pedro juan soto
campeonesEl taco hizo un último vaivén sobre el paño verde, picó al mingo y lo restalló contra la bola quince. Las manos rollizas, cetrinas, permanecieron quietas hasta que la bola hizo “clop” en la troner
la cautivaDistinguió a lo lejos la capota roja del taxi, lo enfocó y persiguió luego en la curva donde el verde húmedo de los jardines resplandecía al sol, emplazó entonces su mirada en el parachoques delan
los inocentes1 treparme frente al sol en aquella nube con las palomas sin caballos sin mujeres y no oler cuando queman los cacharros en el solar sin gente que me haga burla Desde la ventana, vistiendo el traje
miniatura i¡Mire, usté que habla inglés, explíquele a este policía! El tipo ese hacía rato que estaba ahí sentao con su lápiz y su papel, dibujando a la Minerva borracha cuando bailaba con la vellonera. Yo m
miniatura iiEran cuatro: una Horti, una Lucy, una Sara y una Virginia. Casi un programa de danzas, ¿tú ves? Y cuando les decimos que tres nada más podíamos poque Monchín era aleluya, dice Lucy: “Papi, lucient
miniatura iiiTodo fue porque Chano, el que de noche viaja entre Harlem y el aeropuerto llevando y trayendo pasajeros, había estado columpiándose en una de las sillas de la barbería y el dueño le llamó la atenc
miniatura ivSalían del hospital cuando el otro dijo: -¿Y cómo te sientes ahora que’reh padre? -Muy mal, graciah. El otro se echó a reír. -Pueh yo quisiera tener uno, pero como Lola eh machorra … Se detuvieron
miniatura vEn el salón repleto de cabezas despeinadas y cuerpos endebles, su rostro de porcelana se esforzaba por mantenerse intacto ante la algazara y los exabruptos que no tenían más idioma que la burla. -
miniatura vi-Y ese viaje ¿será pa Puerto Rico? La vieja volvió a mirar -esta vez con mayor detenimiento-, las cartas desparramadas sobre la mesa. -Sí, pa Puerto Rico porque aquí veo palmah de coco. -¿Y mi hij