pär lagerkvist
el amor y la muerteUna noche paseaba las calles con mi amada, cuando al pasar ante una casa de lúgubre aspecto, abriose repentinamente la puerta y un amorcillo dio un paso fuera de las sombras. Mas no era un amorcil
el ascensor que bajó al infiernoEl señor Smith, un próspero hombre de negocios, abrió el elegante ascensor del hotel y, amorosamente, tomó del brazo a una grácil criatura que olía a pieles y a poder. Se acurrucaron juntos en el
el verdugoEl Verdugo bebía en uno de los rincones más oscuros de la taberna. La humeante luz de la vela lo proyectaba enorme e impresionante, dentro de su traje de color de sangre, apoyada en la mano la fre