luis vidales
el ángulo facialCuando me lo presentaron le dije con inquietud: –¿Pero qué hizo usted su ángulo facial? La boca, la nariz, los ojos, las orejas, fuera de su sitio, aparecían amontonados en su rostro. –Señor– me d
el crimen perfectoUna noche soñé que había matado a una mujer. Paso los detalles. Cuando desperté leí en el periódico el relato del crimen tal y como yo lo había perpetrado. Me presenté a la policía. Se rieron de m
el muertoTomó el diario. Leyó: “El señor N. N. descansó en la paz del Señor”. Se tomó el pulso. Nada. Se palpó el pecho. Estaba frío. Sintió una absoluta indiferencia. Tiró el diario y volvió a meterse en
el teléfonoEl teléfono es un pulpo que cae sobre la ciudad. Sus tentáculos se enredan en las casas. Con las ventosas de los tentáculos se chupa las voces de las gentes. De noche —se alimenta de ruidos.
el vecino de adentroMe lo encontré en la avenida. Su identidad conmigo era, como si dijéramos, escandalosa. Le dije: “¿Quién es usted?”. Y me soltó, susurrando las sílabas: “Luis Vidales”. Le grité, angustiado: “¡No!
la nocheEl día es lo más ciudadano que hay. Eso no me lo puede negar nadie. El día tiene gentes y casas y pegados en las cintas vertiginosas de las calles tiene tranvías – coches – autos – etc. – etc. Cua
la sombraYo quería estar solo. Subí las escaleras que conducen a mi habitación y tras de mí cerré la puerta para que nadie pudiese importunarme. ¡Qué supremo deleite! ¡Qué saludable alegría la de reunirme
los dos gatosEl gato y su sombra. Son dos gatos –pero en realidad no es más que uno. Esto me explica la divinidad. La sombra es un gato más enigmático. Es más gato. Así debieran ser todos los gatos. Untados a
los vigilantesSe hicieron íntimos. Un día, al descuido, Jhosef le dio a beber el vino maravilloso a Arthur, quien súbitamente se transformó en Jhosef. Un tiempo después, a Jhosef le ocurrió otro tanto: se convi
música de mañanaLa máquina de escribir es un pequeño piano de teclas redondas. Vendrán grandes “virtuosos” de la máquina de escribir. Serán gentes de largas melenas y de ojos melancólicos. En las noches de luna.
paisajes ambulantesMr. Wilde ha dicho que los crepúsculos están pasando de moda. Es indudable que se podría disimular ese defecto si los paisajes variaran constantemente de sitio. Eso de ver un paisaje en un mismo l
supercienciaPor medio de los microscopios, los microbios observan a los sabios.
teoría de las puertasSoy alguien dado a investigaciones científicas. Últimamente he descubierto una teoría del equilibrio. Ante todos los sabios del mundo yo siento mi teoría del equilibrio. Cuando una puerta se abre,
tragedia de un rostroTengo el gusto de comunicar a mis biógrafos que vivo en el único cuarto alto que hay en mi casa. Una casa con solo una habitación de segundo piso es harto rara si pensamos que apenas habrá dos de