la puta de mensa Cuando se es investigador privado, uno ha de aprender a confiar en sus corazonadas. Por eso en el momento en que un tipo tembloroso como un flan llamado Wor
si los impresionistas hubieran sido dentistas (Una fantasía que explora la transposición de temperamento) Querido Theo: ¿Me tratará alguna vez la vida con decoro? ¡La desesperación me abruma! ¡La cabeza