PAIS RELATO

Libros de pedro antonio de alarcón

Autores

pedro antonio de alarcón

el amigo de la muerte
– I – Méritos y servicios Este era un pobre muchacho, alto, flaco, amarillo, con buenos ojos negros, la frente despejada y las manos más hermosas del mundo, muy mal vestido, de altanero porte y hu
el asistente
¡Qué horas tan dulces son las que siguen a una comida de amigos entusiastas, rociada grandemente de manzanilla, cuando el humo de los cigarros envuelve ya a los comensales, elevándose la imaginaci
el extranjero
– I – No consiste la fuerza en echar por tierra al enemigo, sino en domar la propia cólera, dice una máxima oriental. No abuses de la victoria, añade un libro de nuestra religión. Al culpado que c
el libro talonario
Historieta rural I La acción comienza en Rota. Rota es la menor de aquellas encantadoras poblaciones hermanas que forman el amplio semicírculo de la bahía de Cádiz; pero con ser la menor no ha fal
el sombrero de tres picos
– I – De cuándo sucedió la cosa Comenzaba este largo siglo, que ya va de vencida. No se sabe fijamente el año: solo consta que era después del de 4 y antes del de 8. Reinaba, pues, todavía en Espa
la buenaventura
I No sé que día de Agosto del año 1816 llegó a las puertas de la Capitanía General de Granada cierto haraposo y grotesco gitano, de sesenta años de edad, de oficio esquilador y de apellido o sobre
la mujer alta
—¡Qué sabemos! Amigos míos... ¡qué sabemos! —exclamó Gabriel, distinguido ingeniero de Montes, sentándose debajo de un pino y cerca de una fuente, en la cumbre del Guadarrama, a legua y media de E
la nochebuena del poeta
I Hace muchos años (¡como que yo tenía siete!) que, al oscurecer de un día de invierno, y después de rezar las tres Ave-Marías al toque de Oraciones, me dijo mi padre con voz solemne: —Pedro: esta
las dos glorias
Un día que el célebre pintor flamenco Pedro Pablo Rubens andaba recorriendo los templos de Madrid acompañado de sus afamados discípulos, penetró en la iglesia de un humilde convento, cuyo nombre n