voltaire
amor propio iUn mendigo pedía limosna dignamente, y uno que pasaba le dijo: -¿No te da vergüenza ejercer este infame oficio pudiendo trabajar? -Te pido dinero -resp
amor propio iiUn misionero que viajaba por la India encontró a un faquir cargado de cadenas, desnudo como un mono, acostado boca abajo y haciéndose azotar por los pecados
cándido o el optimismoCapítulo I De cómo Cándido fue criado en un hermoso castillo y de cómo fue arrojado de allí Vivía en Westfalia, en el castillo del señor barón de Thunder-te
cosi-sanctaUn pequeño mal por un gran bien Cuento africano Es máxima falsamente asentada que no está permitido hacer un mal pequeño del que podría resultar un bien may
diosAcababa yo de construir un pabellón en el extremo de mi jardín, y oí a un topo que razonaba con un abejón: -Vaya una obra hermosa -dijo el topo-, tiene que
el blanco y el negroTodo el mundo en la provincia de Candahar conoce la aventura del joven Rustán. Era hijo único de un mirza de la región; como quien dice un marqués en Franci
el enigmaEl gran mago planteó esta cuestión: –¿Cuál es, de todas las cosas del mundo, la más larga y la más corta, la más rápida y la más lenta, la más divisible y l
el hombre de los cuarenta escudosUn apacible viejo, que siempre se queja del tiempo presente y alaba el pasado, me decía en una ocasión: -Amigo, Francia no es tan rica como lo era en tiempo
el mozo de cuerda tuertoNuestros dos ojos no vuelven mejor nuestra condición; uno nos sirve para ver los bienes, y el otro los males de la vida. Mucha gente tiene la mala costumbre
fábulaFue necesario escoger un rey entre los árboles. El olivo no quiso abandonar el cuidado de su aceite, ni la higuera el de sus higos, ni la viña el de su vino
fábula hindúAdimo, el padre de todos los hindúes, tuvo dos hijos y dos hijas de su mujer Procriti. El mayor era un gigante vigoroso, el menor era un pequeño jorobado, l
feLucrecia, hija del papa Alejandro VI, estaba de parto. —¿Quién crees que es el padre de mi nieto? —preguntó el papa al príncipe Picco de la Mirandola. En Ro
guerraUn genealogista prueba que un príncipe desciende en línea directa de un conde cuyos padres habían hecho un pacto de familia, hace 300 ó 400 años, con una ca
historia de un buen brahmínEn el curso de mis viajes tropecé con un viejo brahmín, hombre de muy buen juicio, lleno de ingenio y muy sabio; además, era rico, y por lo tanto su juicio
la infancia de zoroastroEn aquellos tiempos había muchos magos, muy poderosos, que vaticinaban que llegaría un día en que Zoroastro sabría más que ellos y los hundiría. El príncipe
la princesa de babiloniaI El anciano Belus, rey de Babilonia, se creía el hombre más importante de la tierra, ya que todos sus cortesanos se lo decían y todos sus historiadores se
los dos consoladosDecía un día el gran filosofo Citofilo a una dama desconsolada, y que tenía sobrado motivo para estarlo: -Señora, la reina de Inglaterra, hija del gran Enri
magos envidiososZoroastro vino del paraíso a predicar su religión en los dominios de Gustaf, rey de Persia, y este le dijo: -Demuéstrame algo para que te crea. El profeta h
memnón o la sabiduría humanaMemnón concibió un día la extravagante idea de ser completamente cuerdo, locura que pocos hombres han dejado de sufrir. Memnón discurría así: -Para ser muy
mesíasEl Mesías dará a su pueblo, reunido en la tierra de Canaán, una comida cuyo vino será el que el mismo Adán hizo en el paraíso terrenal y que se conserva en
milagroUn pequeño monje estaba tan acostumbrado a hacer milagros que el prior le prohibió ejercer su talento. El pequeño monje obedeció; pero al ver que un pobre a
pequeña digresiónEn los principios de la fundación de los Quinze-Vingts se sabe que eran todos iguales, y que sus pequeños asuntos se decidían por mayoría de votos. Distingu
simón el magoSimón fue a quejarse al emperador de que un miserable galileo presumía de hacer mayores prodigios que él. Pedro compareció junto con Simón para ver quién de
todo está bienLos sirios imaginaron que al ser creados el hombre y la mujer en el cuarto cielo, se atrevieron a comer una torta, en lugar de la ambrosía, que era su comid
torturaExtraña manera de interrogar a los hombres. Debe su origen al salteador de caminos. Los conquistadores, que fueron los sucesores de tales ladrones, comprend
una aventura indiaPitágoras, estando en la India, aprendió, como saben todos, en la escuela de los gimnosofistas la lengua de los animales y la de las plantas. Paseándose un