PAIS RELATO

Libros de stig dagerman

Autores

stig dagerman

aguanieve
No, una tarde así jamás volvería a repetirse. No podría hacerlo por la sencilla razón de que solo una vez en la vida tiene uno nueve años, deshoja zanahorias con su cuchillo nuevo de Mora, contemp
el condenado a muerte
En primer lugar le preguntaron qué había sentido cuando apareció el verdugo en el vano de la puerta y, con ojos chispeantes tras la ceñida máscara negra, le ordenó en voz baja que se preparara, pe
el frío de la noche de verano es fuerte
Un muchacho y una habitación. La habitación es calurosa y pequeña y tiene una ventana estrecha hacia la vida. Por la ventana el muchacho ve el cielo como una estrecha franja entre casas altas y su
el hombre desconocido
Es la tarde anterior a una noche tormentosa. Una tarde de ver fotografías o escribir cartas. Plácidas, apacibles cartas sobre pequeñas cosas a amigos lejanos o parientes remotos. O de ver fotograf
el hombre que no quería llorar
Estaba citado a las doce. A la hora en punto empuñó el picaporte de la puerta. El pasillo estaba desierto y medio en penumbra, ya que solo una de cada dos lámparas permanecía encendida a la hora d
el viaje del sábado
Los sábados algunas chicas llevaban sus ropas de sábado y domingo. Eran vestidos y blusas de flores, de lunares, de colores y de rayas, que brillaban como mariposas cuando los sacaban de los grise
érase una vez un mayo…
Pronto iba a ser la una y todos los que estaban esperando empezaban a sudar y a enrojecer. Los que estaban delante eran empujados hacia la calzada por los que estaban detrás y había unas apreturas
hace mucho tiempo
Pienso contarles una historia de hace mucho tiempo. Trata de gente, de nieve y de un viaje. La gente es buena, la nieve es blanca y el viaje es largo. Si la gente les resulta demasiado buena, no s
invierno en belleville
Si París es una forma de vivir, Belleville es una forma ardua de vivir. Y en invierno una forma de sufrir. De todos los inviernos el invierno que mejor recuerdo es el invierno en que se llevaron e
juegos nocturnos
A veces por las noches cuando la madre llora en el cuarto y solo pasos desconocidos resuenan en las escaleras tiene Åke un juego al que juega en lugar de llorar. Juega a que es invisible y a
la sorpresa
Hay personas que no hacen nada para ser amadas y a pesar de ello lo son y otras que lo hacen todo para ser amadas y nunca llegan a serlo. Se puede notar que a las personas pobres de verdad les res
la torre y la fuente
Un lunes, a mediodía, mientras descendía del campanario, oyó que un coche frenaba y se detenía en lo alto de la carretera. Permaneció de pie, a la escucha, sobre la grava roja del último peldaño.
los implacables
Qué buena pareja hacen, qué contrariedad tan excepcional y oportuna que esos dos, precisamente esos dos, acabaran contrayendo matrimonio, con las mismas dotes para protagonizar sensacionales entra
los juegos de la noche
A veces, por la noche, cuando la madre llora en el cuarto y sólo pasos desconocidos resuenan en las escaleras, Ake tiene un juego que juega en vez de llorar. Finge ser invisible y poder transporta
los vagones rojos
El hombre que subió al tren parecía sin duda terriblemente enfermo. El revisor, que estaba en el andén frotándose con el pulgar el más brillante de sus botones, dio una repentina patada a un reluc
matar a un niño
Es un día suave y el sol está oblicuo sobre la llanura. Pronto sonarán las campanas, porque es domingo. Entre dos campos de centeno, dos jóvenes han hallado una senda por la que nunca fueron antes
memorias de un niño
1 A inventar se empieza pronto. De niño siempre se es inventor. Luego, en la mayoría de los casos, te arrebatan el hábito. El arte de ser inventor consiste pues en no permitir que la vida, la gent
mi hijo fuma en pipa de espuma de mar
Sí, es cierto que mi hijo fuma en pipa de espuma de mar, pero no puedo entender que eso, precisamente eso, sea tan indecoroso para que de repente me quede sin amigos, sí, sin amigos íntimos y hast
mil años con dios
A veces Dios se cansa de su figura de luz y silencio. La eternidad le asquea, su manto cae. Vemos una sombra que se forma entre las estrellas, llega la noche. En casa de Newton, en Londres, se pre
nuestra necesidad de consuelo es insaciable…
Yo carezco de fe y por eso nunca podré ser una persona feliz porque una persona feliz nunca tendrá que temer que su vida sea un vagar desprovisto de sentido hacia la certeza de la muerte. No he he
nuestro balneario nocturno
1 Claro que siempre se le puede dar vueltas a por qué hay tan pocos sitios que estén tan sucios como las playas. Tal vez es que en ellas la gente se baña demasiado, se lava demasiado, demasiada ba
una tragedia menor
Todas las grandes tragedias han ocurrido ya, hace mucho tiempo. Podemos leerlas en libros o verlas en el teatro. En nuestros días solo acontecen tragedias menores, tales como que la gente tiene hi
¡abre la puerta, rickard!
Abre la puerta. Dicen que abra la puerta, y yo no la abro. No solo dicen que la abra, ruegan; y cuando los ruegos no surten efecto, amenazan, pero cuando las amenazas no surten efecto se callan un
¿dónde está mi jersey islandés?
Qué bien, así me gusta. Que me reciban como a un señor. Ahí está Ulrik, en la esquina del andén, con botas de cuero y su mejor sombrero, el de ala ancha, mirando alicaído a la explanada de la esta
¿dónde está mi suéter islandés?
Qué bien, así me gusta. Que me reciban como a un señor. Ahí está Ulrik, en la esquina del andén, con botas de cuero y su mejor sombrero, el de ala ancha, mirando alicaído a la explanada de la esta