richard matheson
bebe mi sangreCuando los vecinos de la manzana se enteraron de la composición que había escrito Jules, decidieron definitivamente que el muchacho estaba loco. Hacía tiempo que lo sospechaban. Su mirada inexpres
botón, botónEl paquete estaba junto a la puerta —una caja de cartón sellada con cinta—, la dirección y sus nombres escritos a mano: Señor y Señora Lewis, 217 E. calle 37, Nueva York, Nueva York, 10016. Norma
el examenEn la noche anterior al examen, Less ayudaba a estudiar a su padre en el comedor. Jim y Tommy dormían ya en el piso de arriba, y en la sala de estar, Terry cosía con rostro inexpresivo, mientras l
el funeralMorton Silkline estaba en su despacho, meditando sobre ciertos arreglos florales para las exequias de Beaumont. En ese momento, los tañidos de “Estoy cruzando el puente para unirme al coro invisib
el tercero a partir del solAbrió los ojos cinco segundos antes de que sonara el reloj. Se despertó súbitamente, sin el menor esfuerzo. Ya en plena conciencia, con toda frialdad, estiró la mano izquierda en la oscuridad para
el vestido de seda blancaAquí no hay ruidos y dentro de mí tampoco. La abuela me ha encerrado en mi habitación y no me deja salir. Ella dice que es porque ha pasado. Supongo que he sido mala. Sólo era el vestido. El vesti
es época de ser gelatinaA papá, la nariz se le cayó durante el desayuno. Cayó exactamente en el café de mamá, y lo tiró. El silbido de Prunella apagó la lámpara. —¡Zambomba, papá! —dijo mamá, en la penumbra—. Si sabías q
guerra de brujasSiete chicas bonitas sentadas en fila. Fuera, la noche, la lluvia a cántaros; tiempo de guerra. Dentro, calidez confortable. Siete chicas abrigadas cantando. Una placa en la pared dice: Centro de
hijo de sangreCuando los vecinos de la manzana se enteraron de la composición que había escrito Jules, decidieron definitivamente que el muchacho estaba loco. Hacía tiempo que lo sospechaban. Su mirada inexpres
lemmings—¿De dónde vienen? —preguntó Reordon. —De todas partes —replicó Carmack. Ambos hombres permanecían junto a la carretera de la costa, y, hasta donde alcanzaban sus miradas, no podían ver más que co
los vampiros no existenA principios del otoño del año 18..., la señora Alexis Gheria despertó una mañana con una extraña sensación de torpeza. Durante más de un minuto permaneció inerte, tendida de espaldas, con sus ojo
nacido de hombre y mujerX – Hoy cuando apareció la luz mamá me llamó monstruo. Eres un monstruo me dijo. Vi en los ojos de mamá que estaba enojada. ¿Qué quiere decir monstruo? Hoy cayó agua de arriba. Cayó por todas part
primer aniversarioJusto antes de que él saliera de casa el jueves por la mañana, Adeline le preguntó: –¿Por qué me dijiste que te sabía agria? Norman la miró sorprendido ante su reproche. –¿Lo dije? Estrechó su cin
vampiroHombre. Tarde. Lluvia. Carretera. Hombre. Búsqueda. Hambre. Enfermo. Conducir. Radio. Noticias. Pantallas. Policía. Emisión. Accidente. Ciudad. Cerca. Acelerar. Charcos. Dolor. Minutos. Llegada. A
viejos territoriosSu idea original había sido la de pasar la noche en el centro, en el Hotel Tiger. Pero se le había ocurrido que tal vez su antigua habitación estuviera libre. Estábamos en temporada de verano, y p