País Relato - Autores

antonio rodríguez almodóvar

el lobo, la zorra y la vaca

Iba una vez la zorra por esos montes, cuando llegó a un prado y vio una vaca amarrada. «¡Qué buena ocasión! —pensó la zorra—. Lo malo es que tiene unos cuernos, que cualquiera…». Fue entonces en busca del lobo para que le echara una mano. Le dice:
—Compadre, ¿quiere usted comer vaca esta noche?
—Ya me gustaría, pero eso es más difícil de lo que parece.
—Nada, hombre, eso está hecho. Acabo de ver una atada en un prado la mar de gorda. No se puede usted figurar lo gorda que está. Y además, sola.
—¿Y cómo lo hacemos?
—Entre los dos, tirado. Lo único que hay que hacer es desatarla y llevarla para el monte, que allí daremos cuenta de j ella.
—Si tú lo dices…
Se pusieron en marcha los dos y llegaron al prado. Estaba la vaquita tan tranquila, paciendo a su aire todo lo que daba la soga que tenía atada a una de las patas. Se acerca la zorra por detrás y desata la punta que estaba amarrada a la estaca. Luego llama al lobo y le dice:
—No tengo más remedio que amarrarte esta punta al pescuezo, para tener a la vaca segura cuando la llevemos para monte.
Y así lo hizo. El lobo quedó bien amarrado a la vaca, y entonces la zorra se fue por delante y empezó a hacerle fiestas, como si fuera a torearla. Mira por dónde la vaca no tenía ganas de fiesta, y en cuanto vio al lobo, que lo tenía detrás, pegó un bufido y echó a correr en dirección al pueblo. El lobo, que no pudo aguantar el tirón, qué iba a hacer. Pues detrás. Pero la vaca corría cada vez más y cogió un sendero abajo con muchas piedras, y el lobo ya arrastrando y pegando volteretas, cuando le grita la zorra:
—¡Párala, compadre, párala!
Y el compadre, conforme iba rebotando entre las piedras, le contesta:
—¡Si la soga no se rompe
o el nudo no se desata,
adónde voy yo a parar
es an’ca’ el amo’e la vaca!