cayó al suelo y el simulador se apagó instantáneamente. La chica había perdido por completo la voluntad de controlarse, rodeo con sus piernas la cintura de este caballero y éste la cargó entre sus brazos. No tenía la menor idea si se encontraban solos en este sitio, pero habían perdido la noción por completo de que el mundo los rodeaba. Zoe estaba desesperada por volver estar entre los brazos este hombre, él era su amor, su única fantasía, el hombre que podía acceder a ella y lo necesitaba nuevamente en su cuerpo.
Quería sus roces, sus caricias, tus besos, la forma en que le había hecho el amor aquella primera vez, lo requería nuevamente. Las palabras no eran necesarias en medio de una interacción como esta, para Ailen era absolutamente claro lo que buscaba la chica, la forma en que lo besaba, acariciaba su rostro, dejaba que sus lenguas jugaran, era absolutamente excitante, y rápidamente se reflejó en el erecto miembro de Ailen, el cual comenzó a reaccionar ante los estímulos tan agradables generados por la chica.
Zoe no era una joven natural, era alguien bastante particular y curiosa, quien despertaba en los hombres los pensamientos más retorcidos. Su cuerpo delgado se encuentra en los brazos de Ailen, quien la besa y corresponde cada uno de los estímulos que este lleva a cabo. Sus manos sujetan los glúteos de la chica, las tienen, mientras piernas están completamente entrelazadas alrededor del cuerpo de este hombre.
Necesitaba llevarla hacia un punto de apoyo, así que, caminó directamente hacia la pared y allí, comenzó a besar la, arrebatando le sus vestiduras, las cuál es la habían sido proporcionadas en aquel lugar. Tras dejarla completamente desnuda, Zeron se inclinó y succionó sus pezones, hizo que estos se endurecieran, generaba círculos con la punta de su lengua y hacía que la chica se excitara de una manera descomunal.
Mientras hacía esto, sujetaba a Zoe por sus manos, la colocada sobre la cabeza mientras la otra mano estimulaba suavemente su clítoris. No había tardado demasiado en ir directamente a la zona genital, ya que, había podido leer claramente cuáles eran las intenciones y las demandas del cuerpo de Zoe.
Era absolutamente natural que luego de haber conocido una experiencia tan excitante cómo hacer el amor por primera vez, surgiera el apetito de volver hacerlo una vez más. Al tocarla de una manera tan precisa y deliciosa, Zoe simplemente recibía espasmos involuntarios en todo su cuerpo. Era electricidad pura viajando por todos organismos, mientras ésta, gemía suavemente al sentir como los dedos de este hombre frotaban su punto más sensible. Ailen introdujo su dedo en su vagina, necesitaba prepararla, había pasado ya un tiempo desde que habían tenido sexo y la chica no había estado con nadie más.
Después de estimularla durante algunos minutos, parecía estar lista para recibir las penetraciones y los estímulos que tenía preparado este caballero para ella. La colocó de espaldas, o masajes respalda durante algunos minutos mientras su lengua recorría parte de su piel. La necesitaba, la deseaba, su sabor se ha impregnado en su boca, la quería, la amaba, así que, no había razones por las cuales limitarse, ya que, había quedado completamente perdido en ella. Desde la primera vez en que hayan estado juntos, esto había quedado absolutamente claro, ya que, aunque él sentía que era el que tenía el control de los acontecimientos, había sido la propia Zoe quien había marcado su cuerpo con la mayor precisión.
Ella había dejado huellas muy claras y no sólo físicas, debido a las mordidas y los rasguños, había dejado huellas emocionales muy profundas que serían imposibles demorar. La forma en que estos dos personajes se habían enamorado era mucho más intensa de lo que imaginaban, y esta atracción tan fuerte era la que había generado que finalmente volvieran a encontrarse una vez más.
Era como si ese magnetismo que el ejercían sobre el universo finalmente hubiese hecho que estos dos polos que parecían ser absolutamente opuestos se tocarán nuevamente, y allí estaban, apunto de hacer el amor de una manera tan deliciosa, que ni siquiera esa imaginación hayan podido llegar a tal nivel de intensidad.
Cuando Zoe sintió como este hombre entró en ella, respiró profundamente, y casi dejo salir algunas lágrimas de sus ojos. Esa satisfacción, el placer, el gusto que le había proporcionado este hombre era muchísimo más delicioso de lo que ella podía soportar. Tenerlo dentro de ella nuevamente, era esa conexión que tanto había anhelado, lo había pedido a los dioses, y finalmente sus sueños estaba haciendo realidad.
Era un hombre sumamente cuidadoso, preciso, pero no tenía miedo de llevar a cabo los actos más prohibidos. La sujetaba del cabello, mordía su cuello, rebotaba contra sus glúteos, y con sus manos masajeaba sus senos, los cuales habían comenzado a empaparse en sudor.
La temperatura en la habitación aumentaba gradualmente, mientras la pareja jadeaba, disfrutaban de la acción, y aunque sentían que tenían el tiempo limitado, hacían las cosas con calma. Cada penetración parecía ser medida, Ailen se tomaba el tiempo de hacerlo con mucha delicadeza, ya que, esto permitiría que la chica disfrutara de la sensación que generaba su bien dotado pene frotándose contra las paredes vaginales.
Cuando introdujo la totalidad del trozo de carne en su interior, Zoe simplemente grito, y esto, éxito mucho más al guerrero, quien cambió rápidamente la posición de sus manos y se sujetó de su cadera. Allí, tendría el control de las embestidas, y así, comenzaría a penetrar la una y otra vez cada vez con más fuerza. A Zoe le agradaba lo que hace este hombre, y no pudo evitar correrse durante los siguientes minutos. Este primer orgasmo había sido sólo un abreboca para el registro del encuentro, ya que, Zoe parecía tener una sensibilidad muy desarrollada para este tipo de actos.
La personalidad de Ailen estaba enfocada en complacer, en proporcionar disfrute a su compañera, así que, no piensa demasiado en correrse al desarrollar una sesión de sexo tan intensa, lo único que quiere es que la chica acceda a tanto placer que no pueda olvidarlo. Han perdido mucho tiempo, los años han pasado, y se han deseado se han anhelado, se han extrañado en cada minuto, así que, es una forma bastante agradable y efectiva de recuperar el tiempo perdido que ha transcurrido durante la ausencia.
Zoe no tiene la menor idea de cuánto tiempo estará cerca de este hombre, las cosas están realmente complicadas, y sabe perfectamente que en el momento en que cometa una equivocación, deberá hacer que su amor regrese a casa. Hals había sido muy claro en las condiciones establecidas, y no existían negociaciones, no había solución, no había un plan B me en esta oportunidad, se acabarían las improvisaciones y simplemente había llegado el momento de enfrentar las consecuencias de sus actos.
Si Zoe no hubiese utilizado al oráculo del tiempo, Ailen habría muerto, así que, ese era el precio que había tenido que pagar por su acción. No se sentía culpable, no sentía miedo, en lo único en que podía pensar era en el hecho de que este hombre le está proporcionando acceso finalmente a una serie de orgasmos que la convertían en un ser completamente primitivo y salvaje. Lo único que quería era acceder al gusto y la satisfacción proporcionada por este hombre, y así lo había recibido.
Habían tratado de explorar todas las posiciones posibles, cambiaban rápidamente de lugar, se alternaban, compartían experiencias y trataban de dejar muy en claro lo que buscaban y lo que no. Zoe había entrado en un estado mental en el cual sabía perfectamente que no tendría demasiadas oportunidades en el futuro para poder estar nuevamente junto a Ailen, así que, era momento de disfrutar cada momento como si fuese el último. La forma en que se había subido sobre él, cabalgando lo de una manera formidable, le había dado a entender a el príncipe que el apetito de la chica era completamente insaciable.
Su miembro había recibido una gran cantidad de fricción durante todo este primer reencuentro, pero, aun así, aunque la sensibilidad lo estaba matando, sentía que no podía detenerse. Tenía que complacerla, y aunque era una combinación extraña entre ternura y ardiente lujuria, habían compenetrado de una manera absolutamente esperada. Cuando terminaron su primer encuentro después de tanto tiempo, ambos habían quedado completamente exhaustos, habían invertido una gran cantidad de energía, y tres orgasmos habían dejado a Zoe absolutamente extasiada.
Se encuentran ambos tendidos en el suelo de aquel lugar, están desnudos, poco les importa si llega alguien que pueda encontrarlos en esa condición, lo único en que pueden pensar es que la experiencia ha sido formidable, y aunque algunos pensamientos perturbadores transcurren por la mente de Zoe, esta no puede esperar hasta que nuevamente pueda volver a repetir la experiencia con el príncipe.
Respiran agitados, están absolutamente sonrientes, el placer ha sido completamente genuino, y así debe permanecer en cada ocasión. La princesa fue la primera en ponerse de pie y ayudar al príncipe a levantarse, era momento de comer algo, ambos estaban hambrientos, y los festines y manjares que eran proporcionados por aquel lugar era bastante característicos.
— No importa cuantas veces pasara por mi mente esta imagen. Tenerte sobre mí ha sido lo mejor que ha podido pasarme en mucho tiempo. Me encanta la forma en que nos conectamos.
— Tengo que preguntarte algo, Ailen. Por favor, contéstame con toda sinceridad.
— Noto un poco de temor en tu mirada. ¿Qué te ocurre? Saldremos de aquí, no tienes que preocuparte por eso...
— ¿Serías capaz de continuar tu vida sin mí? Es decir, si te lo pido, ¿lo aceptarías? — Preguntó la princesa.
— ¿Por qué me preguntas eso justo ahora? ¿Acaso no has disfrutado de lo que ha ocurrido entre nosotros?
— Ha sido magnífico, ni siquiera te atrevas a dudarlo. Es sólo que creo que tendremos que afrontar duras pruebas en un futuro, y si existe la posibilidad de que tengamos que separarnos, me gustaría saber cuál sería tu posición.
— Ni siquiera podría pensarlo. Estos años que he pasado alejado de ti han sido terribles, pero lo único que me ha alimentado en todo este tiempo es la idea de volver a encontrarte. El amor que construimos fue, y será una fuente de vida para mí. tener que acostumbrarme a la idea de estar sin ti para siempre es algo con lo que no sé si podría lidiar.
VI
LEVANTAMIENTO
La incertidumbre y la curiosidad que había generado la actitud de Zoe en Ailen, había comenzado disminuir gradualmente durante los días siguientes. Ella había tratado de comportarse de una manera natural tratando de no levantar sospechas, ya que, lo que venía en el futuro era realmente trágico. Una separación de estos dos personajes sólo podría significar una cosa, la posiblemente muerte por desamor para ambos.
Había luchado desde el momento en que se habían conocido para estar juntos, y si ahora, las normas del planeta Liberanto estaban designadas para que la chica se quedara para siempre, posiblemente ya no habría marcha atrás. El poder de Hals era completamente incalculable, era un sujeto con una fortaleza y un poder mental que podría destruir un universo entero sin ni siquiera hacer un esfuerzo.
La brutalidad de Zeron no era comparable con la fuerza que podía alcanzar este hombre, el cual podría catalogarse como un ser supremo. Este había hecho algunas alianzas en el pasado con el coloso, pero ya no estaba interesado en seguir apoyando los movimientos de un asesino que había perdido por completo la cabeza y que únicamente desarrollaba sus acciones por egoísmo. Zoe sabía perfectamente cuál era el destino que debía seguir, no podía resistirse a la idea de que eventualmente debía ejecutar la acción que llevaría a Ailen a casa.
Cada vez que pensaba en esto, terminaba bañada en lágrimas, necesitaba alejarse por completo de su amado, para que éste no sospechara todo el sufrimiento y la agonía que está llevando en su interior. Disfruta de cada lugar que visitan juntos, cada beso trata de atesorarlo como si se tratara de una joya. Zoe está enfrentando la realidad de tener que alejarse finalmente y de forma definitiva de un hombre al que ama profundamente y que posiblemente no olvidará jamás.
Es muy probable que mueran ambos de la tristeza, no están diseñados para estar separados, pero aún hay una amenaza latente en el universo que debe ser erradicada, y Zoe al no poder salir de allí, sólo confía en Ailen para que finalmente se encargue de suprimir la amenaza que representa su padre. Ella misma había sido quien había evitado que Ailen manchara su espada con la sangre de su padre en el pasado, pero después de tanto temor, terror y zozobra infundada por este despiadado asesino, en lo único que puede pensar la chica es en la idea de eliminarlo finalmente.
No podía informar a Ailen acerca de cuáles eran sus planes y qué debía hacer para olvidarla, esto debía correr por cuenta del príncipe, quien posiblemente no volvería hacer el mismo tras separarse de la princesa. Una reunión completamente inesperada entre Zoe y Hals, había dejado completamente desconcertado al príncipe de Lounar, quien, de alguna otra forma, no podía evitar experimentar celos debido a la forma en que Hals observaba a la chica. Posee una belleza tremenda, una hermosa mujer que fácilmente podría convertirse en su compañera si esta lo deseaba.
Pero Zoe tenía muy claro sus sentimientos acerca de Ailen, y no había nada atractivo para ella en Hals. Su reunión había tenido un objetivo claro, fijar el día y el momento en que Ailen debía regresar a casa. Mientras ambos caminaban cierta tarde por uno de los jardines de aquel hermoso planeta, la chica va a tomada de la mano de su príncipe. Aún en sus corazones existía la esperanza de que en algún momento se casarían y podrían formar la familia que tanto deseaban.
Zoe moría por embarazarse y darle un primogénito a Ailen, pero estos eran simplemente ilusiones que formaban parte de su imaginación. Ahora, debía enfrentar la realidad de que debería habitar el planeta Liberanto durante un periodo de eternidad, así que, mientras caminan tomados de la mano, observa el ocaso al atardecer y sabe perfectamente que esta es la última vez que estará junto a él.
— Gracias por todo lo que has hecho por mí. Eres parte de mi alma y jamás dejaré de amarte. — Dijo Zoe mientras sus ojos estaban completamente enrojecidos por las lágrimas.
— ¿Por qué hablas como si se tratara de una despedida? — Dijo Ailen mientras se acercaba al rostro de la chica para besarla.
— Lamento no haberte dicho absolutamente nada, Ailen. Sabía perfectamente que no lo ibas a poder manejar con calma. — Dijo la chica mientras proporcionaba un beso muy tierno y apasionado a su compañero.
— No sé de qué hablas… Me estás confundiendo, Zoe.
Acto seguido, escuchó unos pasos justo detrás de él, por lo que, desenvainó su espada y tomó una posición de guerra. Se encontraba justo frente a Hals, quien había hecho acto de aparición justo en ese preciso instante, ya que, la precisión había sido algo que había demandado Zoe. Este, no necesitaba decir una sola palabra al príncipe de Lounar, simplemente activó el portal que lo llevaría a casa y utilizó sus poderes psíquicos para moverlo directamente hacia el hoyo.
El portal se cerró, y solamente se escuchó un grito aguerrido de Zeron tratando de aferrarse a aquel lugar. De nuevo, el ocaso estaba frente a ella, mientras las lágrimas corrían por sus mejillas al saber que nunca más volvería a ver al amor de su vida.
Esto, la devastó por completo y aunque sólo habían transcurrido algunos segundos desde el momento en que se había despedido de él, sentía que habían transcurrido años. El dolor que experimentaba en su pecho era absolutamente devastador, lo necesitaba, quería estar junto a él, pero las reglas eran las reglas, y aunque muriera de sufrimiento, debía aceptar que el hombre que podía acabar con Zeron y su amenaza, finalmente estaba libre.
Cuando Ailen aterrizó en su destino, había llegado directamente al planeta Draris, allí había sido enviado por designios de Zoe, quien asumía que su planeta debía estar atravesando por uno de los momentos más difíciles. Había caos y había desorden, miedo, incertidumbre, pero por suerte, Zeron no había fijado su atención en la devastación de este planeta, así que, la llegada del príncipe simplemente había sido una representación de una nueva esperanza.
— ¡Llévame con el rey! Necesito ver al padre de Zoe. — Ordenó Zeron a algunos soldados que se acercaron ayudarlo.
Éste, corrió directamente hacia el gran castillo, estaba totalmente confundido y aturdido, no sabía si sentarse a deprimirse por el hecho de haber perdido al amor de su vida o comenzar a trazar una estrategia para la solución. No sabía las condiciones que había negociado Zoe para su libertad, así que, lo único que podía hacer era ubicar una alternativa para poder acerque la chica fuese libre una vez más. Aunque en su imaginación, era casi imposible no representar la posibilidad de que Zoe lo hubiese traicionado.
Esos celos que continuamente había repasado en su mente debido a la presencia de Hals, dejaban algo bastante profundo y una duda muy venenosa en el interior del príncipe de Lounar. Quizá había manipulado a la chica, había logrado convencerla de que se quedara en aquel lugar, y ofreciéndole poder y riquezas, posiblemente esta habría preferido esto que seguir luchando por el amor tan complicado y casi imposible que voy a desarrollar junto a Ailen. Pero todas estas hipótesis, suposiciones y dudas, lo único era donde lo pueden llevar es al hecho de poder comprobar todo lo que ha ocurrido.
El príncipe simplemente necesita encontrar respuestas, indagar, buscar rápidamente lo que puede darle tranquilidad a su alma, sabe que la única persona que puede darle todas estas respuestas es Zoe.
— ¿Qué es lo que ha pasado con mi padre? — Preguntó Ailen del rey.
— Nos ha perdonado. Debemos rendirle respeto y pleitesía. Él ha tenido piedad con nosotros. — Dijo el demente rey.
Esta conducta no parecía ser lógica para el hijo de el gran devastador, quien sabía perfectamente que si este se había marchado de allí es porque tenía una clara intención de ir al planeta a donde se había enviado a la princesa. Lleno de una impotencia tremenda, Zeron salió de aquel lugar completamente desesperado, había devastado lugar, golpeaba las paredes, rompió objetos, gritaba descontroladamente ya que, no tenía ni la menor idea de cómo rescatar a Zoe. Este sabor amargo que experimentaba en su boca era lo más cercano al fracaso.
Cuando llegó, pensó que su misión era acabar con su padre, que posiblemente debía luchar para demostrar su supremacía, así que, cuando lo que encontró fue un pueblo desordenado y desesperado, pudo entender que Zeron no se encontraba allí. No había nada que hacer, esto no estaba en manos del príncipe, y presa de la desesperación y la impotencia, simplemente cayó en un estado de ansiedad hasta poder tener noticias de la chica, algo que podría extenderse por meses, años, o quizá nunca volverla a ver jamás.
El viaje que había emprendido Zeron tenía un único objetivo, hacerle pagar a Zoe lo que había hecho, y esto, sólo lo podría hacer personalmente. Aunque la chica, desconocía por completo que este malévolo rey se acercaba al planeta Liberanto, pensaba en que posiblemente que haría atrapada allí para siempre. Había condiciones muy claras acerca de la estadía de Zoe en aquel lugar, Hals no estaba dispuesto a negociar, y parecía que tenía intereses mucho más profundos en esta situación que vinculaban a la chica y al ser supremo.
Este había simplemente manipulado las normas para hacer que esta chica se quedara, la reglas que había planteado a la princesa de Draris no existían, eran simplemente una invención para poder hacer que esta se quedara junto a él mientras se alejaba finalmente del verdadero amor de su vida.
Al desconocer por completo las intenciones del supremo, Zoe respeta profundamente los designios de este hombre, se había quedado junto a él y había servido como su compañera durante los siguientes días, pero la nave de Zeron continuaba acercándose amenazante al planeta Liberanto.
Esta no tenía ni la menor idea de lo que estaba por ocurrir, pero simplemente seguía teniendo fe en los dioses de que esto se apiadarían de ella y terminarían proporcionándole acceso a su verdadero amor. Parecía completamente absurdo e injusto que después de haber luchado durante tanto tiempo de una manera tan exhaustiva, ni siquiera pudiesen estar juntos como amigos, habían sido separados, pero ahora los intereses de un ser supremo estaban completamente afectando los eventos.
Este estaba completamente nublado por la belleza de Zoe, se había enamorado de ella, y su compañía era lo mejor que le había pasado mucho tiempo. Había perdido el enfoque, y su capacidad de visualización había quedado nublada ante la necesidad de ganar la atención de una hermosa joven, la cual parecía estar absolutamente perdida y enamorada por un príncipe ausente. Su principal objetivo y trabajo era poder ganarse la aprobación de la chica, trabajaría fuertemente en poder enamorarla, pero quizás, no tendría el tiempo suficiente. Durante los siguientes meses, Zoe estrechó su relación con Hals, y aunque no tenía ningún interés de desarrollar un vínculo sentimental, este hombre la protegía y la hacía sentir sumamente cómoda en todo momento.
La distracción que había generado Zoe en este sujeto, había servido para que Zeron finalmente entrara al planeta Liberanto sin ningún tipo de inconvenientes o problemas. Su nave había aterrizado, y mientras el ser supremo compartía una cena con Zoe, el gran coloso había desatado sus tropas por todo lugar.
— Quiero que la traigan viva hasta mí. No le generen un solo rasguño, yo me encargaré de ella en su totalidad.
Para Zeron ya era la etapa final, no quería perder más tiempo, y si debía asesinarla, no dudaría ni un segundo en hacerlo. Poco interés tenía en cruzar palabras con Zoe, lo había separado de su hijo, había acabado con sus planes, no lo había correspondido, todo el rencor y el renacimiento de la maldad en el interior de Zeron, se desataría sobre la princesa de Draris.
— Lamento interrumpir su cena, he venido a reclamar lo que me pertenece. — Dijo Zeron mientras entraba abruptamente al gran edificio central.
— Zeron, ¿qué haces aquí? No tienes permitido venir aquí sin previo aviso. Debes marcharte inmediatamente. — Ordenó Hals.
— Lamento decepcionarte, estimado amigo. Pero no me iré de aquí sin ella. ¿En dónde está mi hijo?
Zoe observada con ojos de terror lo que estaba ocurriendo aquí, así que, pudo sacar sus cuentas rápidamente sabiendo que Ailen había sido enviado al planeta Draris innecesariamente.
— No debes estar aquí, los ancianos dijeron que…
— Los ancianos suelen equivocarse, Zoe. Ven conmigo, hay algunos asuntos que tenemos que arreglar.
La chica se ocultó justo detrás de Hals, quien era su principal protector. El terror que, emanaba de los ojos de Zoe, era algo que evidenciaba totalmente el miedo tan profundo que sentía hacia Zeron. Ella no era capaz de neutralizarlo, pero en medio de aquella situación tan tensa, una nueva carta se había jugado por parte del destino, ya que, parecía que todo estaba perdido. Hals no sentía temor, sabía que podía superar a Zeron con mucha facilidad, pero no sabía qué trampas podía haber tenido.
— Cuando Hals levantó su mano para enviar a Zeron hacia otra dimensión, este automáticamente disparó en su contra con una potente arma que extrajo desde su espalda. Completamente herido, el sujeto había perdido por completo la conciencia durante algunos segundos, quedando completamente aturdido y viendo como Zeron caminaba hacia Zoe para tomarla entre sus brazos. Pero en el momento en que Zeron decidió caminar hacia las afueras del edificio, alguien completamente inesperado apareció frente a él.
— Paris, ¿qué demonios haces? — Dijo Zeron mientras veía como la chica apuntaba directamente hacia su cabeza.
— Las mujeres de Draris somos muy impredecibles, ¿no te parece? Espero que te reúnas con los demonios, malnacido. — Dijo Paris mientras disparaba directamente contra la cabeza de Zeron.
Este, cayó al suelo de manera instantánea, liberando a Zoe, quien corrió directamente hacia la nave.
— No sé quién eres, pero te agradezco enormemente lo que has hecho. Tenemos que salir de aquí pronto. — Dijo Zoe.
— No, debo terminar el trabajo, ve a casa. Es allí donde mereces estar. Zeron no ha muerto, estoy segura de ello. — Dijo la chica mientras caminaba directamente hacia el enorme coloso.
Zoe no tenía tiempo para dudar, simplemente corrió hacia la nave, y dejó atrás cualquier posibilidad de enfrentar nuevamente al asesino. Este había recibido un disparo láser en su rostro, pero por la forma en que había caído, Paris había entendido que este a un permanecía con vida. La chica se acercó directamente a él, pero en el momento en que quiso jalar el gatillo nuevamente de su arma, fue atravesada directamente por una lanza en su estómago.
Zeron la había asesinado justo antes de que terminar el trabajo, pero de manera instantánea, el despertar de Hals había generado el peor infierno para el gran asesino. Había atravesado a la chica, sí, había ejecutado a su posible asesina, pero utilizando todos poder mental, el gran Hals había levantado a este hombre, y lo había hecho levitar, y había comprimido por completo su cuerpo reduciendo sus huesos y su carne a una masa a diminuta de polvo en medio de un grito terrible de dolor por parte del gran devastador de mundos.
No había sido un esfuerzo demasiado intenso para él acabar con su principal enemigo, y el principal enemigo de todo el universo. Zeron había muerto finalmente, y aunque Hals había perdido la mujer de la que se había enamorado, había visto en Paris una opción para una nueva acompañante.
La hermosa pelirroja, fue salvada por el ser supremo, quien extrajo la lanza de su abdomen y la había enviado directamente a la cápsula de sanación, así que, le había dado una nueva oportunidad a Zoe le poder recuperar el amor que había perdido una vez.
La muerte de Zeron había dejado a todos completamente estupefactos en el lugar, no solo por la forma en que había muerto, sino por lo que había representado para todo el universo. La desaparición de un hombre con tal alcance de poder no era natural aceptarlo con facilidad, Inclusive para la propia Zoe, quien sentía que todo era una mentira.
Pensaba que en cualquier momento surgiría de nuevo la aparición del gran asesino y la perseguiría nuevamente por la eternidad. En su corazón hay una gran emoción por estar cerca de ver nuevamente a su gran amor, pero siente algo de temor ante una reacción desfavorable al enterarse de la muerte de su padre.
El universo ha comenzado a cambiar y la mano de Zoe y Ailen están por unirse nuevamente y si el destino es benevolente, no permitirá que se separen de nuevo. Un hombre que le había causado durante tanto tiempo, finalmente había salido de la faz universal. No sólo se trataba de la muerte de quién era su esposo, se trataba de la desaparición física de un hombre que había amenazado a muchos mundos con hacerlos desaparecer.
Lo que representaba realmente Zeron era el miedo a la muerte, el miedo a la tortura, a la devastación, una amenaza continúa de devastación y desolación, pero ahora, era sólo cuestión de acostumbrarse a esa sensación que comenzaría a nacer tras el renacimiento del universo, ya que, Zeron había decidido traicionar al hombre equivocado en el último momento.
Mientras maneja la nave, siente una gran cantidad de sensaciones en su interior, ya que, debe debatir con la idea de que finalmente es libre para ser feliz junto a Ailen, un hombre que le ha demostrado absoluta de negación y entrega en todo momento.
Este posiblemente ya había comenzado a hacerse la idea de que no lo volvería a ver nunca más, por lo que, esa emoción que experimenta en su interior la princesa de Draris, la deja completamente sin aliento. Cuando los radares del planeta Draris comenzaron a capturar la señal acerca de la cercanía de una nave, las alertas se dispararon.
Posiblemente Zeron se había arrepentido en el último momento y había decidido llegar a Draris para terminar de destruir el planeta. Las armas se habían apuntado directamente hacia el gran artefacto, trataban de hacer advertencias, pero ya no había forma de negociar.
Conocían la manera de operar de este gran asesino, así que, sólo era cuestión de esperar a que llegara al punto clave para poder dispararle. Zoe, tenía muy poca experiencia en el manejo de este tipo de naves, así que, lo único que podía hacer era desplazarse a una velocidad tremenda para alcanzar la superficie antes de que la destruyeran.
Trataba de evadir los rayos que eran disparadas en contra de ella, misiles, grandes bombas, pero esta, hacia un trabajo se opcional, a pesar de la experiencia casi nula. El propio Ailen había dado la orden para que finalmente se disparara el arma más potente, el cual había alcanzado el ala de la gran nave. Sin saber que la que pilotaba esta nave ir a la propia princesa de Draris, su única intención era derribar al gran artefacto, el cual era el principal vehículo de transporte del gran Zeron.
La chica finalmente había logrado aterrizar la gran nave, casi había muerto mi alimento y estaba gravemente herida, pero lo único que podía hacer para evitar que los ataques cesaran para exponerse. Seguían disparando en contra de la nave, ya que, si lograban volar la, posiblemente matarían a Zeron en su interior. Pero la compuerta se abrió, y lo último que esperaba encontrarse Ailen frente a él era la imagen de la princesa casi desfallecida debido a las heridas que había recibido.
— ¡Detengan el fuego! ¡Es Zoe! — Dijo el joven caballero mientras corría directamente hacia ella.
La atajó en sus brazos antes de que la joven cayera al suelo, estaba muy débil, sangraba por diferentes áreas de su cuerpo. Las turbulencias, las sacudidas, habían hecho que se golpeara en repetidas ocasiones, así que, era momento de atenderla, ya que, no pueden perder tiempo o la princesa moriría. Había muchas explicaciones que recibir, pero para Ailen no era importante lo que había ocurrido para que Zoe finalmente llegar a casa, lo único que valía la pena era que estaba bien y que finalmente podría estar juntos una vez más.
El desconocimiento sobre la muerte de su padre mantiene al príncipe absolutamente estable, sospecha que algo muy extraño ha de haber ocurrido, pero no toma demasiado en serio lo ocurrido, así que, se mantiene sereno y enfocado en proporcionarle Zoe los cuidados necesarios. Pasarían sólo algunos días para que Zoe finalmente volviera a despertar. Sus heridas habían sido profundas, y había un fuerte riesgo de que muriera en el proceso de sanación.
Parecía que estaba realmente agotada, había tenido que afrontar duras pruebas en todo este tiempo y al saber que nuevamente estaba en casa y que la amenaza había terminado, pareció rendirse en el último momento. Pero los constantes ruegos de Ailen para que esta chica mantuviese la fuerza, parecían haber sido escuchados por la princesa, ya que, esta finalmente había abierto sus ojos después de una larga agonía.
Cuando se encontró con Ailen, simplemente pudo sonreír, no tenía fuerzas para más. Este se abrazó fuertemente a ella, no quería volver a perderla, el amor que existía entre ellos había logrado traspasar las barreras de lo posible, los había hecho lograr cosas inimaginables, y nuevamente estaban juntos unidos por un gran abrazo.
— No quiero saber lo que pasó. Me deje consumir por el miedo, la duda y el temor. Pensé que te había perdido para siempre. — Dijo Ailen antes de besar a la chica en la frente.
— La amenaza ha terminado. La justicia se ha encargado de tu padre. Creo que finalmente podremos ser felices juntos. — Dijo la bella princesa.
Las palabras de la chica significaban una sola cosa, su padre había muerto, pero al ver la tranquilidad y la paz que había en el rostro de la hermosa joven, Ailen pudo suprimir el dolor en su interior de haber perdido su padre y sustituido por una felicidad tremenda, ya que, todos los planes, proyectos y todo lo que habían imaginado que podría pasar entre ellos, finalmente había entrado en el área de lo posible. Fácilmente podría aprender a vivir con la ausencia de su padre, pero nunca se hubiese acostumbrado a estar lejos del amor de su vida.
Zoe había comprobado que este era capaz de hacer lo imposible por tenerla a su lado, y así debían permanecer a pesar de que surgieran nuevas pruebas en el futuro. Un reino esperaba por su unión, y tras recuperarse, no tardarían en contraer nupcias. La princesa se convirtió en reina, y tenía a su rey a su lado para convertir a Draris nuevamente en el lugar soñado para habitar.