wenceslao fernández flórez
la fraga de cecebreUn día llegaron unos hombres a la fraga de Cecebre, abrieron un agujero, clavaron un poste y lo aseguraron apisonando guijarros y tierra a su alrededor. Subieron luego por él, le prendieron varios
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la vaca adúlteraMás de una vez en mis viajes por Holanda, después de ver cómo avanzaban los dos brazos del dique que había de cerrar el Zuiderzée, condenado a desecación, o cómo crecían las ingentes paredes de un
los viajesÉrase un señor de abundantes carnes que no podía permitirse una gran ligereza al atravesar las vías de la capital argentina, y que, por tanto, sufría el constante peligro de fallecer aplastado por