nikolái gógol
diario de un loco3 de octubre Hoy ha tenido lugar un acontecimiento extraordinario. Me levanté bastante tarde, y cuando Marva me trajo las botas relucientes, le pregunté la hora. Al enterarme de que eran las diez
el abrigoEn el departamento ministerial de **F; pero creo que será preferible no nombrarlo, porque no hay gente más susceptible que los empleados de esta clase de departamentos, los oficiales, los cancille
el capoteEn el departamento ministerial de **F; pero creo que será preferible no nombrarlo, porque no hay gente más susceptible que los empleados de esta clase de departamentos, los oficiales, los cancille
el mensaje desaparecidoHistoria verdadera narrada por el sacristán de la iglesia de *** Entonces, ¿quieren ustedes que les cuente más cosas de mi abuelo? Y ¿por qué no, si les divierten esas historietas? ¡Ah, los viejos
el retratoI En ningún sitio se detenía tanto público, en el mercado de Schukin, como ante la tienda de cuadros, que en verdad ofrecía la más variada colección de curiosidades. La mayoría de los cuadros eran
el sobretodoEn el departamento ministerial de **F; pero creo que será preferible no nombrarlo, porque no hay gente más susceptible que los empleados de esta clase de departamentos, los oficiales, los cancille
introducciónAquí tienen mi segundo libro o, mejor dicho, el último. La verdad es que por nada del mundo quería publicarlo. Francamente, creo que ha llegado el momento de dejarlo. Les diré que en la aldea ya e
iván fiódorovich shponka y su tíaEsta historia tiene su propia historia: nos la contó Stepán Ivánovich Kúrochka, que había venido de Gadiach. Debo decirles que tengo una pésima memoria: poco importa que me digan una cosa o que no
la calesaCon la llegada del regimiento de caballería de *** el villorrio de B. se tomó muy alegre. Hasta entonces había sido tremendamente aburrido. A veces, cuando lo cruzabas y veías las casuchas de adob
la feria de soróchintsiI Me aburro en la choza solo, llévame fuera de casa, donde reine el alboroto, donde dancen las muchachas y se diviertan los mozos. (De una vieja leyenda). ¡Qué embriagador y esplendoroso es un día
la narizI En marzo, el día 25, sucedió en San Petersburgo un hecho de lo más insólito. El barbero Iván Yákovlevich, domiciliado en la Avenida Voznesenski (su apellido no ha llegado hasta nosotros y ni siq
la noche de san juanHistoria verdadera narrada por el sacristán de la iglesia de *** Fomá Grigórievich tenía una rara particularidad: aborrecía contar dos veces la misma historia. Cuando en ocasiones se le convencía
la nochebuenaEl día previo a la Navidad había pasado. Llegó la noche, una clara noche de invierno. Lucían las estrellas. La luna se elevaba majestuosamente en el cielo, iluminando a las gentes de bien y al uni
la perspectiva nevskiNo hay nada mejor, por lo menos para Petersburgo, que la perspectiva Nevski1. Ella allí lo significa todo. ¡Con qué esplendor refulge esta calle, ornato de nuestra capital!… Yo sé que ni el más mí
noche de mayo o la ahogadaI GANNA Una sonora canción fluía como un río por las calles del pueblo… Era el momento en que los mozos y las mozas, fatigados por los trabajos y preocupaciones del día, se reunían ruidosamente fo
por qué se pelearon los dos ivanesConsidero mi deber advertir al lector de que la historia que se narra en este relato se refiere a un tiempo muy antiguo. Además, es completamente inventada. En la actualidad Mírgorod es muy difere
taras bulbaI —A ver vuélvete… ¡Tiene gracia! ¿Qué significa ese hábito sacerdotal? ¿Así visten ustedes, tan mal pergeñados, en su academia? Con estas palabras acogió el viejo Bulba a sus dos hijos que acabab
terrible venganzaI Todo un extremo de Kiev está lleno de clamores y ruidos: el esaúl [el capitán de las tropas cosacas]. Gorobets celebra la boda de su hijo. La casa del esaúl rebosa de invitados. En los viejos ti
un lugar embrujadoHistoria verdadera narrada por el sacristán de la iglesia de *** Les juro que empiezo a estar harto de contarles historias. ¿Qué se creen ustedes? Les doy mi palabra de que estoy aburrido. Me paso
viVi es una creación colosal de la imaginación popular. Los ucranianos designan con ese nombre al jefe de los gnomos, cuyos párpados llegan hasta el suelo. Todo este relato es una leyenda popular. N