mark twain
canibalismo en los vagones del trenRecientemente estuve en Saint Louis, y al regresar hacia el oeste, después de cambiar de tren en Terre Haute, Indiana, subió en una de las estaciones del trayecto un caballero de aspecto benévolo
cielo e infiernoEl moribundo no podía decidirse a qué lugar ir… los dos tenían sus ventajas: el cielo por el clima, el infierno por la compañía.
cómo dirigí un diario de agricultura (una vez)No sin algún temor me encargué, temporalmente, de la dirección de aquel periódico de agricultura. Casi lo mismo que le hubiera ocurrido a un labrador a quien encomendaran de improviso el mando de
crucifixiónQue un Dios se pase tres días en una cruz a cambio de toda una vida de felicidad eterna y de dominio del universo es un servicio que cualquiera estaría encantado de realizar en los mismos términos
cuento del azulejo de jim baker Los animales hablan entre sí, de eso no cabe duda. Nadie podrá negarlo, pero creo que son muy pocos los que saben entenderlos. Yo no he conocido más que a un hombre capaz de ello. Pero conste que
economía políticaLa economía política es la base de todo buen gobierno. Los hombres más doctos de todas las épocas se han dedicado a enriquecer esta materia con… Al llegar a este punto, fui interrumpido por el anu
el asistente negro del general washingtonBoceto biográfico La parte realmente emocionante de la vida de este célebre hombre de color comenzó con su muerte, mejor dicho, las peculiaridades notables de su biografía se iniciaron con su prim
el cuento del niño maloHabía una vez un niño malo cuyo nombre era Jim. Si uno se para a observar se dará cuenta de que en los libros de cuentos ejemplares que se leen en clase de religión los niños malos casi siempre se
el desventurado prometido de aureliaLos hechos que voy a relatar se hallan consignados en una carta que me dirige cierta señora residente en la hermosa ciudad de San José. No conozco a la autora de la misiva. Fírmase Aurelia María,
el hombre que corrompió hadleyburgI Ocurrió hace muchísimos años. Hadleyburg era la población más honrada e íntegra de toda la región. Había conservado sin mácula esa fama durante tres generaciones, y se mostraba más orgullosa de
el hombre que riñe con los gatosA falta de otra cosa, contamos una vez en nuestro periódico la aventura de un desgraciado que, según nuestro relato, para poner término al infernal estrépito de unos gatos enamorados, se había enc
el lamento de la viudaDan Murphy se alistó como voluntario y peleó con gran coraje. Los muchachos lo querían y, cuando alguna herida lo debilitaba tanto que le costaba cargar su arma, ellos se encargaban de hacerlo. El
el robo del elefante blancoI La siguiente curiosa historia me fue relatada por alguien a quien conocí por casualidad en un vagón de tren. Era un caballero de más de setenta años, con un rostro francamente benévolo y gentil
gemelosÉramos gemelos mi hermano Billy y yo, hasta que un día, en la tina, se ahogó uno de los dos. Y desde entonces no he sabido nunca si el muerto era Billy o era yo.
heroínaChica del libro que es salvada de ahogarse por un héroe y se casa con él la semana siguiente, pero que si hubiera que repetirlo todo de nuevo diez años más tarde es probable que ella prefiriera te
historia del inválidoAunque mi aspecto es el de un hombre de sesenta años, y casado, no es verdad; ello se debe a mi condición y sufrimientos, pues soy soltero y solo tengo cuarenta y uno. Con dificultad creerán que y
información iHubo una información anoche por la ciudad; decían que el señor Charles Strong, director de Gould & Curry, había sido disparado y muerto de la manera más efectiva. Le pregunté sobre ello esta m
la decadencia del arte de mentirEnsayo para ser leído y discutido en la reunión del Club de Historiadores y Anticuarios de Hartford, propuesto para el premio de treinta dólares. Observen bien, no pretendo insinuar que la costumb
la famosa rana saltarina de calaveras countyPara complacer la petición de un amigo que me escribía desde el este, fui a visitar al viejo Simon Wheeler, hombre amable y charlatán, a fin de pedirle noticias de un amigo de mi amigo, Leonidas W
la maneraVivió de tal manera que, cuando le llegó la muerte, hasta el de las pompas fúnebres lo lamentó.
las cartas de satán desde la tierra mark twainEl Creador estaba sentado en su trono, pensando. A sus espaldas se extendía el ilimitado continente del cielo, impregnado en un glorioso resplandor de luz y color; y ante Él se elevaba, como un mu
los diarios de adán y evaAdán Esta nueva criatura de pelo largo se entromete bastante. Siempre está merodeando y me sigue a todas partes. Eso no me gusta; no estoy habituado a la compañía. Preferiría que se quedara con lo
los mcwilliams y el timbre de alarmaLa conversación fue pasando lenta, imperceptiblemente, del tiempo a las cosechas, de las cosechas a la literatura, de la literatura al chismorreo, del chismorreo a la religión, y por último hizo u
pequeña bessieDios hizo al hombre sin su consentimiento y creó también su naturaleza. Lo hizo vicioso, en lugar de angelical, y luego le dijo: sé angelical o te castigaré y te destruiré. Pero no importa: Dios e
pobreza iiConsidero al pobre, en su condición actual, como materia prima muy desperdiciada. Bien cortada y enlatada, podría resultar útil para engordar a los nativos de las islas caníbales y mejorar nuestra
prioridadesNo rehúyas nunca hacer algo amable, a menos que el acto importe algún gran perjuicio para ti; y no rehúyas nunca tomar un trago… en cualquier circunstancia.
ruidoEl ruido no prueba nada. A menudo una gallina que no ha puesto más que un huevo cacarea como si hubiera puesto un asteroide.
suerteEste relato no es una ficción. Me lo contó un clérigo que fue instructor en Woolwich hace cuarenta años y que atestigua su veracidad. M. T. En cierta ocasión asistí en Londres a un banquete celebr
tautologíaCrear al hombre fue una idea hermosa y original, pero añadir la oveja fue tautología.
todo por la compañíaEn el jardín del Edén había una soledad insoportable. La llegada de la serpiente fue un cambio agradable.
un cuento medievalI La revelación del secreto Era de noche. Reinaba la quietud en el grandioso y antiguo castillo feudal de Klugenstein. El año 1222 llegaba a su término. En lo alto, en la más elevada de las torres
un reportaje sensacionalEl joven, nervioso, apuesto y jovial, aceptó la silla que le ofrecí, dijo pertenecer al cuerpo de redacción de La Tempestad, y agregó: —Supongo que no molesto… He venido a hacerle un reportaje. —¿
una historia de fantasmasAlquilé una gran habitación lejos de Broadway, en un edificio grande y viejo cuyos pisos superiores habían estado vacíos por años… hasta que yo llegué. El lugar había sido ganado hacía tiempo por
una historia sin finalTeníamos un juego en el barco que era un buen pasatiempo; por lo general sucedía en la noche, en la sala de fumadores, cuando los hombres se desprendían de la monotonía y el aburrimiento de la jor