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Libros de leonid andréiev

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leonid andréiev

ben tovit
El día terrible en que se realizó la mayor injusticia del mundo, en que se crucificó en el Gólgota, entre dos bandidos, a Cristo, ese mismo día, el comerciante de Jerusalén Ben-Tovit tenía, desde
el gigante
Ha venido el gigante, el gigante grande, grande. ¡Tan grande, tan grande! ¡Y tan bobo ese gigante! Tiene manazas enormes, con dedos muy gruesos, y pies tan enormes y gruesos como árboles. Muy gord
el misterio
I Experimenté una inmensa alegría: estudiante pobre, sin un copec en el bolsillo —había gastado los últimos en un anuncio solicitando un empleo—, tuve la suerte de encontrar una magnífica colocaci
el muro
I Otro leproso y yo nos arrastramos con precaución hasta el píe del muro, y miramos a lo alto. Desde el sitio donde estábamos no se distinguía su cresta. Elevábase recto y liso, y parecía partir a
el silencio
I Una noche clara de mayo en la que cantaban los ruiseñores, en el estudio del pope Ignacio penetró su mujer. En su rostro se dibujaba un aire de pena, y la lamparita temblaba en su mano. Se acerc
el yugo de la guerra
Confesiones de un pequeño hombre sobre grandes días A Ilya Efímovich Repin Con amor y un profundo respeto PRIMERA PARTE Año 1904 San Petersburgo, 15 de agosto Hablando en conciencia, todavía no me
la partida
Trajeron agua del río, y se lavó, despacio. -Mire, Adelina, deme una camisa limpia -dijo con voz ahogada-, quiero irme decente. La mujer le anudó el pañuelo al cuello y le peinó el cabello largo a
ladrón
I Fiodor Iurasov, el ladrón tres veces condenado por robo, se dirigía a visitar a su antigua amante, una prostituta que vivía a unas ochenta verstas de Moscú. Mientras esperaba la salida del tren,
lázaro
Cuando Lázaro salió del sepulcro, donde tres días y tres noches yaciera bajo el misterioso poder de la muerte, y, vuelto a la vida, tornó a su casa, no advirtieron sus deudos, al principio, las ma
los siete ahorcados
A LA UNA DE LA TARDE SU EXCELENCIA Como el ministro era un hombre enormemente obeso con tendencia a la apoplejía, cuando le fueron a advertir de que se preparaba un grave atentado contra su person
un hombre original
Un corto silencio entre los comensales, y en medio del murmullo de las conversaciones, alrededor de las mesas lejanas y del ruido ahogado de los pasos de los criados, que traían y llevaban los pla
un pensamiento
El once de diciembre de 1900 el doctor Antón Ignátievich Kerzhentsev cometió un asesinato. Tanto los datos de las circunstancias en las que se cometió el delito, como ciertos hechos previos dieron
un sueño
Hablamos luego de esos sueños en los que hay tanto de maravilloso y he aquí lo que me contó Sergio Sergueyevich cuando nos quedamos solos en la gran sala semioscura. -No sé qué pudo ser aquello. D