PAIS RELATO

Libros de asun moreno

Autores

asun moreno

café, copa y…

También esa mañana se levantó con el propósito de no dejar pasar un día más sin decirle algo, o responder con una sonrisa, y un saludo también, una sonrisa era poco, después de tantos meses. No sabía cómo pero había pasado, había perdido la facilidad de palabra, con la juventud, con la ilusión, pensó ella, quizá nunca la tuve, se dijo él. El propósito sin embargo no les devolvió el ánimo suficiente para acicalarse un poco más, total una sonrisa, este pintalabios ya está bien, y se ha de quedar en la taza de café. Colonia para qué, un saludo desde el taburete, no creo que haya ocasión para acercarse tanto.
Así se encaminaron hacia la estación de metro, cada uno desde su cansada casa, tan alejadas, tan parecidas, para encontrarse con que esa mañana el bar no había abierto. Ningún cartel daba noticia de la causa del cierre y había algo de revuelo entre los habituales que habían esperado la llegada de los demás, del personal del metro, del barrendero, por ver si alguien sabía algo. En esas coincidieron. Ella, algo turbada, sin fijar la mirada, preguntaba a todos y a nadie en concreto levantando un poco la voz. Él sintió que sus pasos lo acercaban a ella y musitó una disculpa por no saber qué pasaba. Lo miró. Le sonrió. «Pues nos han fastidiado el café. Bueno, a mí, a usted la copa», y sintió que se le desparramaban las palabras como si la copa ya se la hubiera tomado ella, y siguió sonriendo por la sola alegría de oírse contenta y por la de ver brillo en la mirada de él. «Si tiene tiempo yo la invito a un café aquí al lado, nada más salir de la estación hay un bar…, bueno, y si quiere». «Sí, claro que quiero, pero no hace falta que me invite». «Oh, vamos, permítame hacerlo, así empiezo bien el día». «Como quiera». Y subieron las escaleras del metro y él se tropezó y ella le ayudó a enderezarse y se rieron. A él le pasó la colonia por la cabeza. Ella se acordó de su carmín de marca.