stephen king
almuerzo en el restaurante gothamUn día llegué a casa y encontré una carta (o una nota, más bien) de mi esposa sobre la mesa del comedor. En ella me decía que me dejaba, que necesitaba pasa
crouch endYa eran casi las dos y media de la mañana cuando se fue la mujer. Delante de la comisaría de policía de Crouch End, Totenham Lane era un riachuelo muerto. L
el atajo de la señora todd—Ahí va la Todd —dije. Homer Buckland miró pasar el pequeño Jaguar y asintió. La mujer le saludó con la mano. Homer inclinó ese cabezón suyo desgreñado, per
el baúlDexter Stanley estaba asustado. Peor aún, tenía la sensación de que ese eje central que nos une al estado que definimos como cordura se encontraba bajo una
el boogeyman—Recurro a usted porque quiero contarle mi historia —dijo el hombre acostado sobre el diván del doctor Harper. El hombre era Lester Billings, de Waterbury,
el caso del doctorCreo que sólo hubo una ocasión en la que yo resolviese un crimen antes que mí escasamente imaginativo amigo Sherlock Holmes. Digo creo porque mi memoria emp
el gato del infiernoHalston pensó que el viejo de la silla de ruedas parecía enfermo, aterrorizado y preparado para morir. Tenía experiencia en ver cosas como esa. La muerte er
el hombre del traje negroSoy un hombre muy anciano y esto es algo que me sucedió cuando era muy joven, cuando solo tenía nueve años. Corría el año 1914, el verano después de que mi
el monoCuando Hal Shelbum lo vio, cuando su hijo Dennis lo sacó de una deteriorada caja de Ralston-Purina que había sido arrinconada bajo un montón de trastos en u
hay que aguantar a los niñosSu nombre era señorita Sidley, de profesión maestra. Era una mujer menuda que tenía que erguirse para escribir en el punto más alto de la pizarra, como hací
la expedición—ÚLTIMO aviso para la Expedición 701 —anunció una agradable voz femenina en el Vestíbulo Azul de la terminal de Port Authority, Nueva York. El edificio no h
la noche del tigreVi por primera vez al señor Legere cuando el circo pasó por Steubenville, pero yo sólo llevaba dos semanas en el espectáculo, y tal vez él hubiera hecho ind
los chicos del maízBurt elevó demasiado el volumen de la radio y no volvió a bajarlo porque estaban al borde de otra discusión y no quería que eso ocurriera. Se resistía deses
los misterios del gusano2 de octubre de 1850 Querido Bones: Fue estupendo entrar en el frío vestíbulo de Chapelwaite, poblado de corrientes de aire, con todos los huesos doloridos
popsySheridan circulaba despacio por el largo y vacío paseo del centro comercial cuando vio salir al pequeño por la puerta principal, justo debajo del letrero lu
supervivienteMÁS TARDE o más temprano, la pregunta surge siempre en la carrera de un médico: ¿Hasta qué punto puede un paciente soportar un shock traumático? Según las t
uno para el caminoEran las diez y cuarto y Herb Tooklander estaba pensando en cerrar cuando el hombre del abrigo caro y el rostro muy pálido entró en el bar de Tookey, que se