El joven romántico cayó de rodillas ante la aparición y exclamó quedamente:
—He estado esperándote toda mi vida… Te amo desde siempre, y desde siempre te pertenezco…
Pero la sublime aparición permaneció callada.
Era increíblemente, insoportablemente hermosa. De su cuerpo brotaba una luz suavísima, como si acabara de llegar de otro universo y aún conservara pegado a la piel el reflejo de otros soles.
Sus largos cabellos la cubrían como un manto de oro elástico.
Sus ojos sin fondo parecían mirar más allá de la corporeidad de las cosas.
Sus manos eran inmóviles caricias penetrantes…
El joven romántico, que, acosado por una sociedad tecnólatra, se había refugiado en una enfermiza onírica hecha de sueños pálidos y blandas mitologías, veía materializarse sus más locas quimeras y, sin hacerle preguntas al milagro, se ahogaba dulcemente en su dicha sin límites.
—Por fin has llegado… Sabía que vendrías a liberarme de esta cárcel… Toma posesión de mi ser… Disuélveme en ti…
Luego todas sus ansias se fundieron en un murmullo para implorar:
—Háblame…
La aparición extendió sensualmente sus brazos perfectos y la túnica translúcida que la envolvía hasta los pies se disolvió en la noche como por encanto.
Y entonces habló:
“Conservo mi juventud y lozanía gracias a la ropa interior biostatica SIMPLEX, que con sus radiaciones vivificantes elimina las partículas de grasa superflua, tonifica los tejidos y devuelve a la piel su tersura juvenil. Usted también usará la ropa interior biostatica SIMPLEX, porque la ropa interior biostatica SIMPLEX es la coraza que le inmuniza contra el ataque del tiempo…”.
—Con el joven que encontraron anoche en el parque colgado de un árbol, ya van tres suicidios provocados por nuestro nuevo sistema de publicidad mediante imágenes tridimensionales, a los que hay que añadir ocho casos de locura comentó el director de la sección publicitaria de la omnipotente SIMPLEX, S. A., en la junta semanal.
Y luego añadió:
—Ya sé que se trata de un detalle marginal que en nada afecta a nuestro estudio sobre la rentabilidad del método holográfico, pero siempre he considerado oportuno anotar los efectos secundarios de nuestros experimentos por si posteriormente se los descubre alguna aplicación…