l. jellyka
algo más que un besoEste verano pasado, uno de mis compañeros de trabajo se despidió de nosotros porque se trasladaba a otra ciudad. Se llama Jaime, es un chico muy agradable y simpático. Le gustaba «tirarme los tejo
compartiendo habitaciónPaco, Loren y yo formábamos un equipo bien conjuntado, convirtiéndonos en los primeros vendedores de seguros de nuestro grupo de zona, nuestra técnica en equipo funcionaba a las mil maravillas, no
confesión1 Hola, me llamo Mari Loli y si les cuento esto es porque si no le comento a alguien todo lo que me pasó este fin de semana seguro que exploto. Y como por razones obvias no se lo puedo contar a mi
despedida de solterosHace un par de años mi amiga Rosa, gran amiga mía desde la niñez, se trasladó a vivir a Barcelona por motivos de trabajo y allí conoció a un chico estupendo con el que decidió casarse después de u
el esposo y el socioSiempre que suelo acompañar a mi marido a sus viajes me aburro como una ostra y él lo sabe perfectamente. Aquel nuevo viaje caribeño no iba a ser menos, así que decidí que aunque no conociese a na
encuentro con pasión1 Lo primero que quiero aclarar es que tanto mi amante como yo estamos casados, incluso añadiré que felizmente casados, por lo que para no ir dando nombres falsos prefiero no dar ninguno. Así que
fin de semanaNota: «E» es un seudónimo. Me lo había ganado a pulso, la semana anterior, durante un viaje que hicimos a la playa, me aposté con ella que si conseguía hacerla correrse tres veces antes que yo la
la mansiónAbro los ojos lentamente, como temiendo que toda la noche anterior haya sido un sueño. El balcón abierto permite que el viento empuje y haga ondear las cortinas, a la vez que deja que las luces ma
mejor amigaSusy, una gran amiga mía, nos había invitado a mi marido y a mi a una fiesta para celebrar la inauguración de su nueva casa junto a la playa. Ella siempre ha sido una vivaracha y siempre le ha gus
psicólogaAna, mi mujer, me ha dejado encima de la mesa una libreta de teléfonos abierta por la letra S. En letras grandes y en rojo, destacándose del resto de nombres y números puede leerse Silvia. Silvia
solaDoña Isabel Salazar, señora de Martínez, con treinta y nueve años que parecen diez menos a base de bisturí y escalpelo, despierta entre las sábanas de seda de su lecho marital. Y está sola. Está s
tácticas de ventaHace aproximadamente unos tres años, yo me dedicaba a la venta de productos informáticos para empresas, por lo que tenía que hacer a diario visitas personalmente a fábricas, almacenes y oficinas d
tú y yoEsta vez no he tenido que esperar otra semana para verte y no sé si por azar, porque me has seguido o porque el destino así lo ha querido, pero nos hemos vuelto a encontrar. Yo estaba mirando en e
una partida de parchísEsta emocionante aventura ocurrió hace ya tiempo, pero de la que guardo muy buenos recuerdos, ya que fue una de mis experiencias más ardientes. Todo ocurrió una calurosa tarde de verano de hace un
viudaEl fuego crepita, crece y se refleja en los ojos de los presentes. La noche, fuera de los alrededores de la pira, es tan cerrada que hasta las estrellas han muerto, heridas de oscuridad. Se empiez